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miércoles, 26 de noviembre de 2008

Presidente del senado de PR crea comisión para adelantar el tema del status

Image and video hosting by TinyPic Endi.com Javier Colón Dávila El presidente del Partido Nuevo Progresista (PNP), Luis Fortuño, y el entrante presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, tienen interpretaciones distintas del resultado electoral, a juzgar por las expresiones del primero en una conferencia de prensa esta mañana. Por un lado, Fortuño ha indicado que las elecciones generales no se pueden considerar “plebiscitarias”, por lo que no se puede interpretar la apabullante victoria novoprogresista como un aval a la estadidad. Sin embargo, Rivera Schatz entiende lo contrario y esta mañana anunció la creación de una comisión especial de status para adelantar el tema durante el cuatrienio. “El pueblo en las elecciones del 4 de noviembre escuchó a los tres partidos principales… el Partido Popular adoptó como fórmula política institucional la soberanía, el fideicomiso y la autonomía… el Partido Independentista la independencia. El PNP adoptó la postura de la unión permanente con Estados Unidos, la que garantiza exclusivamente la estadidad para Puerto Rico. Quiere decir que el pueblo avaló la posición del PNP de la unión permanente y la estadidad”, dijo. Aunque no dio muchos detalles, sí dijo que se debe discutir en el Senado “opciones reales, no coloniales” avaladas por el Congreso y la Casa Blanca. No reveló quién presidirá la comisión ni cuando entrará en funciones. El PNP adoptó en su programa de gobierno el lenguaje contenido en los dos informes del Comité de Status de Casa Blanca que señala, entre otras cosas, que las tres alternativas viables de status para la isla son la independencia, la estadidad y la libre asociación. También el partido ha señalado que busca celebrar un plebiscito avalado por el Congreso, pero no descartan la posibilidad de organizar una consulta criolla si el Congreso no actúa. A la pregunta de entonces qué se discutiría en la comisión especial, Rivera Schatz contestó: “esperen a que se designe la comisión y todo el pueblo de Puerto Rico, a través de ustedes, sabrá de qué se trata. No venimos a imponer la estadidad”.

martes, 25 de noviembre de 2008

Asegura electorado sí pidió la igualdad

Image and video hosting by TinyPic Jackeline Del Toro Cordero EL VOCERO 25 de noviembre de 2008 El presidente del Senado entrante, Thomas Rivera Schatz, en una carta enviada ayer a los líderes congresionales de los Estados Unidos, Nancy Pelosi –presidenta de la Cámara- y Harry Reid –líder de la mayoría en el Senado-, contradijo al gobernador Aníbal Acevedo Vilá al reclamar que el electorado puertorriqueño sí pidió con su voto la igualdad con los estados de la Unión americana. La carta, compartida en exclusiva con EL VOCERO, indica que Acevedo Vilá interpretó erróneamente el resultado, a pesar de que el Partido Popular Democrático (PPD) perdió, 53% a 42%. Les explica que en sus respectivas plataformas, tanto el PPD como el Partido Nuevo Progresista (PNP) expusieron sus propuestas sobre status, y que el primero habló sobre soberanía y separatismo, lo que fue rechazado por el electorado. “Nosotros”, el PNP, “le solicitamos al electorado apoyar y reafirmar nuestra unión permanente con los Estados Unidos”, escribió. Y añadió que “Puerto Rico escuchó el mensaje y expresó claramente su preferencia en las urnas”. “Yo estoy poniendo en perspectiva lo que fue la realidad electoral en Puerto Rico”, manifestó. “Acevedo Vilá no representa a nadie, no preside el PPD. No está autorizado a hablar a nombre del pueblo de Puerto Rico”, dijo en entrevista. El senador electo sostuvo que la carta enviada la semana pasada por Acevedo Vilá es parte del “patrón de mentiras” y que “pretende ofrecer información incorrecta sobre los resultados” de las elecciones del cuatro de noviembre. Al cuestionársele si lo que el pueblo rechazó no fue los aumentos a servicios básicos, contestó que “entre muchas otras cosas, el pueblo validó la propuesta de unión permanente del PNP”. “Además”, analizó, “el Partido Independentista (Puertorriqueño (PIP)), que lleva toda una vida luchando por la independencia perdió de nuevo su franquicia. Así que hay dos indicadores: el PPD que habló de soberanía, el fideicomiso, de la separación y de la autonomía, y el PIP, que tenía su discurso radical. Y ambos tuvieron un gran éxodo de electores. El PPD perdió por sobre 150 mil electores y el PIP perdió su franquicia electoral”. “Y el propio candidato a gobernador del PIP (Edwin Irizarry Mora) reconoció que hubo una gran ola estadista”. Además, les reclamó igualdad a Pelosi y a Reid, al sostener que “igualdad denegada es democracia denegada” y les recuerda que hay cuatro millones de puertorriqueños que residen y votan en los Estados Unidos. Al preguntársele sobre la cita de Abraham Lincoln que utilizó para cerrar su misiva, que indica que “aquellos quienes niegan la libertad a otros no la merecen para sí; y bajo un Dios justo, no pueden disfrutarla por mucho tiempo”, reconoció que “es retante”. Argumentó que el Gobierno de los Estados Unidos tiene una situación que está obligado a atender. “Tú no puedes decir que tú eres el paladín de la justicia y la democracia del mundo cuando tienes una colonia, la última colonia que hay en el mundo. Tienen unos ciudadanos en Puerto Rico que son ciudadanos de segunda categoría”, enfatizó.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Dispuesto a reanudar el debate

Image and video hosting by TinyPic El nuevo día José A. Delgado WASHINGTON – Sin aludir a una agenda específica, el presidente del Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes federal, Nick Rahall, se expresó dispuesto a volver a revisar el debate sobre el futuro político de Puerto Rico. Al ser confirmado para un nuevo término en la presidencia del Comité, Rahall, elegido por Virginia Occidental, detalló este fin de semana sus planes para la sesión 111 del Congreso que comienza el 6 de enero. A su vez, dio la bienvenida al próximo comisionado residente en Washington, Pedro Pierluisi, y recordó que, por vez primera, las Islas Marianas del Norte también tendrán un delegado ante la Cámara baja federal. Tal y como lo hiciera cuando asumió la presidencia del Comité de Recursos Naturales en enero de 2007, Rahall afirmó que interesa atender en la próxima sesión los asuntos de las “posesiones territoriales de Estados Unidos”, en referencia directa a Puerto Rico, las Islas Vírgenes, Guam, Samoa y las Islas Marianas del Norte. “Como nación, tenemos la responsabilidad de promover el desarrollo sostenido, la seguridad energética y mejorar la infraestructura en esas áreas”, dijo, al indicar que la prioridad de su Comité serán los temas energéticos. Mantuvo que espera trabajar junto a Pierluisi “mientras continuamos dedicados a un proceso de libre determinación política para ese ‘Estado Libre Asociado (ELA)’ (commonwealth)”. Durante la aprobación en octubre de 2007 del proyecto sustituto 900, a favor de una consulta en la que los puertorriqueños decidieran si quieren continuar o no el actual status “territorial”, Rahall advirtió que la solución final “tiene que ser un status permanente y constitucionalmente viable”, la expresión con la cual normalmente se excluye la actual relación de ELA. El gobernador electo Luis Fortuño, ha indicado que al poner en marcha su administración de gobierno estará centrado en la situación económica de la Isla, pero que prevé, además, iniciar reuniones destinadas a coordinar la iniciativa de status que promoverá en el Congreso durante 2009. Fortuño impulsó este cuatrienio el proyecto 900 que quedó engavetado este año tras la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, decidir que no generó el consenso necesario para lidiar con el tema del futuro de la Isla.

