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jueves, 11 de diciembre de 2008

Le habla al PPD esta semana el americano

Image and video hosting by TinyPic Juan M. García Passalacqua 11 de diciembre de 2008 El pasado lunes 8 de diciembre fue convocado por última vez el 110mo. Congreso de Estados Unidos. Acá, mientras tanto, el Partido Popular se hiende. Ha creado una Secretaría de Asuntos Federales presidida por José Alfredo Hernández Mayoral. Pero un grupo de otros seis líderes dirigido por William Miranda Marín, convocó enseguida un Diálogo Soberanista en Caguas. La Secretaria y el Diálogo, los dos, deben ver lo que ya concluyó el 110mo. Congreso sobre nuestro status. Yo lo hago público en esta columna hoy. Lean lo que les dice El Americano. Los Estados Unidos han ido aprendiendo sobre nuestra condición colonial. Cuando llegue el 2009, su entendimiento será mejor, gracias el unánime “Informe Sobre un Puerto Rican Democracy Act”, emitido por el Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes desde el 22 de abril de 2008, que nadie aquí ha leído, y que firma su Presidente —Nick Rahall. El Presidente del Comité para el 111mo. Congreso, plantea que Puerto Rico debe votar antes del 31 de diciembre de 2008 entre dos opciones de status. Una, continuar en su presente condición de status territorial. O dos, procurar un status constitucionalmente viable y permanente no-territorial. Es la mejor política. Si Puerto Rico decide procurar otro status que no sea el territorial que tiene, puede convocar una Asamblea Constitucional de Status, o puede convocar un plebiscito, y presentar sus resultados al Congreso. Ante el colapso del Partido Popular en las elecciones, ahora con su Secretaría y su Diálogo ¿queda vivo un plebiscito? La clave del Informe es dar jurisdicción exclusiva a tribunales estadounidenses, para evitar que se repita la aberración de “ninguna de las anteriores” que ocurrió en 1998 por mandato de nuestro Tribunal Supremo. El Informe señala que hay cuatro formas de status político definidas en la Constitución estadounidense: estados, el Distrito de Columbia, las tribus indias, y los territorios. En el caso de la invasión de Puerto Rico señala que no cabía dentro de esas cuatro, y su Tribunal Supremo se inventó en el caso de Downes v. Bidwell de 1901 la condición de territorio no-incorporado. Sin embargo, toma nota que se desarrolló contra esa condición un sentimiento nacionalista en Puerto Rico. Incluye en ese sentimiento nacionalista las ideas de Luis Muñoz Marín junto a las de Pedro Albizu Campos y el Partido Independentista desde 1946. Concluye que la actual condición territorial “nunca ha sido satisfactoria para los líderes del pueblo de Puerto Rico”. Rahall sabe. El Informe Rahall relata los eventos entre 1950-1952 significando que los mismos “no derogaron la autoridad plenaria del Congreso de los Estados Unidos sobre Puerto Rico”. Y concluye que tampoco hicieron a Puerto Rico una nación en libre asociación con los Estados Unidos. El Informe llama los eventos de 1950-1952 “confusos”, y esa confusión como la causa de que los puertorriqueños no hayan determinado su preferencia de status futuro. Para sustanciar ese hecho, Rahall cita el caso de Harris v. Rosario decidido por su Tribunal Supremo en 1980 que decidió que la Cláusula Territorial de su Constitución sigue siendo aplicable a Puerto Rico. Cita también el caso de Rodríguez v. Partido Popular de 1982 en que el Tribunal Supremo de ellos decidió otra vez que las leyes federales implementan la Constitución de ellos y por tanto son la ley suprema en el territorio de Puerto Rico. Sobre ello, nos llama “distraídos”. Con razón. El Informe dedica páginas a destruir la teoría de un “pacto” entre los dos pueblos, e insiste en que la Cláusula Territorial sigue siendo aplicable a Puerto Rico en todo su vigor. Entra entonces Rahall a narrar la reciente historia del Congreso de los Estados Unidos sobre el status de Puerto Rico. Comienza con las acciones del Comité de Recursos Naturales del Senado a partir de 1989 y del mismo Comité en su Cámara de Representantes que no resultaron en nada. Recuerda que en 1996 el Comité del Senado de ellos aprobó legislación que no fue considerada en la Cámara, y que en 1998 la Cámara de ellos aprobó legislación que no fue considerada en el Senado. Significa que en diciembre de 1998 una mayoría del pueblo de Puerto Rico votó en contra de todas las alternativas ofrecidas por los Estados Unidos y a favor de “ninguna de las anteriores”. Pero cita con aprobación el bi-partita “Informe Sobre Resultados del Plebiscito en Puerto Rico en 1998 del 106to. Congreso”, que tampoco se ha leído aquí por nadie. Ante la inacción de su Congreso y la indecisión del territorio, Rahall significó la iniciativa del Presidente William Jefferson Clinton llamando a una Cumbre de Status a los líderes políticos locales de aquel momento, la creación del Presidential Task Force on the Status of Puerto Rico, y la comparecencia de la Casa Blanca a las audiencias congresionales celebradas en el 2000. Finalmente, cita con aprobación el “Informe del Task Force de Casa Blanca de diciembre de 2005”, recomendando que el Congreso provea a Puerto Rico sólo dos opciones: o continuar como territorio u optar un status no-territorial permanente. Esa es la política ahora. El Informe entra entonces a relatar las propuestas de status recientes ante su Congreso. En el Congreso 105to., el HR 856 que pasó en la Cámara por un voto pero falleció en el Senado. En el Congreso 106to. se presentó el HR 4751 de John Doolite ridiculizando un “pacto bilateral no-territorial de unión permanente con ciudadanía garantizada”. En el Congreso 109no. se presentó el HR 4867 de Luis Fortuño implementando el informe de Casa Blanca y el HR 4963 de John Duncan proponiendo en vez una Asamblea Constitucional de Status. Y finalmente, en este 110mo. Congreso, el HR 900 de José Serrano con la enmienda de un solo plebiscito en que Puerto Rico vote —sí o no— a continuar siendo un territorio no-incorporado. ¿Qué dirá el PPD? La clave del Informe Rahall es que hay “tres opciones de status: independencia, una nación en libre asociación con Estados Unidos unilateralmente terminable, o la estadidad; todas las opciones no-territoriales posibles viables bajo la Constitución y el derecho internacional”. La Secretaría de Asuntos Federales y el Diálogo Soberanista, los dos, deben oír a El Americano.

Los puertorriqueños y EE UU como país multiétnico

Image and video hosting by TinyPic Maurice A. Ferré 09 de diciembre de 2008 Me extrañó la observación de mi amigo Juan Manuel García Passalacqua en su artículo en El Vocero de Puerto Rico del 13 de noviembre, de que yo presagié que el presidente electo Barack Obama ha prometido resolver el status de Puerto Rico antes del 2012 en un Estados Unidos posétnico. En mi artículo del 8 de noviembre, El Vocero cambió una pregunta y la convirtió en exclamación, y así cambió mi sentido completamente. El mismo artículo se publicó correctamente en El Nuevo Herald (Miami), y dice “Al ganar la presidencia de EE UU Obama pasó nuestro país de ser país posracial a uno encaminado a ser un país posétnico. ¿Qué importa un país multicultural en este nuevo esquema global?” Con todo y eso (el error de redacción del Vocero), el amigo Juanma hace su comentario crítico a sabiendas de mi firme convicción por más de 30 años sobre EE UU como futuro país multicultural y multiétnico. Y si no, que lea el resto del artículo mío que recalcó mi parecer claramente. Lo repito hoy a los lectores por su importancia al tema de la posible futura estadidad de Puerto Rico, en la que sigo fervientemente creyendo. Estados Unidos es un país en continua transformación y constante mejoramiento, la perfección de la Unión, como dice Obama. Entre las mejoras está la definición de quien, es de facto, aceptable como americano. En el pasado de EE UU hubieron momentos en los que existían esclavos, luego separación en las escuelas por raza, y negación al voto por falta de educación, por ser mujer o negro. Todo esto se ha superado. No digo que está justificado el trato pasado a los indígenas en sus tierras origínales o en las reservaciones o que fue correcto el territorio mejicano que en varias ocasiones terminó como territorio estadounidense, o el confinamiento de los japoneses en California durante la Segunda Guerra Mundial. Ni se justifica la tortura de terroristas musulmanes en Guantánamo. Pero ya vemos el rechazo total de tortura como solución en la nueva administración de Obama. ¡Cambio! El tema ahora de la definición de quién y qué es un estadounidense nuevamente viene a la palestra. Concierne la posible estadidad de Puerto Rico. Yo creo que la iniciativa es de Puerto Rico. El consentimiento de los gobernados es esencial y luego el Presidente Obama y el Congreso 111º o el 112º tendrán que elaborar el tema dentro de este marco. Mi amigo García Passalacqua, repite semanalmente que EE UU llegó unilateralmente a Puerto Rico en el 1898 y que saldrá unilateralmente de Puerto Rico. Tampoco cree Juanma en la importancia de la voluntad del pueblo de Puerto Rico, que Washington ha ignorado por 110 años. Nuestra diferencia es que yo creo que el día más importante para Puerto Rico, en esta relación asimétrica con EE UU, fue el 2 de marzo del 1917, cuando Woodrow Wilson firmó el acta congregacional que le dio a los entonces más de un millón de puertorriqueños la ciudadanía americana. Ahora somos 8 millones. Los de acá (Florida) tarde o temprano, en tres o cuatro generaciones nos asimilaremos. Ya la gran mayoría de los de la cuarta generación en Nueva York no hablan español ni tienen patrones culturales puertorriqueños. Serán hispanos o latinos, pero sus nietos simplemente serán norteamericanos de herencia latina. Cada diez años el 10% se casan con personas no puertorriqueñas. Teóricamente en cien años todos se habrán casado con personas de diferentes ascendencias. Los puertorriqueños de Puerto Rico siempre serán puertorriqueños, no importe el pasaporte que tengan o el estatus político de la Isla. Y eso incluye la estadidad federada. De la misma forma que los catalanes tendrán pasaporte español y representación en las Cortes de Madrid, pero hablan catalán en Barcelona, tienen su propia cultura e identidad. Hasta los andaluces que viven en Cataluña, y son más del 30% de esa población, hablan catalán y muchos son independentistas. No creo que mucho de los puertorriqueños de la Isla hayan aceptado esta realidad de la identidad puertorriqueña. De su parte, los del Congreso tienen que aceptar que no es justo que a casi 4 millones de ciudadanos americanos, que viven en un territorio estadounidense de 110 años, no tengan el derecho de seleccionar su status político, especialmente si la gran mayoría, según las encuestas y los recientes resultados electorales, indican ahora que seleccionarían la estadidad en un plebiscito. Lo del anexionismo es relativo. Ya EE UU anexionó el territorio en 1898 y anexiono al pueblo en el 1917. El problema es que esos ciudadanos son de segunda clase pues no tienen representación votante en el Congreso ni seleccionan su presidente. Puerto Rico es pertenecía de pero no parte de EE UU. Si los votantes estadounidenses de Puerto Rico seleccionaran la estadidad en el 2010, ¿cómo en buena fe le negaría el 112º Congreso ese derecho a la estadidad a esos 4 millones de ciudadanos, aunque sea en español? García Passalacqua cree que el Congreso nunca aceptaría un estado hispano. Pero García decía que Estados Unidos nunca aceptaría un negro de presidente. También se equivocó, y lo reconoce, cuando dijo que los 8 millones de puertorriqueños somos “un pueblo”. Mis nietos y los nietos de Juanma, que viven acá, nos hablan en ingles y no saben lo que es una plena o porque la mancha de plátano nos sale. Ya los nuevos gobernantes de Puerto Rico: Luis Fortuño, Pedro Pierluissi y Kenneth McClintock han dicho que las elecciones del 4 de noviembre no fueron un referéndum sobre el estatus. Lo demás es pataleo. Sea como sea, el Congreso de EE UU no va a unilateralmente decidir el futuro de Puerto Rico sin que Puerto Rico hable primero. Lo que el momento requiere es la perseverancia y la insistencia del nuevo gobierno de la Isla de que se resuelva el estatus de Puerto Rico en este cuatrienio. En Barack Obama, Puerto Rico tendrá un amigo que intelectualmente y emocionalmente entiende que EE UU está entrando en una nueva etapa en donde el país se proclamara multicultural y multiétnico sin abandonar la Constitución de EE UU y mucho menos la base estructural de la tradición norteamericana. Es la clara evolución de EE UU a su próximo nivel del Credo Americano y del Sueño Americano. Obama lo entiende. García Passalacqua lo entiende, aunque no lo acepta. Requiere un reajuste del Sueño Puertorriqueño, aunque no del Credo Puertorriqueño. Ese es el cambio que viene.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Algun parecido con..... o solo coincidencia?