Coordinarán agenda sobre el status

Image and video hosting by TinyPic El Nuevo Dia José A. Delgado WASHINGTON – José Serrano y Pedro Pierluisi reconocen que no van a coincidir en algunos temas espinosos de política exterior, pero han pactado coordinar su agenda en el Congreso estadounidense en torno el status político de Puerto Rico. Serrano, demócrata por Nueva York, es considerado uno de los congresistas más liberales y suele ser crítico de la política exterior estadounidense, sobre todo hacia Cuba y Venezuela. Pierluisi, próximo comisionado residente en Washington, se describe como un demócrata conservador en asuntos fiscales y no quiere saber nada, por ejemplo, de las denuncias que hace Serrano a la política estadounidense en torno al presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Pero, ambos han prometido hacer tándem en torno al status y las iniciativas económicas de beneficio para Puerto Rico. “Mi asignación ha sido darle toda la ayuda que necesite”, indicó Serrano, quien fue designado por el portavoz de la mayoría demócrata, Steny Hoyer, como “mentor” de Pierluisi. “Tener a un cardenal (el título que se le otorga a los presidentes de las subcomisiones de asignaciones, una de las cuales Serrano encabeza) como mentor es un honor”, indicó, por su parte, Pierluisi. Los dos políticos, que esperan coordinar la presentación en 2009 de un nuevo proyecto en torno al status político de Puerto Rico -como lo hicieron Serrano y el republicano Luis Fortuño este cuatrienio-, se reunieron en la oficina del congresista demócrata por Nueva York poco antes de concluir la semana de entrenamiento de Pierluisi en el Congreso. Allí repasaron los asuntos prioritarios para los trabajos legislativos de 2009, con la idea de insertar a la Isla en la agenda económica del presidente electo, Barack Obama. Con un demócrata de Puerto Rico en sustitución de Fortuño, Serrano considera que su papel cambia. “(Pierluisi) podrá hacer sus propias peticiones” dentro del caucus, dijo. Serrano indicó que aguardará por las discusiones internas que tenga el gobierno del Partido Nuevo Progresista (PNP) antes de decidir si insiste en su proyecto a favor de una consulta de status “territorio sí o no”. “No creo que haya problemas en llegar a un acuerdo”, expresó. Durante la conversación, Serrano -quien exhibe las banderas de Puerto Rico y Cuba en su oficina-, se expresó jubiloso de que Pierluisi le indicara que apoyará las iniciativas endosadas por Obama para eliminar las restricciones impuestas por el gobierno de George W. Bush en los viajes de cubanoamericanos a La Habana y el envío de remesas a familiares. La eliminación del embargo económico a Cuba es harina de otro costal. “Si se elimina el embargo tendría que ser a cambio de que se establezca democracia en Cuba”, dijo Pierluisi. Serrano, sonreído, le respondió: “Si fuera opositor de él le diría ‘por qué no le pides lo mismo a China’ ”. El congresista, un apasionado del béisbol, también aprovechó la reunión para hablarle a Pierluisi de su interés en que el béisbol de las Grandes Ligas excluya a Puerto Rico de su ‘draft’. Para Serrano, eso limita el acceso de boricuas de la Isla que no hablan español y tienen que competir con estadounidenses universitarios. Pierluisi lo escuchó, pero tampoco compró la idea. “Yo prefiero -dijo el político estadista-, que esos (peloteros) aprendan a hablar inglés”.

viernes, 21 de noviembre de 2008

El status tendrá un perfil bajo

Image and video hosting by TinyPic El Nuevo Dia José A. Delgado WASHINGTON - El debate de status tendrá un perfil bajo cuando comience a andar el gobierno de Luis Fortuño, según el Gobernador electo. Fortuño evitó describirlo como una “moratoria de los primeros 100 días”, pero, hizo claro que no quiere que el debate de status desvíe la atención urgente que le quiere dar a la difícil situación de la economía boricua. En los días finales de su término como comisionado residente en Washington, el Gobernador electo estuvo el miércoles y jueves en el Congreso estadounidense. Tuvo reuniones con colegas republicanos de la Cámara baja, centradas en las posibilidades de un nuevo proyecto de estímulo económico que el Congreso considerará a principios de 2009. Y se despidió de algunos que, como él, dejan sus oficinas del Capitolio federal. Fortuño -al que le comienzan a aparecer las canas y camina a toda prisa por los pasillos del Capitolio-, cumplió una agenda apretada en el día y medio que estuvo en el Capitolio. Informó que planifica reunir a principios de año al liderazgo político de Puerto Rico. Pero, los pasos concretos sobre el status los dará cuando las cosas estén “maduras” en Washington, que estrenará en enero al presidente Barack Obama, y una agenda centrada en la crisis económica de Estados Unidos. ¿No se tratará el tema de status durante los primeros 100 días, para no desviarse de los asuntos económicos? | No sé si son 100 días, 80 ó 120. No lo mido de esa forma, pero -aunque podemos hacer muchas cosas a la vez-, puedo garantizar que Pedro Pierluisi y todos los miembros del Gabinete tienen claro que mi prioridad principalísima es la economía. (En términos de Washington) no se trata sólo de un proyecto de estímulo económico o de algún incentivo para Puerto Rico, sino de los fondos de Medicaid. ¿Qué se puede esperar en torno al status? No voy a rehuir el tema. Puede haber discusiones sobre el tema, porque los presidentes de las comisiones (del Congreso) quieran discutir el tema. Pero, para que se puedan manejar de forma efectiva los temas que no sean estrictamente económicos van a tener que estar maduros. ¿Tiene aún preferencia por el concepto de legislación que promovió en esta sesión (territorio sí o no), u optará por un plebiscito con alternativas de status? Estoy convencido de que el pueblo quiere un voto directo. La forma en que se implantará ese voto va a requerir un diálogo con la nueva administración (de Obama), con los líderes del Senado y la Cámara federal y consultas con distintos grupos en Puerto Rico. ¿Con qué grupos se reuniría? Con los partidos políticos mayormente. ¿Con los partidos políticos o con los partidos inscritos? Le voy a dar espacio al Partido Independentista Puertorriqueño. Ya tuve una conversación con un par de líderes del PIP para que sepan que no vengo en una actitud troglodita, que ‘porque no quedaste inscrito no tengo que hablar contigo’. Con más razón se le debe guardar espacio a las minorías. ¿No lamenta, ahora que ve la efervescencia política en Estados Unidos, su decisión de haber apoyado al republicano John McCain en vez de respaldar a Obama? Soy republicano, pero desde el momento en que se hizo evidente que había ganado Obama he tenido un sentimiento de orgullo y júbilo de que un joven afroamericano de nombre Barack Hussein Obama haya sido electo presidente. ¿Cómo es su relación con Héctor Ferrer, el nuevo presidente del PPD? Lo he visto en un par de ocasiones saliendo de estaciones de radio, pero no lo conozco. ¿Piensa convocarlo a una reunión? En su momento. Pero, le corresponde a ese nuevo liderato (también mencionó a Alejandro García Padilla) establecer una tónica diferente a la del gobernador saliente (Aníbal Acevedo Vilá).

Gutiérrez: "No fue plebiscito sobre estatus"

Image and video hosting by TinyPic Rebecca Banuchi AP Para el congresista de origen puertorriqueño Luis Gutiérrez, es un "error" darles a las pasadas elecciones en la Isla un carácter plebiscitario tras el abrumador triunfo del anexionista Luis Fortuño. Gutiérrez, quien están en Puerto Rico para participar en el 50 aniversario del periódico Claridad, dijo hoy, viernes, que la abrumadora victoria del líder del Partido Nuevo Progresista (PNP) no puede interpretarse como un mandato para la estadidad pues posiblemente personas de distintas ideologías lo respaldaron con su voto. "No fue un plebiscito sobre el estatus político de Puerto Rico. Creo que parte del problema que tenía Luis Fortuño era que fueron muchos populares a votar en las primarias, alegadamente, así que creo que en Puerto Rico hay personas de distintas ideologías políticas quienes votaron por Fortuño", manifestó a los periodistas. "Creo que sería un error presumir que su elección (la de Fortuño) es un mandato para la estadidad", hizo énfasis. Gutiérrez no quiso emitir juicio sobre las cartas enviadas esta semana por el gobernador Aníbal Acevedo Vilá a congresistas en las que señalaba que la derrota que le propinó Fortuño no debía verse como una victoria para el movimiento anexionista. "Cada uno tiene plena libertad de expresarse. Él es de un partido de una ideología, es el Gobernador de Puerto Rico, él tiene todas las posibilidades y el derecho de pláticas. Yo no voy a juzgar", aseveró. Adelantó que en diciembre se reunirá con Fortuño y que acudirá a su toma de posesión el 2 de enero. Gutiérrez, quien es considerado para llenar la vacante en el Senado que dejó el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, espera que bajo la incumbencia del líder demócrata se apruebe en el Congreso un proyecto de ley "descolonizador de Puerto Rico". El congresista por Illinois se expresó optimista de que exista mayor colaboración hacia un proceso para definir el estatus debido a que la carta que envió Obama a Acevedo Vilá a principios de año establecía que el asunto de la ciudadanía estadounidense no estaba en juego al discutirse la solución del centenario problema. "No se puede usar el temor, el miedo, el cuco de la ciudadanía para esas cosas", dijo al recordar que en 1993, cuando se celebró un plebiscito en la Isla el senador Paul Simon exhortó en un anuncio a votar por la estadidad para que los puertorriqueños no perdieran la ciudadanía estadounidense. "Espero que eso (la exclusión del asunto de la ciudadanía) permita ampliar el debate y el consenso que se puede llevar en cuanto al estatus en Puerto Rico", puntualizó.

Clinton Decides to Accept Post at State Dept., Confidants Say

VIDEO MAYO 2008 THE NEW YORK TIMES By PETER BAKER November 21, 2008 WASHINGTON — Hillary Rodham Clinton has decided to give up her Senate seat and accept the position of secretary of state, making her the public face around the world for the administration of the man who beat her for the Democratic presidential nomination, two confidants said Friday. The apparent accord between perhaps the two leading figures in the Democratic Party climaxed a week-long drama that riveted the nation’s capital. Mrs. Clinton came to her decision after additional discussion with President-elect Barack Obama about the nature of her role and his plans for foreign policy, said one of the confidants, who insisted on anonymity to discuss the situation. Mr. Obama’s office told reporters on Thursday that the nomination is “on track” but this is the first word from the Clinton camp that she has decided. “She’s ready,” the confidant said, adding that Mrs. Clinton was reassured after talking again with Mr. Obama because their first meeting in Chicago last week “was so general.” The purpose of the follow-up talk, he noted, was not to extract particular concessions but “just getting comfortable” with the idea of working together. A second Clinton associate confirmed that her camp believes they have a done deal. Senior Obama advisers said Friday morning that the offer had not been formally accepted and no announcement would be made until after Thanksgiving. But they said they were convinced that the nascent alliance was ready to be sealed. Mrs. Clinton’s spokesman, Philippe Reines, issued a statement Friday afternoon cautioning that the nomination was not final. “We’re still in discussions, which are very much on track,” Mr. Reines said. “Any reports beyond that are premature.” Mr. Obama and Mrs. Clinton fought the most competitive Democratic nomination battle in modern times, one that polarized their party for months and left bitterness in both camps. But in asking Mrs. Clinton to join his Cabinet, Mr. Obama signaled that he wants to turn a rival into a partner, and she concluded that she could have the most influence by accepting the offer. The decision followed days of intense vetting and negotiations intended to clear any potential obstacles to her taking the job due to her husband’s global business and philanthropic activities. Lawyers for Mr. Obama and former President Bill Clinton combed through his finances and drew up a set of guidelines for his future activities intended to avoid any appearances of conflict of interest should she take the job. People close to the vetting said Mr. Clinton turned over the names of 208,000 donors to his foundation and library and agreed to all of the conditions requested by Mr. Obama’s transition team, including restrictions on his future paid speeches and role at his international foundation. As secretary of state, Mrs. Clinton will have had a powerful platform to travel the world and help repair relations with other countries strained after eight years of President Bush’s policies. But at the same time, she will now have to subordinate her own agenda and ambitions to Mr. Obama’s and sacrifice the independence that comes with a Senate seat and the 18 million votes she collected during their arduous primary battle. Driving Mrs. Clinton’s deliberations in part, friends said, was a sense of disenchantment with the Senate, where despite her stature she remained low in the ranks of seniority that governs the body. She was particularly upset, they said, at the reception she felt she received when she returned from the campaign trail and sought a more significant leadership role in the expanding Democratic majority. “Her experience in the Senate with some of her colleagues has not been the easiest time for her," said one longtime friend. “She’s still a very junior senator. She doesn’t have a committee. And she’s had some disappointing times with her colleagues." In particular, the friend said, Mrs. Clinton was upset when the Senate Democratic leadership rejected the possibility of her heading a special task force with a staff and a mandate to develop legislation expanding health care coverage. The idea of giving her an existing leadership post was also dismissed because the Senate majority leader, Harry Reid of Nevada, did not want to force out any senators currently holding those jobs. But Mr. Reid wants to come up with some sort of leadership position to recognize Mrs. Clinton’s standing and aides said he was confident he could arrive at something with sufficient muscle to appeal to her. He told a closed-door meeting of the Senate Democratic caucus on Tuesday that he was looking for a way to create a new leadership role for her, two people in the room said. Mrs. Clinton would bring a distinctive background to the State Department. As first lady, she traveled the world for eight years, visiting more than 80 countries, not only meeting with foreign leaders but also villages, clinics and other remote areas that rarely get on a president’s itinerary. Mr. Obama during the primaries belittled that experience as little more than having tea and pointed to schedules showing many ceremonial events on those trips. But more than any first lady before her, Mrs. Clinton delved deep into particular policy issues in the international arena, from women’s rights to microlending to alleviate poverty. As a senator for the last eight years, she served on the Armed Services Committee and continued her interest in foreign affairs. She and Mr. Obama agree on the broad outlines of a new foreign policy for the post-Bush era, but they disagreed sharply in several crucial areas, particularly over how to deal with Iran and Pakistan. She characterized Mr. Obama as naïve in his view of those two countries, while he criticized her judgment for going along with Mr. Bush on the war in Iraq at first.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Asociaciones de Puerto Rico piden a EE.UU. un plebiscito

Image and video hosting by TinyPic EFE 20-11-2008 Washington.- Asociaciones puertorriqueñas denunciaron hoy en Washington las diferencias que sufre Puerto Rico como Estado Libre Asociado a Estados Unidos y pidieron que se celebre un plebiscito en un plazo de dos años para aclarar su situación. El Centro para el Avance y la Igualdad de Puerto Rico (CPREA) celebró un foro en el que participaron el secretario de Estado electo de Puerto Rico, Kenneth McClintock, el director de la oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración de EE.UU., Alfonso Aguilar, y el ex secretario de educación puertorriqueño, Carlos Chardon. Puerto Rico mantiene desde 1898 una condición de Estado Libre Asociado (ELA) a Estados Unidos, una situación que, según dijo a Efe Rocío Vélez, presidenta de la asociación Americans for Puerto Rico Statehood, ha provocado en los últimos años "muchas desigualdades en los derechos civiles de los puertorriqueños". "Enviamos a la guerra a soldados puertorriqueños y no podemos elegir el presidente que dicta la orden de enviarlos", criticó. Desde su organización, Vélez trabaja para que se reconozcan los derechos de los puertorriqueños y se decida en un plebiscito si Puerto Rico se independiza o se anexiona a EE.UU. como estado número 51. Su objetivo es "aglutinar el mayor numero de organizaciones, tanto nacional o local en Puerto Rico, incluso si son independentistas, para discutir nuestras ideas y buscar un cambio", explicó. "Se trata de definir la anexión o la independencia, pero no de continuar con un estatus colonial", afirmó. Con este foro, "queremos dar un mensaje al Congreso de que esto es una plataforma sólida (que ya cuenta con más de 500 miembros) y vamos a pedir un plebiscito tanto por la paridad o (por la) independencia en los próximos dos años", sostuvo. La activista lamentó que la causa puertorriqueña "no ha sido una prioridad" para Washington y consideró que la nueva administración que encabezará el demócrata Barack Obama "es una esperanza para todos". Si los puertorriqueños consiguieran los mismos derechos civiles que los estadounidenses, como país próximo a la cultura latina, "podríamos ayudar a nuestros hermanos en materia de inmigración", aseguró Vélez. Además, esta anexión significaría paridad en todos los beneficios en cuanto a salud, educación, seguridad ciudadana y también en materia económica. Si Puerto Rico entrara a formar parte de Estados Unidos, por su población, tendría derecho a cuatro congresistas y dos senadores federales, lo que le daría por fin voz y voto en las decisiones políticas. "Ahora somos siempre los últimos en la categoría y no tenemos una representación en el Congreso que pueda defendernos", se quejó.