Image and video hosting by TinyPic Diplomatic, Military and Economic Threats to Hawaii Security Kenneth R. Conklin, Ph.D. Hawaii sits in the middle of the Pacific, where foreign enemies of the U.S. are becoming increasingly active. The Hawaiian sovereignty movement has a strong anti-U.S., anti-military attitude, which has been increasingly active in undermining U.S. military strength in Hawaii. These two trends interact in ways both obvious and ominous. Hawaiian sovereignty activists have always viewed the U.S. as an enemy oppressor who staged an armed invasion in 1893, overthrew the Queen, set up a puppet regime, stole the land, suppressed the language and culture, and now continue a 116-year belligerent military occupation. Those activists point to the apology resolution of 1993 as a confession by the U.S. of its crime against Hawaii under international law. The activists also point to treaties between the Hawaiian Kingdom and foreign nations which, they say, legally remain in force due to the illegal overthrow of the monarchy, illegal annexation to the U.S., and illegal statehood vote of 1959. Some of the activists have been attending meetings at the United Nations and in various Pacific island forums, hoping to (re)establish diplomatic relations or get help from America's enemies in ripping the 50th star off the flag. The U.S. is suffering a major economic downturn. Some sovereignty activists cheer what they see as the imminent collapse of the American empire. They point out that when a far-flung empire collapses, its peripheral territories farthest from the center of power are the first to be cut loose. "Last star on, first star off." The Akaka bill, almost certain to pass Congress in 2009, will send land, money, and political power to all those who believe in the anti-American twisted history in the apology bill, thereby empowering the Hawaiian secessionists (they will profit greatly from the Akaka bill even though many of them actually disapprove of it). I have written before in Hawaii Reporter about many of the things mentioned above. The topic that readers might find most surprising is the growing Pacific island influence of nations hostile to the U.S. In addition, it's worth briefly reviewing recent events showing the success of Hawaiian sovereignty activists in undermining U.S. military presence in Hawaii. Once those topics become clear, readers can easily connect the dots for themselves. Recent initiatives will increase the military's consultation with Hawaiian activists, including unprecedented levels of access to military lands and training programs. Such access is supposedly for environmental protection and cultural activities, but will make it easy to engage in espionage or even sabotage if Hawaiian activists choose such methods to get help for Hawaii's secession by foreign nations hostile to the U.S. whose involvement in the Pacific islands has been increasing. FOREIGN ENEMIES OF THE U.S. ARE ACTIVE IN THE PACIFIC ISLANDS That website is sponsored by the federally-funded East-West Center, headquartered at the University of Hawaii, together with the University of Hawaii Center for Pacific Islands Studies. I have been reading those reports for several years, and have noticed a trend that is worrisome. Major nations who are enemies of the U.S., or whose strategic economic and political interests seem likely to place them in conflict with the U.S., have been increasing their involvement in the affairs of independent Pacific island nations, and in islands which belong to our allies, and even islands which belong to the U.S. To verify my impression I used the website's internal archives search engine and found 288 articles from January 1 through November 16, 2008 reporting news about China's influence in the Pacific. I had read them before, but seeing them all gathered together was quite a shock. Of course we know that for more than 50 years mainland China and Taiwan have been using diplomacy, and sometimes military force, in a struggle to establish legitimacy as the "real" China. In the Pacific that struggle takes the form of red China or Taiwan providing foreign aid to a particular island in exchange for that island's granting exclusive diplomatic recognition to one or the other China along with influence in the islands' internal affairs and foreign policy. Communist China has been giving huge grants and loans for housing, schools, hospitals, roads, indoor sports stadiums, and economic development in dozens of Pacific islands. Papua New Guinea now has red China as its second-largest trading partner. In Tonga, following the anti-monarchy rioting of November 2006, red China has stepped in to provide massive funding for rebuilding. On November 13, 2008, Matangi Tonga reported "The construction of facilities for a modern Nuku'alofa Central Business District is largely funded by a 120 million pa'anga [US$58.8 million] loan from China and other loans to the Tonga government for civic works and the rebuilding of businesses." Fiji is receiving megabucks from red China. On May 17, 2008 Fijilive reported, "Just as Australia and other Western donors are trying to squeeze the rebel Fiji government, China has dramatically stepped up its aid. ... In 2005 China pledged FJ$1 million [US$669,000] in aid to Fiji. In 2007 grant and loan pledges totalled $167 million [US$111.7 million]" Fiji then announced its support for China's policy on Tibet. The Commonwealth of the Northern Marianas is a U.S. territory with many American business interests, similar to Puerto Rico and Guam. On Feb 1 it was reported that Chinese investors were visiting Saipan for the purpose of planning to build a shopping mall. They were also building a hotel and casino on Tinian. On February 27, 2008 the Saipan Tribune reported that tourist arrivals from Russia have grown by leaps and bounds the past couple years, with an 87% spike in the current fiscal year alone. The Republic of the Marshall Islands has a Compact of Free Association with the U.S. under which all RMI military and diplomatic affairs are under U.S. control. However, there have been problems at Kwajalein regarding missile testing, because the U.S. doesn't want to pay the local landowner chiefs more money for leasing their lands, and because the U.S. economic downturn has prompted U.S. states to seek to host the missile testing operations. A report in July said "Indeed, a new RMI leadership aligned with the landowner chiefs and their lawyers recently took office. The new president and foreign minister have publicly repudiated the RMI base-rights agreement already ratified by Congress and the RMI parliament. In addition, they are supporting demands from the chiefs for increased payments, backed by open threats that the strategic facility could be turned over to China if it is the highest bidder." The competition between red China and Taiwan was very strong for many years. But recent hard-fought elections in Taiwan produced a President who is seeking closer, more friendly relations with the mainland. As a result, the influence of red China will increase in the Pacific due to reduced competition from Taiwan. On October 9, 2008 Radio Australia reported that "Taiwan has cancelled a summit with six Pacific island allies [Kiribati, Marshall Islands, Nauru, Palau, Solomon Islands and Tuvalu] originally scheduled to be held in its southern city of Kaohsiung next month. The decision appears to be an attempt by the new administration of President Ma Ying-jeou to keep the island's diplomatic activities low-profile and avoid offending China." The Solomon Islands have a particularly worrisome relationship with Cuba and Iran. On November 12, 2008, the Solomon Star reported that a total of 50 Solomons medical students will be going to Cuba for medical school. The government of Cuba will pay all Solomon islanders' college and living expenses in Cuba, while Iran will provide airfare. The Solomons were a client of Taiwan for many years, receiving aid worth hundreds of millions. But lately red China has been knocking on the door. In September 2008 China held $585 Billion of U.S. government bonds. China and Japan together owned nearly 20% of the entire U.S. national debt (foreign and domestic combined). Although foreign holders of U.S. debt generally have lost money because of the previously falling value of the U.S. dollar; it is also true that the recent worldwide credit crisis has caused the dollar to rise in value, even as the economies of other nations, including China, have been plunged into recession. Thus China might consider this a good time to sell its holdings, both because the dollar has recently risen in value and because China needs the money at home. Regardless whether China would gain or lose at any particular time by selling its holdings of U.S. government bonds, China certainly has the leverage of being able to threaten the U.S. that it might do so unless the U.S. changes its foreign policy and its behavior in the Pacific. Nobody should doubt that China would use its ability to create economic chaos in the U.S. as a weapon if war actually begins or is seriously threatened; and Hawaii's isolation in the Pacific would cause us to be hit harder by such economic warfare than anyplace on the continent. HAWAIIAN SOVEREIGNTY ACTIVISTS HAVE BEEN SUCCESSFUL RECENTLY IN UNDERMINING THE U.S. MILITARY AND GAINING ACCESS TO MILITARY LANDS AND OPERATIONS Several years ago Hawaiian sovereignty activists protested the use of Makua Valley for live-fire training. They claimed that such training caused damage to the environment, was a desecration of a "sacred place," and prevented Hawaiians from having access for cultural and religious observances. The activists were successful in forcing a temporary halt to such training, followed by an agreement to allow limited training under restricted conditions including allowing access for Hawaiian "cultural practitioners" both to practice the culture and to monitor military activities. During the same time period there were protests and lawsuits which temporarily stopped the Navy from testing new sonar technology for detection of enemy submarines on the grounds that it caused damage to some whales. There were also protests against the Stryker brigade, which temporarily halted its being based in Hawaii. Sovereignty activists hope that such harassment against the military might cause the U.S. to slow or stop basing troops, ships, and planes in Hawaii. The anti-military film "Noho Hewa" [illegal occupation], under development for several years, was finally released at the 2008 Hawaii International Film Festival where it won a prize (best "documentary"), got big publicity, and is now spewing its anti-American propaganda at the University and various community colleges, and on the mainland. Sovereignty activists see pushing the military out of Hawaii as the first step toward pushing the U.S. itself out of Hawaii. Just now, in mid-November, Hawaii newspapers reported two different stories that should raise all sorts of worries about security; but instead the stories were given a spin celebrating compromise and good will. On November 18, The Honolulu Advertiser reported "The Office of Hawaiian Affairs and the Army have settled OHA's 2006 federal lawsuit claiming the Army failed to protect Native Hawaiian cultural resources when it brought the Stryker brigade to the state. OHA representatives, along with an archaeologist, will be able to survey certain Stryker training areas at Schofield Barracks, Kahuku and Pohakuloa as a result of the agreement ... Col. Matthew T. Margotta, commander of U.S. Army Garrison, Hawai'i, said the Army values the 'spirit of cooperation and communication with OHA.'" Meanwhile, newspapers announced a series of public meetings on several islands to begin implementing a broader permanent program whereby the military will respectfully consult with "Native Hawaiian organizations." The Kona and Hilo daily newspapers said on November 18: "Native Hawaiians are being asked to comment on a U.S. Department of Defense proposal aimed at increasing the military's sensitivity toward cultural practices, sacred sites and natural resources." While the military will be very respectful in its consultations, we can be sure that the "native Hawaiians" being consulted will not be so respectful toward the military. These are the same "usual suspects" who have staged protests at public events, including disrupting the community forums for the Environmental Impact Statements which the activists were successful in demanding. Some environmental and cultural groups will certainly use the consultations for the intended purpose. But anti-military and sovereignty groups will use their access to military sites to identify additional targets for protest, and to gather "intelligence" about military operations. We've all seen movies about the French resistance to the Nazi occupation during World War II. Heroic French patriots infiltrated German military installations to collect information to identify what targets the Allies should bomb, the location and timing of German troop movements, etc. Heroic French women used their sexual attractiveness to seduce German officers and get valuable information through "pillow talk." The way the Hawaiian sovereignty activists see Hawaii today, their homeland is under a prolonged military occupation by the U.S. They feel a partiotic duty to undermine, disrupt, and paralyze the U.S. military, hoping eventually to push the military out of Hawaii. Shouldn't we expect Hawaiian ethnic nationalists to form alliances and spy for nations hostile to the U.S., just as French patriots spied for their American and British allies against their Nazi occupiers? Wouldn't it be logical for Hawaiian ethnic nationalists to collaborate with China, Russia, Cuba, Iran, North Korea, etc. to give them information about military operations, anti ballistic missile research; and perhaps even to engage in sabotage; in return for diplomatic and financial support for Hawaiian sovereignty? Hawaiian nationalists have already compared the U.S. invasion and occupation of Hawaii with the Chinese invasion and occupation of Tibet. Next time the U.S. makes a protest about China's suppression of Tibetan culture or China's threats toward Taiwan, perhaps China (encouraged by Hawaiian sovereignty activists) will make a protest at the United Nations about U.S. occupation of Hawaii. Hawaiian nationalists historically have used foreign allies to work toward their nationalistic goals both diplomatically and militarily. Activists who celebrate Queen Liliuokalani at every opportunity can look to some examples she set. In January, 1895 the Wilcox attempted counter-revolution against the Republic of Hawaii included the use of weapons resulting in deaths. A reserve cache was found in ex-Queen Liliuokalani's flower bed at her private home. Gavan Daws, "Shoal of Time", pp. 282-283, says "The grounds of her home at Washington Place were searched, and in the garden the searchers found what they were looking for -- a regular ammunition dump; twenty-one bombs, some of them made with coconut shells; more than thirty rifles; thirty-eight cartridge belts and about a thousand rounds of ammunition; and some pistols and swords." Some historians believe the guns and ammunition were smuggled into Hawaii from San Francisco with the assistance of the U.S. Navy with the knowledge of Liliuokalani's friend President Grover Cleveland, who had been working to destabilize the Provisional Government and restore the Queen. Regarding the revolution of 1893: In January 1893 a large group of Japanese plantation workers carrying machetes were stopped in Waialae on their way to Honolulu, and were turned back by the forces of the Provisional Government. There was some testimony under oath in the Morgan Report about a conspiracy between Liliuokalani and the Japanese consul whereby several hundred Japanese plantation workers with prior military experience in Japan's army would help Liliuokalani regain the throne in return for her pledge to give voting rights to Japanese residents of Hawaii (a major concession since Japanese were the largest ethnic group in Hawaii at the time).