Ahora tenemos sólo el mandato

Image and video hosting by TinyPic Juan M. García Passalacqua 20 de noviembre de 2008 Un millón de electores y una mayoría de 220,000 votos dieron aquí un mandato para buscar la admisión como estado de los Estados Unidos. ¿Qué harán los Estados Unidos con Puerto Rico? Argelia nos enseñó que en el colonialismo, las elecciones coloniales no son decisivas, y sí son siempre decisivas las opciones que escoja la metrópoli. En Puerto Rico, ya vivimos una realidad anti-colonial porque el 4 de noviembre por primera vez en nuestra historia el electorado boricua rechazó la colonia existente del ELA por casi 60%. Ahora, ¿qué viene? •EN LOS ESTADOS UNIDOS. Siglo y medio después de la abolición legal de la esclavitud sus votantes eligieron por 51% su primer presidente afro-americano, Barack Obama. Al cambiar el imperio más poderoso de la Tierra, el globo entero también cambió. Para mí, el visual más impactante fue ver en la televisión a su abuela Mama Sarah Obama, radiante en su negritud de encías rojas en su vestido nacional de Kenya, hablando en la aldea de Kogelo a orillas del lago Victoria, diciendo: “Mi primer consejo es que luche por la paz mundial”. Hermoso. Allá, el rol de los llamados hispanos fue importantísimo. Obama obtuvo el endoso de más de dos terceras partes de los que se dicen hispanos como nosotros en Estados Unidos. Ello abre la discusión sobre cuál será el papel de nuestros 8 millones en una nueva nación USA diversa y multicultural. Yo traté de levantar la cuestión por escrito en una sesión del Council on Foreign Relations el 3 de noviembre en Nueva York, pero reaccionarios anglosajones me lo hicieron difícil. Allí unos insistieron en que el fenómeno era meramente “demográfico”, mientras yo insistí que es una cuestión cultural. Seguiré luchando. Y ya tendré ocasión de prevalecer. Allá. •EL EFECTO EN PUERTO RICO. Más allá del copo anexionista aquí, el voto puertorriqueño en el estado de Florida fue a su vez decisivo. El triunfo de Obama colocó en posiciones de poder potencial en Washington a los que respaldaron a Obama aquí que son puertorriqueños. El más importante (por ser electo comisionado residente) es Pedro Pierluisi, ahora confrontado por Rafael Hernández Colón. ¿A cuál escuchará Obama en Washington? El resultado electoral aquí fue a favor de Luis Fortuño con 1,014,325 votos; contra Aníbal Acevedo Vilá con 793,642; Rogelio Figueroa con 53,016; Edwin Irizarry con 39,156; y Pedro Rosselló en ‘write-in’ con menos de 10,000 votos. El sunami electoral del PNP fue un copo ganando 46 de los 78 municipios y obligando a la aplicación de la Ley de Minorías para poder incluir a otros tanto en Cámara como en Senado. Arrasó por primera vez –el anexionismo. El análisis del copo electoral evidenció (en la primera encuesta jamás conducida en Puerto Rico mediante voto secreto) que la mitad de los electores votaron compelidos por la desastrosa situación económica en la Isla. Pero las razones de la otra mitad fueron en este orden: 1.definir el status político, 2.la lealtad partidista y 3. indignación contra la corrupción. Nuestras mujeres tuvieron un rol predominante en la elección. Y el voto decisivo fue el de hombres y mujeres pobres, con ingresos menores de $10,000 al año. Entre los afiliados al Partido Popular, alrededor de 50,000 hicieron el tránsito hacia el anexionismo y votaron por Fortuño. Los otros dos partidos, el Independentista y Puertorriqueños por Puerto Rico se hundieron en el desastre sin quedar inscritos. Puerto Rico tendrá en el próximo cuatrienio realmente –un sistema unipartita. Los análisis que hicimos varios del copo electoral, les ofrecen a ustedes varias razones: 1.La de la oficialidad del Partido Popular por voz de Eduardo Bhatia de que 200,000 populares “optaron por la abstención electoral” sin que el pobre Bhatia entienda que hubo una migración masiva de 250,000 electores que se fueron a Estados Unidos en esos cuatro años; 2.La más severa fue del amigo Edgardo Rodríguez Juliá, de que la ambigua prédica de unión permanente del Partido Popular sembró la semilla de su decadencia electoral e ideológica, pidiendo con la mano izquierda la soberanía y extendiendo la derecha en un gesto de mendicidad; 3.La del colonialista Alex Maldonado de que el electorado no le creyó al Gobernador el que estaba siendo perseguido por los poderes que son estadounidenses que Alex cree que son buenos; 4.La del sucesor del San Juan Star en su portada y de Luis Vega Ramos, que dijeron equivocadamente (sin entender ni pío) que fue una decisión económica y nada de ideológica; 5.La mía y del amigo estudioso electoral Ibrahim Pérez, de que más de 50,000 populares de su ala conservadora (un 8%) ya hicieron el tránsito y se quedarán en el anexionismo. Ustedes pueden escoger la que prefieran, o aún todas las cinco razones anteriores. •LAS OPCIONES DE FUTURO. Con el acceso asegurado a la Casa Blanca de Barack Obama, el electo comisionado residente Pedro Pierluisi recordó el 9 de noviembre en la Prensa que Obama se había comprometido a resolver el asunto en cuatro años. Pierluisi dijo que insistirá en el Congreso en un plebiscito avalado por el Congreso como mecanismo de consulta y si no lo hacen allá, celebrar un plebiscito criollo en el 2010. El mismísimo grave error de Pedro Rosselló. Con el voto a favor de más de un millón de 2 millones de votos puede peticionar la estadidad, ya. Un triunfo electoral en la colonia no es predictor de uno plebiscitario, que depende de cómo se definan las alternativas para el pueblo. Fortuño y Pierluisi no han entendido aún que un plebiscito plantearía otra cuestión que la del ya ocurrido copo anexionista de 53%. Un plebiscito no sería sobre la definición de alternativas tradicionales y ni siquiera sobre la agonía de los populares entre la soberanía y la unión permanente, que es un debate ya anacrónico. Postulo que el único mandato es la admisión a la Unión. Las Agencias de Inteligencia de allá comenzaron ya a estudiar que hará su Congreso con el resultado de las elecciones, ¿Cuál estadidad? ¿Un Estado Americano o un Estado Hispano? Esa decisión no es nuestra. Es del Congreso de los Estados Unidos. En un plebiscito el que define decide. Que decidan antes. Ellos.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Crónica de un desastre anunciado

Image and video hosting by TinyPic José M. Saldaña 18 de noviembre de 2008 El Vocero Sucedió lo que anticipamos: Luis Fortuño y el PNP triunfaron arrolladoramente. Este triunfo es un claro reconocimiento a las cualidades, atributos y al refrescante estilo de liderato no confrontacional y de altura de Fortuño. El país en una muestra de gran confianza le ha otorgado un claro mandato para que asuma las riendas y le imparta a éste la dirección que Este triunfo es también un fuerte rechazo a la política separatista de Aníbal Acevedo Vilá y a la república asociada que en su borrachera de poder por debajo de la mesa pretendía imponernos. Este gran triunfo es una reafirmación al concepto de unión permanente con los Estados Unidos que el pueblo atesora y que Aníbal unilateralmente había descartado, y es un rechazo a la actitud antagónica que hacia los Estados Unidos asumiera por los pasados 14 meses. Es además un repudio a un gobierno errático, pusilánime, plagado de ineptitud, así como a los alcaldes que cobardemente se plegaron ante AAV permitiéndolesecuestrar al PPD para sus fines mezquinos y personales. Ha sido un rechazo a un gobernador que enfrenta 24 cargos de corrupción y a su pretensión de dirigir al país en tiempos de crisis desde el banquillo de los acusados en el Tribunal Federal. Este gran triunfo de Fortuño, que coincide con el histórico triunfo de Barack Obama y el Partido Demócrata en los Estados Unidos, tiene grandes implicaciones tanto para los Estados Unidos como para Puerto Rico. Todo parece indicar que en las últimas décadas se ha reducido el discrimen racial y étnico en los EE.UU. hasta el punto de que hoy esa nación se considera como una de múltiples etnias, capaz de elegir a un afroamericano como presidente. Un efecto que este hecho pudiera tener sobre la población de Puerto Rico es la percepción de que la estadidad es una opción que tendría aceptación entre el pueblo norteamericano. Con esta contundente victoria de Obama se habría también destruido uno de los argumentos de sectores independentistas del patio de que la nación norteamericana, por ser racista y discriminatoria, jamás aceptaría a un país de mulatos y de habla hispana como estado de la unión. El triunfo de Obama implica también un rechazo a las políticas de Bush de capitalismo crudo, a la trágala, así como a las inequidades económicas a las que esas políticas han dado lugar, haciendo a los ricos más ricos y a los pobres más pobres. Con la victoria de Obama habrá triunfado la agenda demócrata de redistribución de riquezas tipo New Deal, con un seguro universal de salud como su base. Las políticas de esa agenda habrán de ser las que prevalezcan para los EE.UU. y las que habrán de implantarse en Puerto Rico. Fortuño, a pesar de ser republicano, con una ideología diferente a la que prevalecerá en los EE.UU., deberá ser lo suficientemente pragmático e inteligente como para moderar su ideología y aceptar esas políticas para Puerto Rico por los beneficios que éstas traerían a la isla. El gobernador electo Fortuño tiene ante sí el formidable reto de frenar la caída de nuestro desarrollo socioeconómico, sacarlo del fondo que parece habíamos tocado y moverlo hacia delante. Tarea muy difícil para la cual necesitará el apoyo y la ayuda de todos los puertorriqueños que, independientemente de ideologías, desean vivir en un país pujante con un claro norte, con un liderato vigoroso y fuerte que lo coloque y mantenga en la ruta hacia el progreso. En una columna con fecha del 2 de mayo de este mismo año predije que Aníbal sería el sepulturero del PPD. Con este copo de Fortuño y el PNP, el PPD ha quedado hecho pedazos en medio de una crisis existencial tal como nunca había experimentado, producto de un liderato lleno de agendas e intereses personales.

martes, 18 de noviembre de 2008

No se promovió ese status

Image and video hosting by TinyPic El Nuevo Dia José A. Delgado WASHINGTON – Con los estadistas listos para sembrar bandera en Washington, el gobernador saliente Aníbal Acevedo Vilá ha querido hacerle una advertencia a los líderes del Congreso: la victoria del Partido Nuevo Progresista (PNP) no representó un triunfo para la estadidad. Acevedo Vilá –en momentos en que el gobernador electo, Luis Fortuño, regresa hoy a ejercer sus funciones en el Congreso y Pedro Pierluisi comienza a entrenarse para asumir en enero el puesto de comisionado residente-, envió ayer una carta a la presidenta de la Cámara de Representantes federal, Nancy Pelosi, y a los demás miembros del legislativo federal. La ‘speaker’ Pelosi se negó en 2008 a llevar a votación en el hemiciclo legislativo el proyecto de status de Fortuño y el congresista demócrata José Serrano, a favor de una consulta federal “territorio sí o no”, por entender que no había consenso ni en su caucus demócrata ni en la Isla sobre esa legislación. “Fortuño, Pierluisi y (el) PNP gastaron $11 millones en su campaña, pero ni un centavo para promover la estadidad o para presentar el tema del status político. No hubo un sólo anuncio del PNP para promover la estadidad para Puerto Rico”, indicó el Gobernador en su misiva, que persigue contrarrestar el dominio que tendrá el PNP de las estructuras oficiales del Gobierno boricua a partir del 2 de enero. Su comunicación le da seguimiento a otra enviada por el nuevo presidente del Partido Popular Democrático (PPD), Héctor Ferrer, en la que también se advierte que el compromiso programático del PNP es con una consulta de status, no con avanzar la estadidad. “La estadidad nunca ha ganado” una consulta de status en Puerto Rico, advirtió el Gobernador, quien fue comisionado residente entre 2001 y 2004, cuando Pelosi era parte del liderazgo de la entonces minoría demócrata. “Nadie ha dicho que esto fue un voto a favor de la estadidad”, dijo, por su parte, el gobernador electo Fortuño, al indicar que Acevedo Vilá busca lanzar “una bola de humo” que difumine el déficit fiscal del Gobierno de Puerto Rico y los aprietos en que se encuentra para financiar su defensa legal. “Mis tres prioridades son economía, economía y economía. Para mi es obvio que está desviando la atención de los problemas que nos ha causado”, indicó Fortuño, en entrevista telefónica. En su carta a los miembros del Congreso, Acevedo Vilá advirtió además que el programa de gobierno del PNP basa su propuesta de status en los informes del grupo interagencial de la Casa Blanca que proponen excluir al ELA como alternativa de status. Tanto Acevedo Vilá como Ferrer han indicado que los planes del PNP chocan de frente con los compromisos del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, quien ha abogado por un proceso que incluya al ELA, la independencia y la estadidad, y que tenga como base el consenso. ------------------------------------------------------------------------- Gobernador advierte al Congreso The Associated Press SAN JUAN — Por segundo día consecutivo, el gobernador Aníbal Acevedo Vilá envió una carta a todos los miembros del Congreso estadounidense, esta vez advirtiéndole que aunque el comisionado residente electo Pedro Pierluisi asegura ser demócrata, su agenda es republicana. Acevedo Vilá destacó en la misiva que el electo gobernador Luis Fortuño, así como los próximos presidentes del Senado, Thomas Rivera Schatz, y de la Cámara de Representantes, Jenniffer González, son republicanos. “La agenda de Pierluisi en el Congreso —incluyendo el promover una legislación federal para un plebiscito a favor de que Puerto Rico se convierta en el estado 51 y en contra del Estado Libre Asociado (ELA)— será la agenda republicana del gobernador Fortuño”, sostuvo en la carta con fecha del miércoles. Les expresó que apoyar una consulta de status que excluya al ELA es contrario a los compromisos contraídos por el presidente estadounidense electo, Barack Obama. Acevedo Vilá les citó la carta que Obama le envió el 12 de febrero: “Como Presidente, estaré activamente trabajando con el Congreso y con el pueblo de Puerto Rico para promover ese proceso deliberativo, abierto e imparcial que incluya una convención constitucional o un plebiscito... Mi Administración reconoce todas las opciones validas para resolver el asunto del estatus de Puerto Rico, incluyendo el ELA, la estadidad y la independencia”. El martes, el saliente gobernador le envió otra carta a los congresistas expresándoles que el triunfo de Fortuño en las elecciones del 4 de noviembre no supone una petición de anexión para la Isla de parte de los electores. ---------------------------------------------------------------------------- Pierluisi: “Es una vergüenza” “Es una vergüenza lo que está haciendo Acevedo Vilá”, reaccionó Pierluisi en una declaración escrita. “Es una falta de respeto al pueblo de Puerto Rico. Ese tipo de obstrucción y estilo fue rechazado abrumadoramente en las urnas el 4 de noviembre. Yo seguiré enfocado en la agenda de cambio y progreso económico para la que el pueblo me eligió. Esa agenda no será interrumpida ni por Acevedo Vilá ni por nadie", afirmó el Comisionado Residente electo. En su carta, Acevedo Vilá le citó a los congresistas la carta que Obama le envió el 12 de febrero: “Como presidente, estaré activamente trabajando con el Congreso y con el pueblo de Puerto Rico para promover ese proceso deliberativo, abierto e imparcial que incluya una convención constitucional o un plebiscito... Mi administración reconoce todas las opciones válidas para resolver el asunto del status de Puerto Rico, incluyendo el ELA, la estadidad y la independencia”. El martes, el saliente gobernador le envió otra carta a los congresistas para informarles que el triunfo de Fortuño en las elecciones del 4 de noviembre no supone una petición de anexión para la Isla por parte de los electores. Un grupo que se identificó como Jóvenes Demócratas de América, capítulo de Puerto Rico, se unió ayer a las críticas contra Acevedo Vilá, enviando una carta a la presidenta de la Cámara federal, Nancy Pelosi, indicando que mientras el pueblo no votó por un status político en específico en las elecciones del 4 de noviembre, sí votaron a favor del mecanismo propuesto por el PNP, que es de un plebiscito “territorio, sí o no”.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Puerto Rico se convierta en el Estado 51 de los Estados Unidos?