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Presidente del senado de PR crea comisión para adelantar el tema del status

Image and video hosting by TinyPic Endi.com Javier Colón Dávila El presidente del Partido Nuevo Progresista (PNP), Luis Fortuño, y el entrante presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, tienen interpretaciones distintas del resultado electoral, a juzgar por las expresiones del primero en una conferencia de prensa esta mañana. Por un lado, Fortuño ha indicado que las elecciones generales no se pueden considerar “plebiscitarias”, por lo que no se puede interpretar la apabullante victoria novoprogresista como un aval a la estadidad. Sin embargo, Rivera Schatz entiende lo contrario y esta mañana anunció la creación de una comisión especial de status para adelantar el tema durante el cuatrienio. “El pueblo en las elecciones del 4 de noviembre escuchó a los tres partidos principales… el Partido Popular adoptó como fórmula política institucional la soberanía, el fideicomiso y la autonomía… el Partido Independentista la independencia. El PNP adoptó la postura de la unión permanente con Estados Unidos, la que garantiza exclusivamente la estadidad para Puerto Rico. Quiere decir que el pueblo avaló la posición del PNP de la unión permanente y la estadidad”, dijo. Aunque no dio muchos detalles, sí dijo que se debe discutir en el Senado “opciones reales, no coloniales” avaladas por el Congreso y la Casa Blanca. No reveló quién presidirá la comisión ni cuando entrará en funciones. El PNP adoptó en su programa de gobierno el lenguaje contenido en los dos informes del Comité de Status de Casa Blanca que señala, entre otras cosas, que las tres alternativas viables de status para la isla son la independencia, la estadidad y la libre asociación. También el partido ha señalado que busca celebrar un plebiscito avalado por el Congreso, pero no descartan la posibilidad de organizar una consulta criolla si el Congreso no actúa. A la pregunta de entonces qué se discutiría en la comisión especial, Rivera Schatz contestó: “esperen a que se designe la comisión y todo el pueblo de Puerto Rico, a través de ustedes, sabrá de qué se trata. No venimos a imponer la estadidad”.

martes, 25 de noviembre de 2008

Asegura electorado sí pidió la igualdad

Image and video hosting by TinyPic Jackeline Del Toro Cordero EL VOCERO 25 de noviembre de 2008 El presidente del Senado entrante, Thomas Rivera Schatz, en una carta enviada ayer a los líderes congresionales de los Estados Unidos, Nancy Pelosi –presidenta de la Cámara- y Harry Reid –líder de la mayoría en el Senado-, contradijo al gobernador Aníbal Acevedo Vilá al reclamar que el electorado puertorriqueño sí pidió con su voto la igualdad con los estados de la Unión americana. La carta, compartida en exclusiva con EL VOCERO, indica que Acevedo Vilá interpretó erróneamente el resultado, a pesar de que el Partido Popular Democrático (PPD) perdió, 53% a 42%. Les explica que en sus respectivas plataformas, tanto el PPD como el Partido Nuevo Progresista (PNP) expusieron sus propuestas sobre status, y que el primero habló sobre soberanía y separatismo, lo que fue rechazado por el electorado. “Nosotros”, el PNP, “le solicitamos al electorado apoyar y reafirmar nuestra unión permanente con los Estados Unidos”, escribió. Y añadió que “Puerto Rico escuchó el mensaje y expresó claramente su preferencia en las urnas”. “Yo estoy poniendo en perspectiva lo que fue la realidad electoral en Puerto Rico”, manifestó. “Acevedo Vilá no representa a nadie, no preside el PPD. No está autorizado a hablar a nombre del pueblo de Puerto Rico”, dijo en entrevista. El senador electo sostuvo que la carta enviada la semana pasada por Acevedo Vilá es parte del “patrón de mentiras” y que “pretende ofrecer información incorrecta sobre los resultados” de las elecciones del cuatro de noviembre. Al cuestionársele si lo que el pueblo rechazó no fue los aumentos a servicios básicos, contestó que “entre muchas otras cosas, el pueblo validó la propuesta de unión permanente del PNP”. “Además”, analizó, “el Partido Independentista (Puertorriqueño (PIP)), que lleva toda una vida luchando por la independencia perdió de nuevo su franquicia. Así que hay dos indicadores: el PPD que habló de soberanía, el fideicomiso, de la separación y de la autonomía, y el PIP, que tenía su discurso radical. Y ambos tuvieron un gran éxodo de electores. El PPD perdió por sobre 150 mil electores y el PIP perdió su franquicia electoral”. “Y el propio candidato a gobernador del PIP (Edwin Irizarry Mora) reconoció que hubo una gran ola estadista”. Además, les reclamó igualdad a Pelosi y a Reid, al sostener que “igualdad denegada es democracia denegada” y les recuerda que hay cuatro millones de puertorriqueños que residen y votan en los Estados Unidos. Al preguntársele sobre la cita de Abraham Lincoln que utilizó para cerrar su misiva, que indica que “aquellos quienes niegan la libertad a otros no la merecen para sí; y bajo un Dios justo, no pueden disfrutarla por mucho tiempo”, reconoció que “es retante”. Argumentó que el Gobierno de los Estados Unidos tiene una situación que está obligado a atender. “Tú no puedes decir que tú eres el paladín de la justicia y la democracia del mundo cuando tienes una colonia, la última colonia que hay en el mundo. Tienen unos ciudadanos en Puerto Rico que son ciudadanos de segunda categoría”, enfatizó.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Dispuesto a reanudar el debate

Image and video hosting by TinyPic El nuevo día José A. Delgado WASHINGTON – Sin aludir a una agenda específica, el presidente del Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes federal, Nick Rahall, se expresó dispuesto a volver a revisar el debate sobre el futuro político de Puerto Rico. Al ser confirmado para un nuevo término en la presidencia del Comité, Rahall, elegido por Virginia Occidental, detalló este fin de semana sus planes para la sesión 111 del Congreso que comienza el 6 de enero. A su vez, dio la bienvenida al próximo comisionado residente en Washington, Pedro Pierluisi, y recordó que, por vez primera, las Islas Marianas del Norte también tendrán un delegado ante la Cámara baja federal. Tal y como lo hiciera cuando asumió la presidencia del Comité de Recursos Naturales en enero de 2007, Rahall afirmó que interesa atender en la próxima sesión los asuntos de las “posesiones territoriales de Estados Unidos”, en referencia directa a Puerto Rico, las Islas Vírgenes, Guam, Samoa y las Islas Marianas del Norte. “Como nación, tenemos la responsabilidad de promover el desarrollo sostenido, la seguridad energética y mejorar la infraestructura en esas áreas”, dijo, al indicar que la prioridad de su Comité serán los temas energéticos. Mantuvo que espera trabajar junto a Pierluisi “mientras continuamos dedicados a un proceso de libre determinación política para ese ‘Estado Libre Asociado (ELA)’ (commonwealth)”. Durante la aprobación en octubre de 2007 del proyecto sustituto 900, a favor de una consulta en la que los puertorriqueños decidieran si quieren continuar o no el actual status “territorial”, Rahall advirtió que la solución final “tiene que ser un status permanente y constitucionalmente viable”, la expresión con la cual normalmente se excluye la actual relación de ELA. El gobernador electo Luis Fortuño, ha indicado que al poner en marcha su administración de gobierno estará centrado en la situación económica de la Isla, pero que prevé, además, iniciar reuniones destinadas a coordinar la iniciativa de status que promoverá en el Congreso durante 2009. Fortuño impulsó este cuatrienio el proyecto 900 que quedó engavetado este año tras la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, decidir que no generó el consenso necesario para lidiar con el tema del futuro de la Isla.

Coordinarán agenda sobre el status

Image and video hosting by TinyPic El Nuevo Dia José A. Delgado WASHINGTON – José Serrano y Pedro Pierluisi reconocen que no van a coincidir en algunos temas espinosos de política exterior, pero han pactado coordinar su agenda en el Congreso estadounidense en torno el status político de Puerto Rico. Serrano, demócrata por Nueva York, es considerado uno de los congresistas más liberales y suele ser crítico de la política exterior estadounidense, sobre todo hacia Cuba y Venezuela. Pierluisi, próximo comisionado residente en Washington, se describe como un demócrata conservador en asuntos fiscales y no quiere saber nada, por ejemplo, de las denuncias que hace Serrano a la política estadounidense en torno al presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Pero, ambos han prometido hacer tándem en torno al status y las iniciativas económicas de beneficio para Puerto Rico. “Mi asignación ha sido darle toda la ayuda que necesite”, indicó Serrano, quien fue designado por el portavoz de la mayoría demócrata, Steny Hoyer, como “mentor” de Pierluisi. “Tener a un cardenal (el título que se le otorga a los presidentes de las subcomisiones de asignaciones, una de las cuales Serrano encabeza) como mentor es un honor”, indicó, por su parte, Pierluisi. Los dos políticos, que esperan coordinar la presentación en 2009 de un nuevo proyecto en torno al status político de Puerto Rico -como lo hicieron Serrano y el republicano Luis Fortuño este cuatrienio-, se reunieron en la oficina del congresista demócrata por Nueva York poco antes de concluir la semana de entrenamiento de Pierluisi en el Congreso. Allí repasaron los asuntos prioritarios para los trabajos legislativos de 2009, con la idea de insertar a la Isla en la agenda económica del presidente electo, Barack Obama. Con un demócrata de Puerto Rico en sustitución de Fortuño, Serrano considera que su papel cambia. “(Pierluisi) podrá hacer sus propias peticiones” dentro del caucus, dijo. Serrano indicó que aguardará por las discusiones internas que tenga el gobierno del Partido Nuevo Progresista (PNP) antes de decidir si insiste en su proyecto a favor de una consulta de status “territorio sí o no”. “No creo que haya problemas en llegar a un acuerdo”, expresó. Durante la conversación, Serrano -quien exhibe las banderas de Puerto Rico y Cuba en su oficina-, se expresó jubiloso de que Pierluisi le indicara que apoyará las iniciativas endosadas por Obama para eliminar las restricciones impuestas por el gobierno de George W. Bush en los viajes de cubanoamericanos a La Habana y el envío de remesas a familiares. La eliminación del embargo económico a Cuba es harina de otro costal. “Si se elimina el embargo tendría que ser a cambio de que se establezca democracia en Cuba”, dijo Pierluisi. Serrano, sonreído, le respondió: “Si fuera opositor de él le diría ‘por qué no le pides lo mismo a China’ ”. El congresista, un apasionado del béisbol, también aprovechó la reunión para hablarle a Pierluisi de su interés en que el béisbol de las Grandes Ligas excluya a Puerto Rico de su ‘draft’. Para Serrano, eso limita el acceso de boricuas de la Isla que no hablan español y tienen que competir con estadounidenses universitarios. Pierluisi lo escuchó, pero tampoco compró la idea. “Yo prefiero -dijo el político estadista-, que esos (peloteros) aprendan a hablar inglés”.

viernes, 21 de noviembre de 2008

El status tendrá un perfil bajo

Image and video hosting by TinyPic El Nuevo Dia José A. Delgado WASHINGTON - El debate de status tendrá un perfil bajo cuando comience a andar el gobierno de Luis Fortuño, según el Gobernador electo. Fortuño evitó describirlo como una “moratoria de los primeros 100 días”, pero, hizo claro que no quiere que el debate de status desvíe la atención urgente que le quiere dar a la difícil situación de la economía boricua. En los días finales de su término como comisionado residente en Washington, el Gobernador electo estuvo el miércoles y jueves en el Congreso estadounidense. Tuvo reuniones con colegas republicanos de la Cámara baja, centradas en las posibilidades de un nuevo proyecto de estímulo económico que el Congreso considerará a principios de 2009. Y se despidió de algunos que, como él, dejan sus oficinas del Capitolio federal. Fortuño -al que le comienzan a aparecer las canas y camina a toda prisa por los pasillos del Capitolio-, cumplió una agenda apretada en el día y medio que estuvo en el Capitolio. Informó que planifica reunir a principios de año al liderazgo político de Puerto Rico. Pero, los pasos concretos sobre el status los dará cuando las cosas estén “maduras” en Washington, que estrenará en enero al presidente Barack Obama, y una agenda centrada en la crisis económica de Estados Unidos. ¿No se tratará el tema de status durante los primeros 100 días, para no desviarse de los asuntos económicos? | No sé si son 100 días, 80 ó 120. No lo mido de esa forma, pero -aunque podemos hacer muchas cosas a la vez-, puedo garantizar que Pedro Pierluisi y todos los miembros del Gabinete tienen claro que mi prioridad principalísima es la economía. (En términos de Washington) no se trata sólo de un proyecto de estímulo económico o de algún incentivo para Puerto Rico, sino de los fondos de Medicaid. ¿Qué se puede esperar en torno al status? No voy a rehuir el tema. Puede haber discusiones sobre el tema, porque los presidentes de las comisiones (del Congreso) quieran discutir el tema. Pero, para que se puedan manejar de forma efectiva los temas que no sean estrictamente económicos van a tener que estar maduros. ¿Tiene aún preferencia por el concepto de legislación que promovió en esta sesión (territorio sí o no), u optará por un plebiscito con alternativas de status? Estoy convencido de que el pueblo quiere un voto directo. La forma en que se implantará ese voto va a requerir un diálogo con la nueva administración (de Obama), con los líderes del Senado y la Cámara federal y consultas con distintos grupos en Puerto Rico. ¿Con qué grupos se reuniría? Con los partidos políticos mayormente. ¿Con los partidos políticos o con los partidos inscritos? Le voy a dar espacio al Partido Independentista Puertorriqueño. Ya tuve una conversación con un par de líderes del PIP para que sepan que no vengo en una actitud troglodita, que ‘porque no quedaste inscrito no tengo que hablar contigo’. Con más razón se le debe guardar espacio a las minorías. ¿No lamenta, ahora que ve la efervescencia política en Estados Unidos, su decisión de haber apoyado al republicano John McCain en vez de respaldar a Obama? Soy republicano, pero desde el momento en que se hizo evidente que había ganado Obama he tenido un sentimiento de orgullo y júbilo de que un joven afroamericano de nombre Barack Hussein Obama haya sido electo presidente. ¿Cómo es su relación con Héctor Ferrer, el nuevo presidente del PPD? Lo he visto en un par de ocasiones saliendo de estaciones de radio, pero no lo conozco. ¿Piensa convocarlo a una reunión? En su momento. Pero, le corresponde a ese nuevo liderato (también mencionó a Alejandro García Padilla) establecer una tónica diferente a la del gobernador saliente (Aníbal Acevedo Vilá).

Gutiérrez: "No fue plebiscito sobre estatus"

Image and video hosting by TinyPic Rebecca Banuchi AP Para el congresista de origen puertorriqueño Luis Gutiérrez, es un "error" darles a las pasadas elecciones en la Isla un carácter plebiscitario tras el abrumador triunfo del anexionista Luis Fortuño. Gutiérrez, quien están en Puerto Rico para participar en el 50 aniversario del periódico Claridad, dijo hoy, viernes, que la abrumadora victoria del líder del Partido Nuevo Progresista (PNP) no puede interpretarse como un mandato para la estadidad pues posiblemente personas de distintas ideologías lo respaldaron con su voto. "No fue un plebiscito sobre el estatus político de Puerto Rico. Creo que parte del problema que tenía Luis Fortuño era que fueron muchos populares a votar en las primarias, alegadamente, así que creo que en Puerto Rico hay personas de distintas ideologías políticas quienes votaron por Fortuño", manifestó a los periodistas. "Creo que sería un error presumir que su elección (la de Fortuño) es un mandato para la estadidad", hizo énfasis. Gutiérrez no quiso emitir juicio sobre las cartas enviadas esta semana por el gobernador Aníbal Acevedo Vilá a congresistas en las que señalaba que la derrota que le propinó Fortuño no debía verse como una victoria para el movimiento anexionista. "Cada uno tiene plena libertad de expresarse. Él es de un partido de una ideología, es el Gobernador de Puerto Rico, él tiene todas las posibilidades y el derecho de pláticas. Yo no voy a juzgar", aseveró. Adelantó que en diciembre se reunirá con Fortuño y que acudirá a su toma de posesión el 2 de enero. Gutiérrez, quien es considerado para llenar la vacante en el Senado que dejó el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, espera que bajo la incumbencia del líder demócrata se apruebe en el Congreso un proyecto de ley "descolonizador de Puerto Rico". El congresista por Illinois se expresó optimista de que exista mayor colaboración hacia un proceso para definir el estatus debido a que la carta que envió Obama a Acevedo Vilá a principios de año establecía que el asunto de la ciudadanía estadounidense no estaba en juego al discutirse la solución del centenario problema. "No se puede usar el temor, el miedo, el cuco de la ciudadanía para esas cosas", dijo al recordar que en 1993, cuando se celebró un plebiscito en la Isla el senador Paul Simon exhortó en un anuncio a votar por la estadidad para que los puertorriqueños no perdieran la ciudadanía estadounidense. "Espero que eso (la exclusión del asunto de la ciudadanía) permita ampliar el debate y el consenso que se puede llevar en cuanto al estatus en Puerto Rico", puntualizó.

Clinton Decides to Accept Post at State Dept., Confidants Say

VIDEO MAYO 2008 THE NEW YORK TIMES By PETER BAKER November 21, 2008 WASHINGTON — Hillary Rodham Clinton has decided to give up her Senate seat and accept the position of secretary of state, making her the public face around the world for the administration of the man who beat her for the Democratic presidential nomination, two confidants said Friday. The apparent accord between perhaps the two leading figures in the Democratic Party climaxed a week-long drama that riveted the nation’s capital. Mrs. Clinton came to her decision after additional discussion with President-elect Barack Obama about the nature of her role and his plans for foreign policy, said one of the confidants, who insisted on anonymity to discuss the situation. Mr. Obama’s office told reporters on Thursday that the nomination is “on track” but this is the first word from the Clinton camp that she has decided. “She’s ready,” the confidant said, adding that Mrs. Clinton was reassured after talking again with Mr. Obama because their first meeting in Chicago last week “was so general.” The purpose of the follow-up talk, he noted, was not to extract particular concessions but “just getting comfortable” with the idea of working together. A second Clinton associate confirmed that her camp believes they have a done deal. Senior Obama advisers said Friday morning that the offer had not been formally accepted and no announcement would be made until after Thanksgiving. But they said they were convinced that the nascent alliance was ready to be sealed. Mrs. Clinton’s spokesman, Philippe Reines, issued a statement Friday afternoon cautioning that the nomination was not final. “We’re still in discussions, which are very much on track,” Mr. Reines said. “Any reports beyond that are premature.” Mr. Obama and Mrs. Clinton fought the most competitive Democratic nomination battle in modern times, one that polarized their party for months and left bitterness in both camps. But in asking Mrs. Clinton to join his Cabinet, Mr. Obama signaled that he wants to turn a rival into a partner, and she concluded that she could have the most influence by accepting the offer. The decision followed days of intense vetting and negotiations intended to clear any potential obstacles to her taking the job due to her husband’s global business and philanthropic activities. Lawyers for Mr. Obama and former President Bill Clinton combed through his finances and drew up a set of guidelines for his future activities intended to avoid any appearances of conflict of interest should she take the job. People close to the vetting said Mr. Clinton turned over the names of 208,000 donors to his foundation and library and agreed to all of the conditions requested by Mr. Obama’s transition team, including restrictions on his future paid speeches and role at his international foundation. As secretary of state, Mrs. Clinton will have had a powerful platform to travel the world and help repair relations with other countries strained after eight years of President Bush’s policies. But at the same time, she will now have to subordinate her own agenda and ambitions to Mr. Obama’s and sacrifice the independence that comes with a Senate seat and the 18 million votes she collected during their arduous primary battle. Driving Mrs. Clinton’s deliberations in part, friends said, was a sense of disenchantment with the Senate, where despite her stature she remained low in the ranks of seniority that governs the body. She was particularly upset, they said, at the reception she felt she received when she returned from the campaign trail and sought a more significant leadership role in the expanding Democratic majority. “Her experience in the Senate with some of her colleagues has not been the easiest time for her," said one longtime friend. “She’s still a very junior senator. She doesn’t have a committee. And she’s had some disappointing times with her colleagues." In particular, the friend said, Mrs. Clinton was upset when the Senate Democratic leadership rejected the possibility of her heading a special task force with a staff and a mandate to develop legislation expanding health care coverage. The idea of giving her an existing leadership post was also dismissed because the Senate majority leader, Harry Reid of Nevada, did not want to force out any senators currently holding those jobs. But Mr. Reid wants to come up with some sort of leadership position to recognize Mrs. Clinton’s standing and aides said he was confident he could arrive at something with sufficient muscle to appeal to her. He told a closed-door meeting of the Senate Democratic caucus on Tuesday that he was looking for a way to create a new leadership role for her, two people in the room said. Mrs. Clinton would bring a distinctive background to the State Department. As first lady, she traveled the world for eight years, visiting more than 80 countries, not only meeting with foreign leaders but also villages, clinics and other remote areas that rarely get on a president’s itinerary. Mr. Obama during the primaries belittled that experience as little more than having tea and pointed to schedules showing many ceremonial events on those trips. But more than any first lady before her, Mrs. Clinton delved deep into particular policy issues in the international arena, from women’s rights to microlending to alleviate poverty. As a senator for the last eight years, she served on the Armed Services Committee and continued her interest in foreign affairs. She and Mr. Obama agree on the broad outlines of a new foreign policy for the post-Bush era, but they disagreed sharply in several crucial areas, particularly over how to deal with Iran and Pakistan. She characterized Mr. Obama as naïve in his view of those two countries, while he criticized her judgment for going along with Mr. Bush on the war in Iraq at first.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Asociaciones de Puerto Rico piden a EE.UU. un plebiscito