Image and video hosting by TinyPic 2008-11-17 El Diario NY El otro día me preguntaba Don Pello Ríos en nuestro Barrio Latino sobre la posibilidad que Puerto Rico se convierta en el Estado 51 de los Estados Unidos. Su pregunta me pareció interesante y apropiada para los tiempos que vivimos en la Metrópolis. Nosotros los puertorriqueños que vivimos en los Estados Unidos llamamos la nación, la Metrópolis porque somos ciudadanos Americanos nacidos en un territorio colonial. Los vientos de cambios políticos en el Siglo 21 forzarán nuevos paradigmas que retarán el caso jurídico y político de Puerto Rico. Los paradigmas son un conjunto de conocimientos y creencias que forman una visión del mundo en torno a una teoría hegemónica en determinado periodo histórico. Las políticas públicas establecidas en el último siglo para controlar el desarrollo político, social y económico de Puerto Rico serán una teoría del pasado. Los cambios demográficos, sociales y políticos en los Estados Unidos están creando una nueva nación mas abierta al dialogo, choque de ideas y construcción de nuevos paradigmas. La elección de Barack Obama como presidente de los Estados Unidos se presenta como un nuevo paradigma en la cultura política. La lucha de los derechos civiles a través de los años ha hecho que el debate político vaya incluyendo mas ideas y conocimientos formando nuevos paradigmas. Entre esas ideas encontramos la posibilidad que Puerto Rico luego de ser una Colonia por más de cien años se convierta en el Estado 51 de nuestra nación. Para muchos de nosotros —los puertorriqueños de la diáspora que hemos emigrado a la Metrópolis— el caso colonial, político y jurídico de Puerto Rico es un asunto de derechos civiles que tendrá que ser resuelto en los próximos años. Es un caso de justicia social. Nuestra ciudadanía ha estado en el debate político porque si nos mudamos a Puerto Rico no podemos votar por el presidente. Tampoco tenemos una representación justa en el Congreso donde se escriben las leyes federales que afectan el diario vivir de todos los puertorriqueños en la Colonia. No tenemos plena participación de los procesos democráticos en la toma de decisiones. El Siglo 21 presenta una nación multicultural en los Estados Unidos. Nosotros los puertorriqueños hemos aportado al acervo cultural y social de la nueva nación multicultural. Nuestras comunidades a través de la nación están llenas de tradiciones culturales que enriquecen el quehacer cultural y social. Nuestra identidad cultural ha sido y será preservada por generaciones. Sin embargo los derechos civiles universales de justicia social han estado en juego por el pasado siglo en la colonia. Los nuevos paradigmas de una nación multicultural, racial y con ideas políticas nuevas es el escenario perfecto para creación del Estado de Puerto Rico. ¿Usted qué piensa?

viernes, 14 de noviembre de 2008

Otro Juez se une al reclamo

Image and video hosting by TinyPic Por Beatriz de la Torre EL VOCERO 14 de noviembre de 2008 Por segunda vez en menos de una semana un juez federal en San Juan se ha convertido en punta de lanza en la nueva batalla en torno al status político de la isla declarando que ya es hora para que Puerto Rico pase a ser sin mayores demoras el estado 51 de Estados Unidos. En una referencia a la reciente victoria electoral del presidente electo Barack Obama, el juez federal senior Jaime Pieras, Jr. dijo que los cambios en el poder en Washington “favorecen una posición más sensata, abarcadora y más orientada hacia la estadidad con relación a los derechos de todos los ciudadanos, incluyendo aquellos de origen puertorriqueño”. En una breve pero fogosa defensa de la estadidad, Pieras cita a Patrick Henry, una de las figuras clave de la Revolución Americana, advirtiendo que ha llegado el momento para que los residentes de Puerto Rico, incluyendo un grupo de 47 inmigrantes juramentando ciudadanía, escojan su futuro político el cual dijo está inevitablemente ligado con la estadidad. “Ahora los ciudadanos estadounidenses residentes en Puerto Rico —siendo ustedes algunos de ellos— tienen que decidir, como lo tuvieron que hacer los ciudadanos de los tiempos de Patrick Henry qué precio, si alguno, están dispuestos a pagar por la libertad. ¿Es el precio demasiado alto o estamos de acuerdo con Patrick Henry, quien dijo ‘denme la libertad o denme la muerte’?”, dijo Pieras. En un discurso de juramentación que por lo común es meramente ceremonial, Pieras añadió que “la estadidad es la única manera de garantizar los derechos y protecciones de los ciudadanos de Puerto Rico. El actual clima político y la voluntad del pueblo de Puerto Rico y en Estados Unidos continental hacen a éste el momento perfecto para acoger e implementar el concepto de estadidad para Puerto Rico”. Esta es por lo menos la segunda ocasión en que Pieras se expresa abiertamente sobre los derechos de los puertorriqueños ante el gobierno federal. Ya en el año 2000 este veterano jurista decidió en el segundo de tres casos conocidos como Igartúa de la Rosa versus Estados Unidos que los residentes de Puerto Rico tenían derecho a votar en las elecciones presidenciales y que se le adjudicasen votos electorales al igual que a los estados. La decisión en el llamado Igartúa II, sin embargo, fue revocada por el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito de Boston que afirmó que “sólo una justificación especial” podría llevar a la corte a revocar su decisión en el primero de estos tres casos constitucionales. No obstante, ahí no quedó la pugna constitucional. En el 2004 Igartúa volvió a pleitear por el derecho al voto y Boston decidió nuevamente en su contra, esta vez en que la única manera en que los puertorriqueños obtendrían el voto presidencial es si el Congreso les concedía la estadidad o por una enmienda a la Constitución. En esta última ocasión la única voz disidente fue la del juez Juan B. Torruella en una opinión luego descrita por la revista de leyes de la Universidad de Harvard como “una exposición detallada y mordaz de la relación política de Estados Unidos con Puerto Rico.” Pero luego de citarse a sí mismo en el caso de Igartúa, Pieras aseguró ayer que “estas últimas elecciones han demostrado que la mayoría de los ciudadanos quieren que Puerto Rico sea un estado y las fuerzas en el Congreso de ambos partidos han demostrado que van a cumplir con tal deseo”.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Gelpí revoloteó el avispero político

Image and video hosting by TinyPic El Nuevo Dia José A. Delgado La opinión del juez federal de San Juan Gustavo Gelpí, en el sentido de que Puerto Rico ya es un territorio incorporado, revoloteó el avíspero político y, en cierta medida, ha sentado las bases de lo que será el debate previo a la consideración de vacantes en el Tribunal Supremo puertorriqueño. Para el gobernador electo, Luis Fortuño la construcción que hizo el Tribunal Supremo de Estados Unidos en los "casos insulares" sobre lo que son territorios incorporados -los que se encaminan a la estadidad- y no incorporados -como desde principios del siglo pasado se describió el status de Puerto Rico-, es una "ficción jurídica". Aunque advirtió que hasta ayer en la tarde no se había leído los argumentos de Gelpí, Fortuño indicó que la misma doctrina de los "casos insulares" se utilizó para defender la política segregacionista de "separados, pero iguales". La opinión de Gelpí - emitida el 10 de octubre pero sometida oficialmente el pasado lunes-, no constituye un dictamen final y no necesariamente será el fundamento de la controversia sobre el programa Medicaid que tiene ante su consideración. Según el juez federal, por sus acciones legislativas – aunque no lo haya expresado directamente-, el Congreso, de facto, ha incorporado a la Isla. Pero, tanto el presidente ejecutivo del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Fernando Martín, como el representante popular Luis Vega Ramos criticaron que Gelpí eludiera tomar en cuenta que el Supremo federal estableció en el caso "Balzac versus Puerto Rico" (1922) que la incorporación de un territorio tiene que ser un "acto explícito" del Congreso. "El juez Gelpí quisiera ahorrarle al PNP el paso de la incorporación – que también implica el pago de impuestos federales antes de alcanzar los poderes de la estadidad-, al que se oponen muchos estadistas", dijo Vega Ramos, reelegido por el Partido Popular Democrático (PPD). "Desde mi punto de vista la incorporación no es necesaria para conseguir la estadidad", dijo, por su parte, el comisionado residente electo, Pedro Pierluisi, quien evitó opinar si considera a Puerto Rico un territorio incorporado, como dice Gelpí, o no incorporado, como establece la jurisprudencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos. Al expresar su júbilo por la opinión de Gelpí, el director del grupo Misión Estadista, Henry Neumann, fue más lejos y en una entrevista radial en San Juan advirtió que el gobierno de Fortuño va a tener ahora la oportunidad de nombrar a por lo menos tres jueces del Tribunal Supremo boricua "de nuestra ideología". Para Martín, el activismo ideológico de los jueces no es nada nuevo en Puerto Rico. "Los PNP son los estudiantes más aprovechados del PPD", indicó el dirigente del PIP. Pero, Vega Ramos afirmó que las expresiones de Gelpí y los comentarios de Neumann le parecen un anticipo de que el PNP se propone no sólo designar jueces de su tendencia ideológica, sino cambiar las reglas de juego en torno al status. Un ejemplo, dijo, pudiera ser la eliminación de la alternativa de "ninguna de las anteriores" que el Tribunal Supremo de Puerto Rico creó en el plebiscito local de 1998 para los electores que no están de acuerdo con las definiciones de status que pueda establecer la Legislatura puertorriqueña. En 1998, el PPD utilizó la columna "ninguna de las anteriores" para escapar de una definición "colonial" del ELA y una libre asociación que como institución han rechazado. Y el PNP pudiera convocar en la segunda mitad del próximo cuatrienio, si fracasan sus próximas gestiones en Washington, a un nuevo plebiscito local sobre el status político de la Isla. Fortuño, mientras, rechazó ayer que la ideología vaya a ser el factor que "determine" a quien nombrará al Tribunal Supremo de Puerto Rico. Cuando le toque analizar las vacantes en el Tribunal Supremo de Puerto Rico, que pueden ser por lo menos tres durante el próximo cuatrienio, lo primordial -dijo- será la excelencia profesional del candidato. Si tuviera la oportunidad de llenar tres vacantes, Fortuño pudiera conseguir que, por vez primera, los jueces "estadistas" sean una mayoría (4-3) en el máximo foro judicial boricua. Con esa nueva mayoría, a su vez, el Tribunal Supremo pudiera decidir internamente aumentar de 7 a 9 el total de jueces, lo que le daría la oportunidad a Fortuño de seleccionar otros dos miembros del foro judicial. Y entonces sí que por buen tiempo habría en el Tribunal Supremo de Puerto Rico una clara mayoría de jueces que han sido designados por gobiernos del PNP.

El estado hispano

Image and video hosting by TinyPic El Vocero Juan M. García Passalacqua 13 de noviembre de 2008 Las elecciones del 2008 tienen un solo enorme significado para nosotros. El presidente electo Barack Obama ha prometido que resolverá el status colonial de Puerto Rico en su primer término entre 2009 y 2012. Mi entrañable amigo Maurice Ferré presagió en este espacio el 8 de noviembre que lo hará en el contexto de unos Estados Unidos post-étnicos. Difiero. Aun con el apoyo del nuevo presidente, su Congreso no querrá admitir una nación cultural hispana distinta dentro de la nación cultural que existirá en Casa Blanca, pero no en el Congreso. ¿Qué vendrá? En El Vocero advertí desde el 7 de junio de 2007 que el país no querría más colonialistas ningunistas como Aníbal Acevedo Vilá. El 29 de noviembre advertí la caída moral del Partido Popular de un bate a un alacrán. El 5 de junio, analizando la primaria presidencial estadounidense, advertí que una parte del electorado popular aquí estaba en tránsito hacia el anexionismo. Mis percepciones han sido confirmadas por el electorado. Advierto otra vez. Me tengo que remontar a la primavera de 1976, hace tres décadas. En aquel momento, convencido de que todo esfuerzo aquí en la colonia era inútil, decidí insertarme en la política presidencial estadounidense, respaldando al entonces gobernador de Georgia, Jimmy Carter. Al conocerlo en Pensilvania, me pidió le preparase un memorando detallado sobre la relación de Puerto Rico con Estados Unidos y lo hiciese llegar a sus oficinas de campaña en Atlanta. Treinta y dos años después, lo he escarbado de mis archivos. Le dejé saber a Carter en aquel memorando en inglés, que llegaría el día en que ellos tendrían que optar entre el Estado Hispano y la República. Tres décadas después, luego de las elecciones de 2008, ese escoger es lo que vendrá. Publiqué la primera mitad del memorando en el diario en inglés ya difunto San Juan Star en una serie de cinco columnas entre el 23 de abril y el 8 de mayo de 1976. Luego de electo Jimmy Carter, y que el Presidente me nombrase miembro del Grupo Asesor Hispano del Secretario de Estado Cyrus Vance, publiqué el resto en el mismo diario en otra serie de extensas siete columnas entre el 21 de febrero de 1977 y el 31 de julio de 1978. Hoy las revivo aquí. En la primera parte del memorando para una política pública estadounidense examiné la situación de “Puerto Rico y el Mundo”, “Puerto Rico y el Hemisferio”, “Puerto Rico y Cuba”, “El futuro de Puerto Rico” y finalicé con “Una política estadounidense sobre Puerto Rico”. Fue, sin embargo, la segunda parte la que recibió mayor atención del presidente Jimmy Carter. Su único tema fue “El estado hispano o la república”. Y ahí estamos, treinta años después. Un mes después de electo Jimmy Carter, llamé a su atención la diferencia entre Gerald Ford y Jimmy Carter. Ford quería imponer (por razones sobre Cuba de seguridad nacional estadounidense a sugerencia de su asesor Brent Scowcroft), la estadidad a Puerto Rico. Pero Carter hizo claro, siguiendo las sugerencias de mi memorando, que “una garantía contra la asimilación cultural es esencial a cualquier relación futura entre Puerto Rico y Estados Unidos”. Contra Jimmy Carter en Puerto Rico (conocida en privado la posición del Presidente desde febrero de 1977) el entonces gobernador Carlos Romero Barceló anunció que “combatiré las amenazas de bombas y violencia extremista y separatista contra la estadidad”, y optó por un anexionismo asimilista. Romero inició una campaña secreta para disuadir a Carter de su posición de respeto a la nacionalidad del pueblo de Puerto Rico, que culminó diecisiete meses después con los asesinatos en el cerro Maravilla en 1978. Romero quiso evitar que la República Asociada fuese la cuarta alternativa en la Proclama Presidencial emitida por Jimmy Carter el 25 de julio de 1978. Unicamente el columnista estadounidense James Reston encendió desde entonces la implicación de una solicitud de admisión como estado por parte del pueblo hispanohablante de Puerto Rico. Reston advirtió que la cuestión de la estadidad para Puerto Rico levanta el issue de ¿qué clase de América desean los americanos con relación a estos hispanos en su seno? Treinta años después, esa es ahora, otra vez, la cuestión. ¿Cabemos como nación o no cabemos? No creo. Mientras actuaba en secreto contra lo que él mismo decía públicamente, Romero se resignó luego de la inauguración de Jimmy Carter el 20 de enero y le dijo al New York Times el 25 de enero de 1977: “Yo no concibo la estadidad sin retener nuestra cultura. Yo no sería estadista si Puerto Rico tuviese que americanizarse para hacerse estado. De ser así, yo favorecería la independencia”. Lo llevé a la atención de Carter, pero Romero respondió escribiéndole a Carter pidiéndole el nombramiento de una “comisión de estudio de los efectos de la estadidad y de un referéndum sobre estadidad”. Convencimos a Jimmy Carter que le respondiese que no, y que en vez emitiera una Proclama Presidencial de Futuros Alternos que incluyese cuatro (sí, 4) alternativas: estadidad, independencia, estadolibrismo o república asociada. El 25 de julio, para evitar cualquier acción que tratase de impedirla, la Casa Blanca me instruyó a que me presentase en el templete para leer la proclama si el Gobernador no la leía. El secretario de Estado, Reinaldo Paniagua, cumplió llevándome al templete en su auto y prometiendo que la leería él. Pero Romero jugó su última carta anunciando la muerte de lo que llamó “terroristas” en el cerro Maravilla. ¿Y ahora, tres décadas después? Se me ha autorizado a citar al presidente electo de los Estados Unidos, Barack Obama: “Estados Unidos está listo para tener otro estado con trasfondo multicultural… sobre todo viniendo de mí que tengo un trasfondo multicultural”. Obama dijo multi, no dijo post, Maurice. El estado hispano es posible. Pero. ¿Y si el congreso de ellos no admite un estado hispano entre 2009 y 2010? Yo lo planteé junto a ti hace 30 años a Jimmy Carter. Si no admiten nuestra nación, deben disponer del territorio colonial que perdió las elecciones del 2008. Y el presidente Barack Obama debe declarar la República de Puerto Rico el 23 de septiembre de 2010. A Obama le digo que cumplirá así su palabra, señor Presidente.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Del status hablo yo

Image and video hosting by TinyPic Maritza Díaz Alcaide / Primera Hora Le recuerda Pierluisi a Rafael Hernández Colón y al Partido Popular Democrático (PPD) que quien va a representar a Puerto Rico en Washington es él y que él luchará por que se celebre el próximo cuatrienio un plebiscisto de status con aval del Congreso. El próximo comisionado residente en Washington, Pedro Pierluisi, dijo ayer que a pesar de que la prioridad del presidente electo Barack Obama es la economía, él confía en que el líder demócrata cumpla su compromiso de darle solución al problema político de Puerto Rico. Ante el anuncio del PPD de que reactivará la secretaría de Asuntos Federales y el ex gobernador Hernández Colón fungirá como figura clave de ese organismo, el líder del PNP recalcó que esa formación política puede hacer lo que quiera, pero la propuesta que avaló el país en las elecciones fue la del plebiscito. En una entrevista con PRIMERA HORA, el nuevo presidente del PPD, Héctor Ferrer, dijo que esa colectividad seguirá apoyando la asamblea constitucional como mecanismo procesal para resolver el problema del status. Pierluisi anunció ayer que otra de sus prioridades en Washington será procurar paridad para la Isla en los fondos de Medicaid y Medicare, una inyección de $1,000 millones que dijo que ayudaría a viabilizar el alivio contributivo que prometió el PNP. Pierluisi también promoverá que la Isla sea escogida como sede de un programa piloto de bilingüismo para todo Estados Unidos.