Image and video hosting by TinyPic EFE 20-11-2008 Washington.- Asociaciones puertorriqueñas denunciaron hoy en Washington las diferencias que sufre Puerto Rico como Estado Libre Asociado a Estados Unidos y pidieron que se celebre un plebiscito en un plazo de dos años para aclarar su situación. El Centro para el Avance y la Igualdad de Puerto Rico (CPREA) celebró un foro en el que participaron el secretario de Estado electo de Puerto Rico, Kenneth McClintock, el director de la oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración de EE.UU., Alfonso Aguilar, y el ex secretario de educación puertorriqueño, Carlos Chardon. Puerto Rico mantiene desde 1898 una condición de Estado Libre Asociado (ELA) a Estados Unidos, una situación que, según dijo a Efe Rocío Vélez, presidenta de la asociación Americans for Puerto Rico Statehood, ha provocado en los últimos años "muchas desigualdades en los derechos civiles de los puertorriqueños". "Enviamos a la guerra a soldados puertorriqueños y no podemos elegir el presidente que dicta la orden de enviarlos", criticó. Desde su organización, Vélez trabaja para que se reconozcan los derechos de los puertorriqueños y se decida en un plebiscito si Puerto Rico se independiza o se anexiona a EE.UU. como estado número 51. Su objetivo es "aglutinar el mayor numero de organizaciones, tanto nacional o local en Puerto Rico, incluso si son independentistas, para discutir nuestras ideas y buscar un cambio", explicó. "Se trata de definir la anexión o la independencia, pero no de continuar con un estatus colonial", afirmó. Con este foro, "queremos dar un mensaje al Congreso de que esto es una plataforma sólida (que ya cuenta con más de 500 miembros) y vamos a pedir un plebiscito tanto por la paridad o (por la) independencia en los próximos dos años", sostuvo. La activista lamentó que la causa puertorriqueña "no ha sido una prioridad" para Washington y consideró que la nueva administración que encabezará el demócrata Barack Obama "es una esperanza para todos". Si los puertorriqueños consiguieran los mismos derechos civiles que los estadounidenses, como país próximo a la cultura latina, "podríamos ayudar a nuestros hermanos en materia de inmigración", aseguró Vélez. Además, esta anexión significaría paridad en todos los beneficios en cuanto a salud, educación, seguridad ciudadana y también en materia económica. Si Puerto Rico entrara a formar parte de Estados Unidos, por su población, tendría derecho a cuatro congresistas y dos senadores federales, lo que le daría por fin voz y voto en las decisiones políticas. "Ahora somos siempre los últimos en la categoría y no tenemos una representación en el Congreso que pueda defendernos", se quejó.

Ahora tenemos sólo el mandato

Image and video hosting by TinyPic Juan M. García Passalacqua 20 de noviembre de 2008 Un millón de electores y una mayoría de 220,000 votos dieron aquí un mandato para buscar la admisión como estado de los Estados Unidos. ¿Qué harán los Estados Unidos con Puerto Rico? Argelia nos enseñó que en el colonialismo, las elecciones coloniales no son decisivas, y sí son siempre decisivas las opciones que escoja la metrópoli. En Puerto Rico, ya vivimos una realidad anti-colonial porque el 4 de noviembre por primera vez en nuestra historia el electorado boricua rechazó la colonia existente del ELA por casi 60%. Ahora, ¿qué viene? •EN LOS ESTADOS UNIDOS. Siglo y medio después de la abolición legal de la esclavitud sus votantes eligieron por 51% su primer presidente afro-americano, Barack Obama. Al cambiar el imperio más poderoso de la Tierra, el globo entero también cambió. Para mí, el visual más impactante fue ver en la televisión a su abuela Mama Sarah Obama, radiante en su negritud de encías rojas en su vestido nacional de Kenya, hablando en la aldea de Kogelo a orillas del lago Victoria, diciendo: “Mi primer consejo es que luche por la paz mundial”. Hermoso. Allá, el rol de los llamados hispanos fue importantísimo. Obama obtuvo el endoso de más de dos terceras partes de los que se dicen hispanos como nosotros en Estados Unidos. Ello abre la discusión sobre cuál será el papel de nuestros 8 millones en una nueva nación USA diversa y multicultural. Yo traté de levantar la cuestión por escrito en una sesión del Council on Foreign Relations el 3 de noviembre en Nueva York, pero reaccionarios anglosajones me lo hicieron difícil. Allí unos insistieron en que el fenómeno era meramente “demográfico”, mientras yo insistí que es una cuestión cultural. Seguiré luchando. Y ya tendré ocasión de prevalecer. Allá. •EL EFECTO EN PUERTO RICO. Más allá del copo anexionista aquí, el voto puertorriqueño en el estado de Florida fue a su vez decisivo. El triunfo de Obama colocó en posiciones de poder potencial en Washington a los que respaldaron a Obama aquí que son puertorriqueños. El más importante (por ser electo comisionado residente) es Pedro Pierluisi, ahora confrontado por Rafael Hernández Colón. ¿A cuál escuchará Obama en Washington? El resultado electoral aquí fue a favor de Luis Fortuño con 1,014,325 votos; contra Aníbal Acevedo Vilá con 793,642; Rogelio Figueroa con 53,016; Edwin Irizarry con 39,156; y Pedro Rosselló en ‘write-in’ con menos de 10,000 votos. El sunami electoral del PNP fue un copo ganando 46 de los 78 municipios y obligando a la aplicación de la Ley de Minorías para poder incluir a otros tanto en Cámara como en Senado. Arrasó por primera vez –el anexionismo. El análisis del copo electoral evidenció (en la primera encuesta jamás conducida en Puerto Rico mediante voto secreto) que la mitad de los electores votaron compelidos por la desastrosa situación económica en la Isla. Pero las razones de la otra mitad fueron en este orden: 1.definir el status político, 2.la lealtad partidista y 3. indignación contra la corrupción. Nuestras mujeres tuvieron un rol predominante en la elección. Y el voto decisivo fue el de hombres y mujeres pobres, con ingresos menores de $10,000 al año. Entre los afiliados al Partido Popular, alrededor de 50,000 hicieron el tránsito hacia el anexionismo y votaron por Fortuño. Los otros dos partidos, el Independentista y Puertorriqueños por Puerto Rico se hundieron en el desastre sin quedar inscritos. Puerto Rico tendrá en el próximo cuatrienio realmente –un sistema unipartita. Los análisis que hicimos varios del copo electoral, les ofrecen a ustedes varias razones: 1.La de la oficialidad del Partido Popular por voz de Eduardo Bhatia de que 200,000 populares “optaron por la abstención electoral” sin que el pobre Bhatia entienda que hubo una migración masiva de 250,000 electores que se fueron a Estados Unidos en esos cuatro años; 2.La más severa fue del amigo Edgardo Rodríguez Juliá, de que la ambigua prédica de unión permanente del Partido Popular sembró la semilla de su decadencia electoral e ideológica, pidiendo con la mano izquierda la soberanía y extendiendo la derecha en un gesto de mendicidad; 3.La del colonialista Alex Maldonado de que el electorado no le creyó al Gobernador el que estaba siendo perseguido por los poderes que son estadounidenses que Alex cree que son buenos; 4.La del sucesor del San Juan Star en su portada y de Luis Vega Ramos, que dijeron equivocadamente (sin entender ni pío) que fue una decisión económica y nada de ideológica; 5.La mía y del amigo estudioso electoral Ibrahim Pérez, de que más de 50,000 populares de su ala conservadora (un 8%) ya hicieron el tránsito y se quedarán en el anexionismo. Ustedes pueden escoger la que prefieran, o aún todas las cinco razones anteriores. •LAS OPCIONES DE FUTURO. Con el acceso asegurado a la Casa Blanca de Barack Obama, el electo comisionado residente Pedro Pierluisi recordó el 9 de noviembre en la Prensa que Obama se había comprometido a resolver el asunto en cuatro años. Pierluisi dijo que insistirá en el Congreso en un plebiscito avalado por el Congreso como mecanismo de consulta y si no lo hacen allá, celebrar un plebiscito criollo en el 2010. El mismísimo grave error de Pedro Rosselló. Con el voto a favor de más de un millón de 2 millones de votos puede peticionar la estadidad, ya. Un triunfo electoral en la colonia no es predictor de uno plebiscitario, que depende de cómo se definan las alternativas para el pueblo. Fortuño y Pierluisi no han entendido aún que un plebiscito plantearía otra cuestión que la del ya ocurrido copo anexionista de 53%. Un plebiscito no sería sobre la definición de alternativas tradicionales y ni siquiera sobre la agonía de los populares entre la soberanía y la unión permanente, que es un debate ya anacrónico. Postulo que el único mandato es la admisión a la Unión. Las Agencias de Inteligencia de allá comenzaron ya a estudiar que hará su Congreso con el resultado de las elecciones, ¿Cuál estadidad? ¿Un Estado Americano o un Estado Hispano? Esa decisión no es nuestra. Es del Congreso de los Estados Unidos. En un plebiscito el que define decide. Que decidan antes. Ellos.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Crónica de un desastre anunciado

Image and video hosting by TinyPic José M. Saldaña 18 de noviembre de 2008 El Vocero Sucedió lo que anticipamos: Luis Fortuño y el PNP triunfaron arrolladoramente. Este triunfo es un claro reconocimiento a las cualidades, atributos y al refrescante estilo de liderato no confrontacional y de altura de Fortuño. El país en una muestra de gran confianza le ha otorgado un claro mandato para que asuma las riendas y le imparta a éste la dirección que Este triunfo es también un fuerte rechazo a la política separatista de Aníbal Acevedo Vilá y a la república asociada que en su borrachera de poder por debajo de la mesa pretendía imponernos. Este gran triunfo es una reafirmación al concepto de unión permanente con los Estados Unidos que el pueblo atesora y que Aníbal unilateralmente había descartado, y es un rechazo a la actitud antagónica que hacia los Estados Unidos asumiera por los pasados 14 meses. Es además un repudio a un gobierno errático, pusilánime, plagado de ineptitud, así como a los alcaldes que cobardemente se plegaron ante AAV permitiéndolesecuestrar al PPD para sus fines mezquinos y personales. Ha sido un rechazo a un gobernador que enfrenta 24 cargos de corrupción y a su pretensión de dirigir al país en tiempos de crisis desde el banquillo de los acusados en el Tribunal Federal. Este gran triunfo de Fortuño, que coincide con el histórico triunfo de Barack Obama y el Partido Demócrata en los Estados Unidos, tiene grandes implicaciones tanto para los Estados Unidos como para Puerto Rico. Todo parece indicar que en las últimas décadas se ha reducido el discrimen racial y étnico en los EE.UU. hasta el punto de que hoy esa nación se considera como una de múltiples etnias, capaz de elegir a un afroamericano como presidente. Un efecto que este hecho pudiera tener sobre la población de Puerto Rico es la percepción de que la estadidad es una opción que tendría aceptación entre el pueblo norteamericano. Con esta contundente victoria de Obama se habría también destruido uno de los argumentos de sectores independentistas del patio de que la nación norteamericana, por ser racista y discriminatoria, jamás aceptaría a un país de mulatos y de habla hispana como estado de la unión. El triunfo de Obama implica también un rechazo a las políticas de Bush de capitalismo crudo, a la trágala, así como a las inequidades económicas a las que esas políticas han dado lugar, haciendo a los ricos más ricos y a los pobres más pobres. Con la victoria de Obama habrá triunfado la agenda demócrata de redistribución de riquezas tipo New Deal, con un seguro universal de salud como su base. Las políticas de esa agenda habrán de ser las que prevalezcan para los EE.UU. y las que habrán de implantarse en Puerto Rico. Fortuño, a pesar de ser republicano, con una ideología diferente a la que prevalecerá en los EE.UU., deberá ser lo suficientemente pragmático e inteligente como para moderar su ideología y aceptar esas políticas para Puerto Rico por los beneficios que éstas traerían a la isla. El gobernador electo Fortuño tiene ante sí el formidable reto de frenar la caída de nuestro desarrollo socioeconómico, sacarlo del fondo que parece habíamos tocado y moverlo hacia delante. Tarea muy difícil para la cual necesitará el apoyo y la ayuda de todos los puertorriqueños que, independientemente de ideologías, desean vivir en un país pujante con un claro norte, con un liderato vigoroso y fuerte que lo coloque y mantenga en la ruta hacia el progreso. En una columna con fecha del 2 de mayo de este mismo año predije que Aníbal sería el sepulturero del PPD. Con este copo de Fortuño y el PNP, el PPD ha quedado hecho pedazos en medio de una crisis existencial tal como nunca había experimentado, producto de un liderato lleno de agendas e intereses personales.

martes, 18 de noviembre de 2008

No se promovió ese status

Image and video hosting by TinyPic El Nuevo Dia José A. Delgado WASHINGTON – Con los estadistas listos para sembrar bandera en Washington, el gobernador saliente Aníbal Acevedo Vilá ha querido hacerle una advertencia a los líderes del Congreso: la victoria del Partido Nuevo Progresista (PNP) no representó un triunfo para la estadidad. Acevedo Vilá –en momentos en que el gobernador electo, Luis Fortuño, regresa hoy a ejercer sus funciones en el Congreso y Pedro Pierluisi comienza a entrenarse para asumir en enero el puesto de comisionado residente-, envió ayer una carta a la presidenta de la Cámara de Representantes federal, Nancy Pelosi, y a los demás miembros del legislativo federal. La ‘speaker’ Pelosi se negó en 2008 a llevar a votación en el hemiciclo legislativo el proyecto de status de Fortuño y el congresista demócrata José Serrano, a favor de una consulta federal “territorio sí o no”, por entender que no había consenso ni en su caucus demócrata ni en la Isla sobre esa legislación. “Fortuño, Pierluisi y (el) PNP gastaron $11 millones en su campaña, pero ni un centavo para promover la estadidad o para presentar el tema del status político. No hubo un sólo anuncio del PNP para promover la estadidad para Puerto Rico”, indicó el Gobernador en su misiva, que persigue contrarrestar el dominio que tendrá el PNP de las estructuras oficiales del Gobierno boricua a partir del 2 de enero. Su comunicación le da seguimiento a otra enviada por el nuevo presidente del Partido Popular Democrático (PPD), Héctor Ferrer, en la que también se advierte que el compromiso programático del PNP es con una consulta de status, no con avanzar la estadidad. “La estadidad nunca ha ganado” una consulta de status en Puerto Rico, advirtió el Gobernador, quien fue comisionado residente entre 2001 y 2004, cuando Pelosi era parte del liderazgo de la entonces minoría demócrata. “Nadie ha dicho que esto fue un voto a favor de la estadidad”, dijo, por su parte, el gobernador electo Fortuño, al indicar que Acevedo Vilá busca lanzar “una bola de humo” que difumine el déficit fiscal del Gobierno de Puerto Rico y los aprietos en que se encuentra para financiar su defensa legal. “Mis tres prioridades son economía, economía y economía. Para mi es obvio que está desviando la atención de los problemas que nos ha causado”, indicó Fortuño, en entrevista telefónica. En su carta a los miembros del Congreso, Acevedo Vilá advirtió además que el programa de gobierno del PNP basa su propuesta de status en los informes del grupo interagencial de la Casa Blanca que proponen excluir al ELA como alternativa de status. Tanto Acevedo Vilá como Ferrer han indicado que los planes del PNP chocan de frente con los compromisos del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, quien ha abogado por un proceso que incluya al ELA, la independencia y la estadidad, y que tenga como base el consenso. ------------------------------------------------------------------------- Gobernador advierte al Congreso The Associated Press SAN JUAN — Por segundo día consecutivo, el gobernador Aníbal Acevedo Vilá envió una carta a todos los miembros del Congreso estadounidense, esta vez advirtiéndole que aunque el comisionado residente electo Pedro Pierluisi asegura ser demócrata, su agenda es republicana. Acevedo Vilá destacó en la misiva que el electo gobernador Luis Fortuño, así como los próximos presidentes del Senado, Thomas Rivera Schatz, y de la Cámara de Representantes, Jenniffer González, son republicanos. “La agenda de Pierluisi en el Congreso —incluyendo el promover una legislación federal para un plebiscito a favor de que Puerto Rico se convierta en el estado 51 y en contra del Estado Libre Asociado (ELA)— será la agenda republicana del gobernador Fortuño”, sostuvo en la carta con fecha del miércoles. Les expresó que apoyar una consulta de status que excluya al ELA es contrario a los compromisos contraídos por el presidente estadounidense electo, Barack Obama. Acevedo Vilá les citó la carta que Obama le envió el 12 de febrero: “Como Presidente, estaré activamente trabajando con el Congreso y con el pueblo de Puerto Rico para promover ese proceso deliberativo, abierto e imparcial que incluya una convención constitucional o un plebiscito... Mi Administración reconoce todas las opciones validas para resolver el asunto del estatus de Puerto Rico, incluyendo el ELA, la estadidad y la independencia”. El martes, el saliente gobernador le envió otra carta a los congresistas expresándoles que el triunfo de Fortuño en las elecciones del 4 de noviembre no supone una petición de anexión para la Isla de parte de los electores. ---------------------------------------------------------------------------- Pierluisi: “Es una vergüenza” “Es una vergüenza lo que está haciendo Acevedo Vilá”, reaccionó Pierluisi en una declaración escrita. “Es una falta de respeto al pueblo de Puerto Rico. Ese tipo de obstrucción y estilo fue rechazado abrumadoramente en las urnas el 4 de noviembre. Yo seguiré enfocado en la agenda de cambio y progreso económico para la que el pueblo me eligió. Esa agenda no será interrumpida ni por Acevedo Vilá ni por nadie", afirmó el Comisionado Residente electo. En su carta, Acevedo Vilá le citó a los congresistas la carta que Obama le envió el 12 de febrero: “Como presidente, estaré activamente trabajando con el Congreso y con el pueblo de Puerto Rico para promover ese proceso deliberativo, abierto e imparcial que incluya una convención constitucional o un plebiscito... Mi administración reconoce todas las opciones válidas para resolver el asunto del status de Puerto Rico, incluyendo el ELA, la estadidad y la independencia”. El martes, el saliente gobernador le envió otra carta a los congresistas para informarles que el triunfo de Fortuño en las elecciones del 4 de noviembre no supone una petición de anexión para la Isla por parte de los electores. Un grupo que se identificó como Jóvenes Demócratas de América, capítulo de Puerto Rico, se unió ayer a las críticas contra Acevedo Vilá, enviando una carta a la presidenta de la Cámara federal, Nancy Pelosi, indicando que mientras el pueblo no votó por un status político en específico en las elecciones del 4 de noviembre, sí votaron a favor del mecanismo propuesto por el PNP, que es de un plebiscito “territorio, sí o no”.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Puerto Rico se convierta en el Estado 51 de los Estados Unidos?

Image and video hosting by TinyPic 2008-11-17 El Diario NY El otro día me preguntaba Don Pello Ríos en nuestro Barrio Latino sobre la posibilidad que Puerto Rico se convierta en el Estado 51 de los Estados Unidos. Su pregunta me pareció interesante y apropiada para los tiempos que vivimos en la Metrópolis. Nosotros los puertorriqueños que vivimos en los Estados Unidos llamamos la nación, la Metrópolis porque somos ciudadanos Americanos nacidos en un territorio colonial. Los vientos de cambios políticos en el Siglo 21 forzarán nuevos paradigmas que retarán el caso jurídico y político de Puerto Rico. Los paradigmas son un conjunto de conocimientos y creencias que forman una visión del mundo en torno a una teoría hegemónica en determinado periodo histórico. Las políticas públicas establecidas en el último siglo para controlar el desarrollo político, social y económico de Puerto Rico serán una teoría del pasado. Los cambios demográficos, sociales y políticos en los Estados Unidos están creando una nueva nación mas abierta al dialogo, choque de ideas y construcción de nuevos paradigmas. La elección de Barack Obama como presidente de los Estados Unidos se presenta como un nuevo paradigma en la cultura política. La lucha de los derechos civiles a través de los años ha hecho que el debate político vaya incluyendo mas ideas y conocimientos formando nuevos paradigmas. Entre esas ideas encontramos la posibilidad que Puerto Rico luego de ser una Colonia por más de cien años se convierta en el Estado 51 de nuestra nación. Para muchos de nosotros —los puertorriqueños de la diáspora que hemos emigrado a la Metrópolis— el caso colonial, político y jurídico de Puerto Rico es un asunto de derechos civiles que tendrá que ser resuelto en los próximos años. Es un caso de justicia social. Nuestra ciudadanía ha estado en el debate político porque si nos mudamos a Puerto Rico no podemos votar por el presidente. Tampoco tenemos una representación justa en el Congreso donde se escriben las leyes federales que afectan el diario vivir de todos los puertorriqueños en la Colonia. No tenemos plena participación de los procesos democráticos en la toma de decisiones. El Siglo 21 presenta una nación multicultural en los Estados Unidos. Nosotros los puertorriqueños hemos aportado al acervo cultural y social de la nueva nación multicultural. Nuestras comunidades a través de la nación están llenas de tradiciones culturales que enriquecen el quehacer cultural y social. Nuestra identidad cultural ha sido y será preservada por generaciones. Sin embargo los derechos civiles universales de justicia social han estado en juego por el pasado siglo en la colonia. Los nuevos paradigmas de una nación multicultural, racial y con ideas políticas nuevas es el escenario perfecto para creación del Estado de Puerto Rico. ¿Usted qué piensa?

viernes, 14 de noviembre de 2008

Otro Juez se une al reclamo

Image and video hosting by TinyPic Por Beatriz de la Torre EL VOCERO 14 de noviembre de 2008 Por segunda vez en menos de una semana un juez federal en San Juan se ha convertido en punta de lanza en la nueva batalla en torno al status político de la isla declarando que ya es hora para que Puerto Rico pase a ser sin mayores demoras el estado 51 de Estados Unidos. En una referencia a la reciente victoria electoral del presidente electo Barack Obama, el juez federal senior Jaime Pieras, Jr. dijo que los cambios en el poder en Washington “favorecen una posición más sensata, abarcadora y más orientada hacia la estadidad con relación a los derechos de todos los ciudadanos, incluyendo aquellos de origen puertorriqueño”. En una breve pero fogosa defensa de la estadidad, Pieras cita a Patrick Henry, una de las figuras clave de la Revolución Americana, advirtiendo que ha llegado el momento para que los residentes de Puerto Rico, incluyendo un grupo de 47 inmigrantes juramentando ciudadanía, escojan su futuro político el cual dijo está inevitablemente ligado con la estadidad. “Ahora los ciudadanos estadounidenses residentes en Puerto Rico —siendo ustedes algunos de ellos— tienen que decidir, como lo tuvieron que hacer los ciudadanos de los tiempos de Patrick Henry qué precio, si alguno, están dispuestos a pagar por la libertad. ¿Es el precio demasiado alto o estamos de acuerdo con Patrick Henry, quien dijo ‘denme la libertad o denme la muerte’?”, dijo Pieras. En un discurso de juramentación que por lo común es meramente ceremonial, Pieras añadió que “la estadidad es la única manera de garantizar los derechos y protecciones de los ciudadanos de Puerto Rico. El actual clima político y la voluntad del pueblo de Puerto Rico y en Estados Unidos continental hacen a éste el momento perfecto para acoger e implementar el concepto de estadidad para Puerto Rico”. Esta es por lo menos la segunda ocasión en que Pieras se expresa abiertamente sobre los derechos de los puertorriqueños ante el gobierno federal. Ya en el año 2000 este veterano jurista decidió en el segundo de tres casos conocidos como Igartúa de la Rosa versus Estados Unidos que los residentes de Puerto Rico tenían derecho a votar en las elecciones presidenciales y que se le adjudicasen votos electorales al igual que a los estados. La decisión en el llamado Igartúa II, sin embargo, fue revocada por el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito de Boston que afirmó que “sólo una justificación especial” podría llevar a la corte a revocar su decisión en el primero de estos tres casos constitucionales. No obstante, ahí no quedó la pugna constitucional. En el 2004 Igartúa volvió a pleitear por el derecho al voto y Boston decidió nuevamente en su contra, esta vez en que la única manera en que los puertorriqueños obtendrían el voto presidencial es si el Congreso les concedía la estadidad o por una enmienda a la Constitución. En esta última ocasión la única voz disidente fue la del juez Juan B. Torruella en una opinión luego descrita por la revista de leyes de la Universidad de Harvard como “una exposición detallada y mordaz de la relación política de Estados Unidos con Puerto Rico.” Pero luego de citarse a sí mismo en el caso de Igartúa, Pieras aseguró ayer que “estas últimas elecciones han demostrado que la mayoría de los ciudadanos quieren que Puerto Rico sea un estado y las fuerzas en el Congreso de ambos partidos han demostrado que van a cumplir con tal deseo”.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Gelpí revoloteó el avispero político

Image and video hosting by TinyPic El Nuevo Dia José A. Delgado La opinión del juez federal de San Juan Gustavo Gelpí, en el sentido de que Puerto Rico ya es un territorio incorporado, revoloteó el avíspero político y, en cierta medida, ha sentado las bases de lo que será el debate previo a la consideración de vacantes en el Tribunal Supremo puertorriqueño. Para el gobernador electo, Luis Fortuño la construcción que hizo el Tribunal Supremo de Estados Unidos en los "casos insulares" sobre lo que son territorios incorporados -los que se encaminan a la estadidad- y no incorporados -como desde principios del siglo pasado se describió el status de Puerto Rico-, es una "ficción jurídica". Aunque advirtió que hasta ayer en la tarde no se había leído los argumentos de Gelpí, Fortuño indicó que la misma doctrina de los "casos insulares" se utilizó para defender la política segregacionista de "separados, pero iguales". La opinión de Gelpí - emitida el 10 de octubre pero sometida oficialmente el pasado lunes-, no constituye un dictamen final y no necesariamente será el fundamento de la controversia sobre el programa Medicaid que tiene ante su consideración. Según el juez federal, por sus acciones legislativas – aunque no lo haya expresado directamente-, el Congreso, de facto, ha incorporado a la Isla. Pero, tanto el presidente ejecutivo del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Fernando Martín, como el representante popular Luis Vega Ramos criticaron que Gelpí eludiera tomar en cuenta que el Supremo federal estableció en el caso "Balzac versus Puerto Rico" (1922) que la incorporación de un territorio tiene que ser un "acto explícito" del Congreso. "El juez Gelpí quisiera ahorrarle al PNP el paso de la incorporación – que también implica el pago de impuestos federales antes de alcanzar los poderes de la estadidad-, al que se oponen muchos estadistas", dijo Vega Ramos, reelegido por el Partido Popular Democrático (PPD). "Desde mi punto de vista la incorporación no es necesaria para conseguir la estadidad", dijo, por su parte, el comisionado residente electo, Pedro Pierluisi, quien evitó opinar si considera a Puerto Rico un territorio incorporado, como dice Gelpí, o no incorporado, como establece la jurisprudencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos. Al expresar su júbilo por la opinión de Gelpí, el director del grupo Misión Estadista, Henry Neumann, fue más lejos y en una entrevista radial en San Juan advirtió que el gobierno de Fortuño va a tener ahora la oportunidad de nombrar a por lo menos tres jueces del Tribunal Supremo boricua "de nuestra ideología". Para Martín, el activismo ideológico de los jueces no es nada nuevo en Puerto Rico. "Los PNP son los estudiantes más aprovechados del PPD", indicó el dirigente del PIP. Pero, Vega Ramos afirmó que las expresiones de Gelpí y los comentarios de Neumann le parecen un anticipo de que el PNP se propone no sólo designar jueces de su tendencia ideológica, sino cambiar las reglas de juego en torno al status. Un ejemplo, dijo, pudiera ser la eliminación de la alternativa de "ninguna de las anteriores" que el Tribunal Supremo de Puerto Rico creó en el plebiscito local de 1998 para los electores que no están de acuerdo con las definiciones de status que pueda establecer la Legislatura puertorriqueña. En 1998, el PPD utilizó la columna "ninguna de las anteriores" para escapar de una definición "colonial" del ELA y una libre asociación que como institución han rechazado. Y el PNP pudiera convocar en la segunda mitad del próximo cuatrienio, si fracasan sus próximas gestiones en Washington, a un nuevo plebiscito local sobre el status político de la Isla. Fortuño, mientras, rechazó ayer que la ideología vaya a ser el factor que "determine" a quien nombrará al Tribunal Supremo de Puerto Rico. Cuando le toque analizar las vacantes en el Tribunal Supremo de Puerto Rico, que pueden ser por lo menos tres durante el próximo cuatrienio, lo primordial -dijo- será la excelencia profesional del candidato. Si tuviera la oportunidad de llenar tres vacantes, Fortuño pudiera conseguir que, por vez primera, los jueces "estadistas" sean una mayoría (4-3) en el máximo foro judicial boricua. Con esa nueva mayoría, a su vez, el Tribunal Supremo pudiera decidir internamente aumentar de 7 a 9 el total de jueces, lo que le daría la oportunidad a Fortuño de seleccionar otros dos miembros del foro judicial. Y entonces sí que por buen tiempo habría en el Tribunal Supremo de Puerto Rico una clara mayoría de jueces que han sido designados por gobiernos del PNP.

El estado hispano

Image and video hosting by TinyPic El Vocero Juan M. García Passalacqua 13 de noviembre de 2008 Las elecciones del 2008 tienen un solo enorme significado para nosotros. El presidente electo Barack Obama ha prometido que resolverá el status colonial de Puerto Rico en su primer término entre 2009 y 2012. Mi entrañable amigo Maurice Ferré presagió en este espacio el 8 de noviembre que lo hará en el contexto de unos Estados Unidos post-étnicos. Difiero. Aun con el apoyo del nuevo presidente, su Congreso no querrá admitir una nación cultural hispana distinta dentro de la nación cultural que existirá en Casa Blanca, pero no en el Congreso. ¿Qué vendrá? En El Vocero advertí desde el 7 de junio de 2007 que el país no querría más colonialistas ningunistas como Aníbal Acevedo Vilá. El 29 de noviembre advertí la caída moral del Partido Popular de un bate a un alacrán. El 5 de junio, analizando la primaria presidencial estadounidense, advertí que una parte del electorado popular aquí estaba en tránsito hacia el anexionismo. Mis percepciones han sido confirmadas por el electorado. Advierto otra vez. Me tengo que remontar a la primavera de 1976, hace tres décadas. En aquel momento, convencido de que todo esfuerzo aquí en la colonia era inútil, decidí insertarme en la política presidencial estadounidense, respaldando al entonces gobernador de Georgia, Jimmy Carter. Al conocerlo en Pensilvania, me pidió le preparase un memorando detallado sobre la relación de Puerto Rico con Estados Unidos y lo hiciese llegar a sus oficinas de campaña en Atlanta. Treinta y dos años después, lo he escarbado de mis archivos. Le dejé saber a Carter en aquel memorando en inglés, que llegaría el día en que ellos tendrían que optar entre el Estado Hispano y la República. Tres décadas después, luego de las elecciones de 2008, ese escoger es lo que vendrá. Publiqué la primera mitad del memorando en el diario en inglés ya difunto San Juan Star en una serie de cinco columnas entre el 23 de abril y el 8 de mayo de 1976. Luego de electo Jimmy Carter, y que el Presidente me nombrase miembro del Grupo Asesor Hispano del Secretario de Estado Cyrus Vance, publiqué el resto en el mismo diario en otra serie de extensas siete columnas entre el 21 de febrero de 1977 y el 31 de julio de 1978. Hoy las revivo aquí. En la primera parte del memorando para una política pública estadounidense examiné la situación de “Puerto Rico y el Mundo”, “Puerto Rico y el Hemisferio”, “Puerto Rico y Cuba”, “El futuro de Puerto Rico” y finalicé con “Una política estadounidense sobre Puerto Rico”. Fue, sin embargo, la segunda parte la que recibió mayor atención del presidente Jimmy Carter. Su único tema fue “El estado hispano o la república”. Y ahí estamos, treinta años después. Un mes después de electo Jimmy Carter, llamé a su atención la diferencia entre Gerald Ford y Jimmy Carter. Ford quería imponer (por razones sobre Cuba de seguridad nacional estadounidense a sugerencia de su asesor Brent Scowcroft), la estadidad a Puerto Rico. Pero Carter hizo claro, siguiendo las sugerencias de mi memorando, que “una garantía contra la asimilación cultural es esencial a cualquier relación futura entre Puerto Rico y Estados Unidos”. Contra Jimmy Carter en Puerto Rico (conocida en privado la posición del Presidente desde febrero de 1977) el entonces gobernador Carlos Romero Barceló anunció que “combatiré las amenazas de bombas y violencia extremista y separatista contra la estadidad”, y optó por un anexionismo asimilista. Romero inició una campaña secreta para disuadir a Carter de su posición de respeto a la nacionalidad del pueblo de Puerto Rico, que culminó diecisiete meses después con los asesinatos en el cerro Maravilla en 1978. Romero quiso evitar que la República Asociada fuese la cuarta alternativa en la Proclama Presidencial emitida por Jimmy Carter el 25 de julio de 1978. Unicamente el columnista estadounidense James Reston encendió desde entonces la implicación de una solicitud de admisión como estado por parte del pueblo hispanohablante de Puerto Rico. Reston advirtió que la cuestión de la estadidad para Puerto Rico levanta el issue de ¿qué clase de América desean los americanos con relación a estos hispanos en su seno? Treinta años después, esa es ahora, otra vez, la cuestión. ¿Cabemos como nación o no cabemos? No creo. Mientras actuaba en secreto contra lo que él mismo decía públicamente, Romero se resignó luego de la inauguración de Jimmy Carter el 20 de enero y le dijo al New York Times el 25 de enero de 1977: “Yo no concibo la estadidad sin retener nuestra cultura. Yo no sería estadista si Puerto Rico tuviese que americanizarse para hacerse estado. De ser así, yo favorecería la independencia”. Lo llevé a la atención de Carter, pero Romero respondió escribiéndole a Carter pidiéndole el nombramiento de una “comisión de estudio de los efectos de la estadidad y de un referéndum sobre estadidad”. Convencimos a Jimmy Carter que le respondiese que no, y que en vez emitiera una Proclama Presidencial de Futuros Alternos que incluyese cuatro (sí, 4) alternativas: estadidad, independencia, estadolibrismo o república asociada. El 25 de julio, para evitar cualquier acción que tratase de impedirla, la Casa Blanca me instruyó a que me presentase en el templete para leer la proclama si el Gobernador no la leía. El secretario de Estado, Reinaldo Paniagua, cumplió llevándome al templete en su auto y prometiendo que la leería él. Pero Romero jugó su última carta anunciando la muerte de lo que llamó “terroristas” en el cerro Maravilla. ¿Y ahora, tres décadas después? Se me ha autorizado a citar al presidente electo de los Estados Unidos, Barack Obama: “Estados Unidos está listo para tener otro estado con trasfondo multicultural… sobre todo viniendo de mí que tengo un trasfondo multicultural”. Obama dijo multi, no dijo post, Maurice. El estado hispano es posible. Pero. ¿Y si el congreso de ellos no admite un estado hispano entre 2009 y 2010? Yo lo planteé junto a ti hace 30 años a Jimmy Carter. Si no admiten nuestra nación, deben disponer del territorio colonial que perdió las elecciones del 2008. Y el presidente Barack Obama debe declarar la República de Puerto Rico el 23 de septiembre de 2010. A Obama le digo que cumplirá así su palabra, señor Presidente.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Del status hablo yo

Image and video hosting by TinyPic Maritza Díaz Alcaide / Primera Hora Le recuerda Pierluisi a Rafael Hernández Colón y al Partido Popular Democrático (PPD) que quien va a representar a Puerto Rico en Washington es él y que él luchará por que se celebre el próximo cuatrienio un plebiscisto de status con aval del Congreso. El próximo comisionado residente en Washington, Pedro Pierluisi, dijo ayer que a pesar de que la prioridad del presidente electo Barack Obama es la economía, él confía en que el líder demócrata cumpla su compromiso de darle solución al problema político de Puerto Rico. Ante el anuncio del PPD de que reactivará la secretaría de Asuntos Federales y el ex gobernador Hernández Colón fungirá como figura clave de ese organismo, el líder del PNP recalcó que esa formación política puede hacer lo que quiera, pero la propuesta que avaló el país en las elecciones fue la del plebiscito. En una entrevista con PRIMERA HORA, el nuevo presidente del PPD, Héctor Ferrer, dijo que esa colectividad seguirá apoyando la asamblea constitucional como mecanismo procesal para resolver el problema del status. Pierluisi anunció ayer que otra de sus prioridades en Washington será procurar paridad para la Isla en los fondos de Medicaid y Medicare, una inyección de $1,000 millones que dijo que ayudaría a viabilizar el alivio contributivo que prometió el PNP. Pierluisi también promoverá que la Isla sea escogida como sede de un programa piloto de bilingüismo para todo Estados Unidos.

MINH crea alianzas

Image and video hosting by TinyPic Caracas, 12 Nov. ABN.- El profesor Noel Colón Martínez, de nacionalidad puertorriqueña y perteneciente a el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), aseguró que entre Puerto Rico, Venezuela y Cuba existen altísimos niveles de solidaridad, especialmente en las luchas que han librado a lo largo de la historia. Colón, quien está de visita en Venezuela, aseguró durante una Conferencia sobre la Lucha por la Independencia de Puerto Rico realizada en el salón Luisa Cáceres de Arizmendi, que el MINH ha procurado desde su creación (2004) buscar la solidaridad internacional con la lucha del pueblo puertorriqueño por alcanzar la libertad. “Nosotros hemos desarrollado una campaña permanente en favor de la lucha por la independencia y para esto buscamos la solidaridad internacional, la damos y la pedimos”, dijo Colón en entrevista a ABN. En referencia a la revolución bolivariana, aseguró que el MINH “ha mostrado total adhesión a la causa del pueblo venezolano en este momento y a la gestión transformadora que ese accionar político representa, no solo para Venezuela sino para América Latina”. Señaló que el MINH está creciendo en niveles de credibilidad entre la opinión publica, incluso más de lo que sus militantes esperaban y que se están abriendo espacios nuevos. Con respecto al reciente triunfo de Barack Obama en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, señaló que mantienen esperanzas que para Puerto Rico puede significar un cambio importante. “Hay que ver como él desarrolla sus políticas”, continuó, destacando que el MINH tiene “muy buenas relaciones con el sector demócrata que más ha apoyado a Obama, porque tenemos un congresista en el Congreso de Estados Unidos que es independentista y es boricua”. “En ese sentido podemos establecer unos contactos y unos diálogos que esperamos puedan ser muy productivos”, para los intereses de los independentistas de la isla y todo el pueblo puertorriqueño.

martes, 11 de noviembre de 2008

¿La incorporación por orden judicial?

Image and video hosting by TinyPic Opinion del Juez Gelpi ------> http://rapidshare.com/files/182921038/Gelpi_s_Opinion.pdf.html José A. Delgado Endi.com Si por el juez federal de San Juan Gustavo Gelpí fuera le ahorraba al Congreso estadounidense cualquier debate en torno a si Puerto Rico debe ser formalmente incorporado como territorio, como paso previo a la anexión total. Lo que muchos, sobre todo sectores estadistas, han temido que sea un requisito del Congreso antes de que Puerto Rico pueda optar por la estadidad, Gelpí – designado por el presidente George W. Bush en 2006 con el respaldo del ahora gobernador electo, Luis Fortuño-, considera que ya es un hecho. "Las acciones hablan con más fuerza que las palabras. Aunque el Congreso nunca ha adoptado ningún lenguaje afirmativo como ‘Puerto Rico es por tal razón un territorio incorporado’, la secuencia de sus acciones legislativas desde 1900 al presente han incorporado, de facto, el territorio", indicó Gelpí, en una orden emitida el pasado 10 de octubre, pero incluida el lunes- un mes después- en los registros del Tribunal Federal de San Juan. La orden de Gelpí – quien ha pedido comentarios a los departamentos de Justicia de Estados Unidos y Puerto Rico – se relaciona a un caso que no ha concluido en el que centros de salud que proveen servicios a pacientes de Medicaid, como el Consejo de Salud Playa de Ponce y Gurabo Community Health Center, le reclaman al Departamento de Salud el pago de subsidios especiales con fondos del Gobierno estatal para complementar sus gastos. El Departamento de Salud, bajo la dirección del secretario Johnny Rullán, argumentó que Puerto Rico no debía ser responsable por esos pagos, pues contrario a los estados, Puerto Rico no tiene acceso pleno a los fondos del programa de Medicaid. Puerto Rico recibe cerca de $300 millones anuales en Medicaid. Si fuese un estado, recibiría varios cientos de millones adicionales. Gelpí aprovechó el caso de Medicaid que tiene ante su consideración para expresarse en contra de la decisión de los llamados "casos insulares" resueltos por el Tribunal Supremo de Estados Unidos a principios del siglo pasado y que regulan el reconocimiento de Puerto Rico como un territorio "no incorporado", que colocó a la Isla en una categoría distinta al proceso de anexión tradicional de los estados. Mantuvo que no busca revocar los casos insulares. Pero, Gelpí enumeró una serie de acciones legislativas – desde el Tratado de París, la Ley Jones que le impuso la ciudadanía estadounidense a los nacidos en la Isla y hasta la ley de relaciones federales de 1950-, para insistir en que el proceso de incorporación de Puerto Rico ya ha ocurrido. Alude, a su vez, a una reciente decisión sobre los "combatientes enemigos" de Estados Unidos encarcelados en la base naval de Guantánamo, en Cuba. En ese caso, en el que se pasó juicio al acceso a los tribunales civiles de Estados Unidos de los detenidos de la "guerra en contra del terrorismo", el máximo foro judicial estadounidense reafirmó que "puede ocurrir que al transcurrir del tiempo los lazos entre Estados Unidos y cualquiera de sus territorios no incorporados se fortalezcan en formas que tengan un significado constitucional". Gelpí llega incluso a aludir a la designación de puertorriqueños a puestos de embajadores – el más reciente es César Cabrera, como enviado del gobierno de Bush a las Islas Mauricio y Seychelles-, como uno de los ejemplos que, a su juicio, ha fortalecido las relaciones constitucionales entre Puerto Rico y Estados Unidos. No menciona, sin embargo, que quizá la mitad de los seis embajadores que ha tenido Puerto Rico – en Venezuela, España, Costa Rica, Chile, República Dominicana, Mauricio y Seychelles-, eran ya residentes de Estados Unidos. (¿Será una advertencia a Obama de que puede integrar más a Puerto Rico si se le ocurre nombrar a un puertorriqueño como embajador?). Lo más lógico que su argumento haya sido simplemente una exageración. Gelpí ha pedido al Secretario de Justicia de Puerto Rico que presente sus opinión sobre los argumentos que ha esbozado en este caso. Mientras, el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó – y el juez aceptó-, que se le otorgue hasta el 2 de diciembre para decidir si solicitará intervenir en esta controversia. Para José Julián Alvarez, profesor de Derecho Constitucional en la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico (UPR), al citar el caso "Balzac versus Porto Rico" (decidido en 1922) Gelpí omitió dos párrafos fundamentales: el que indica que la incorporación de un territorio requiere una declaración expresa; y el que señala que si ello ocurre sería el comienzo del camino hacia la anexión total de Puerto Rico como estado. En Balzac, el Tribunal Supremo de Estados Unidos mantuvo que la "incorporación no puede ser asumida sin una declaración expresa, o una implicación tan fuerte que excluya cualquier otro punto de vista". En el otro párrafo al que alude Alvarez, el Tribunal Supremo federal mantuvo que la incorporación de un territorio "siempre ha sido un paso, uno muy importante, hacia la estadidad". "…es razonable asumir que cuando ese paso sea dado será puesto en marcha y adoptado de forma deliberada por el Congreso, y con una declaración evidente de su propósito, sin dejar el asunto a una mera inferencia o construcción". Debido a que el caso sobre los fondos de Medicaid no ha concluido, el análisis de Gelpí sobre el status de Puerto Rico aún no es apelable. La otra alternativa que activaría una posible apelación antes de la resolución final del caso, sería que Gelpí utilice su novel argumento para conceder o negar algún interdicto referente a la controversia judicial que tiene bajo su consideración. Por lo pronto, Gelpí ha reabierto el debate sobre el status político de Puerto Rico. Eso sí que no es apelable.