MINH crea alianzas

Image and video hosting by TinyPic Caracas, 12 Nov. ABN.- El profesor Noel Colón Martínez, de nacionalidad puertorriqueña y perteneciente a el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), aseguró que entre Puerto Rico, Venezuela y Cuba existen altísimos niveles de solidaridad, especialmente en las luchas que han librado a lo largo de la historia. Colón, quien está de visita en Venezuela, aseguró durante una Conferencia sobre la Lucha por la Independencia de Puerto Rico realizada en el salón Luisa Cáceres de Arizmendi, que el MINH ha procurado desde su creación (2004) buscar la solidaridad internacional con la lucha del pueblo puertorriqueño por alcanzar la libertad. “Nosotros hemos desarrollado una campaña permanente en favor de la lucha por la independencia y para esto buscamos la solidaridad internacional, la damos y la pedimos”, dijo Colón en entrevista a ABN. En referencia a la revolución bolivariana, aseguró que el MINH “ha mostrado total adhesión a la causa del pueblo venezolano en este momento y a la gestión transformadora que ese accionar político representa, no solo para Venezuela sino para América Latina”. Señaló que el MINH está creciendo en niveles de credibilidad entre la opinión publica, incluso más de lo que sus militantes esperaban y que se están abriendo espacios nuevos. Con respecto al reciente triunfo de Barack Obama en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, señaló que mantienen esperanzas que para Puerto Rico puede significar un cambio importante. “Hay que ver como él desarrolla sus políticas”, continuó, destacando que el MINH tiene “muy buenas relaciones con el sector demócrata que más ha apoyado a Obama, porque tenemos un congresista en el Congreso de Estados Unidos que es independentista y es boricua”. “En ese sentido podemos establecer unos contactos y unos diálogos que esperamos puedan ser muy productivos”, para los intereses de los independentistas de la isla y todo el pueblo puertorriqueño.

martes, 11 de noviembre de 2008

¿La incorporación por orden judicial?

Image and video hosting by TinyPic Opinion del Juez Gelpi ------> http://rapidshare.com/files/182921038/Gelpi_s_Opinion.pdf.html José A. Delgado Endi.com Si por el juez federal de San Juan Gustavo Gelpí fuera le ahorraba al Congreso estadounidense cualquier debate en torno a si Puerto Rico debe ser formalmente incorporado como territorio, como paso previo a la anexión total. Lo que muchos, sobre todo sectores estadistas, han temido que sea un requisito del Congreso antes de que Puerto Rico pueda optar por la estadidad, Gelpí – designado por el presidente George W. Bush en 2006 con el respaldo del ahora gobernador electo, Luis Fortuño-, considera que ya es un hecho. "Las acciones hablan con más fuerza que las palabras. Aunque el Congreso nunca ha adoptado ningún lenguaje afirmativo como ‘Puerto Rico es por tal razón un territorio incorporado’, la secuencia de sus acciones legislativas desde 1900 al presente han incorporado, de facto, el territorio", indicó Gelpí, en una orden emitida el pasado 10 de octubre, pero incluida el lunes- un mes después- en los registros del Tribunal Federal de San Juan. La orden de Gelpí – quien ha pedido comentarios a los departamentos de Justicia de Estados Unidos y Puerto Rico – se relaciona a un caso que no ha concluido en el que centros de salud que proveen servicios a pacientes de Medicaid, como el Consejo de Salud Playa de Ponce y Gurabo Community Health Center, le reclaman al Departamento de Salud el pago de subsidios especiales con fondos del Gobierno estatal para complementar sus gastos. El Departamento de Salud, bajo la dirección del secretario Johnny Rullán, argumentó que Puerto Rico no debía ser responsable por esos pagos, pues contrario a los estados, Puerto Rico no tiene acceso pleno a los fondos del programa de Medicaid. Puerto Rico recibe cerca de $300 millones anuales en Medicaid. Si fuese un estado, recibiría varios cientos de millones adicionales. Gelpí aprovechó el caso de Medicaid que tiene ante su consideración para expresarse en contra de la decisión de los llamados "casos insulares" resueltos por el Tribunal Supremo de Estados Unidos a principios del siglo pasado y que regulan el reconocimiento de Puerto Rico como un territorio "no incorporado", que colocó a la Isla en una categoría distinta al proceso de anexión tradicional de los estados. Mantuvo que no busca revocar los casos insulares. Pero, Gelpí enumeró una serie de acciones legislativas – desde el Tratado de París, la Ley Jones que le impuso la ciudadanía estadounidense a los nacidos en la Isla y hasta la ley de relaciones federales de 1950-, para insistir en que el proceso de incorporación de Puerto Rico ya ha ocurrido. Alude, a su vez, a una reciente decisión sobre los "combatientes enemigos" de Estados Unidos encarcelados en la base naval de Guantánamo, en Cuba. En ese caso, en el que se pasó juicio al acceso a los tribunales civiles de Estados Unidos de los detenidos de la "guerra en contra del terrorismo", el máximo foro judicial estadounidense reafirmó que "puede ocurrir que al transcurrir del tiempo los lazos entre Estados Unidos y cualquiera de sus territorios no incorporados se fortalezcan en formas que tengan un significado constitucional". Gelpí llega incluso a aludir a la designación de puertorriqueños a puestos de embajadores – el más reciente es César Cabrera, como enviado del gobierno de Bush a las Islas Mauricio y Seychelles-, como uno de los ejemplos que, a su juicio, ha fortalecido las relaciones constitucionales entre Puerto Rico y Estados Unidos. No menciona, sin embargo, que quizá la mitad de los seis embajadores que ha tenido Puerto Rico – en Venezuela, España, Costa Rica, Chile, República Dominicana, Mauricio y Seychelles-, eran ya residentes de Estados Unidos. (¿Será una advertencia a Obama de que puede integrar más a Puerto Rico si se le ocurre nombrar a un puertorriqueño como embajador?). Lo más lógico que su argumento haya sido simplemente una exageración. Gelpí ha pedido al Secretario de Justicia de Puerto Rico que presente sus opinión sobre los argumentos que ha esbozado en este caso. Mientras, el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó – y el juez aceptó-, que se le otorgue hasta el 2 de diciembre para decidir si solicitará intervenir en esta controversia. Para José Julián Alvarez, profesor de Derecho Constitucional en la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico (UPR), al citar el caso "Balzac versus Porto Rico" (decidido en 1922) Gelpí omitió dos párrafos fundamentales: el que indica que la incorporación de un territorio requiere una declaración expresa; y el que señala que si ello ocurre sería el comienzo del camino hacia la anexión total de Puerto Rico como estado. En Balzac, el Tribunal Supremo de Estados Unidos mantuvo que la "incorporación no puede ser asumida sin una declaración expresa, o una implicación tan fuerte que excluya cualquier otro punto de vista". En el otro párrafo al que alude Alvarez, el Tribunal Supremo federal mantuvo que la incorporación de un territorio "siempre ha sido un paso, uno muy importante, hacia la estadidad". "…es razonable asumir que cuando ese paso sea dado será puesto en marcha y adoptado de forma deliberada por el Congreso, y con una declaración evidente de su propósito, sin dejar el asunto a una mera inferencia o construcción". Debido a que el caso sobre los fondos de Medicaid no ha concluido, el análisis de Gelpí sobre el status de Puerto Rico aún no es apelable. La otra alternativa que activaría una posible apelación antes de la resolución final del caso, sería que Gelpí utilice su novel argumento para conceder o negar algún interdicto referente a la controversia judicial que tiene bajo su consideración. Por lo pronto, Gelpí ha reabierto el debate sobre el status político de Puerto Rico. Eso sí que no es apelable.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Puerto Rico: ¿51º estado de la Unión?

Image and video hosting by TinyPic Venezuela Analitica.com Alfredo Michelena Lunes, 10 de noviembre de 2008 La victoria de Obama ha dejado tan deslumbrado al mundo que ha pasado desapercibido el triunfo simultáneo del conservador Luis Fortuño, candidato del Partido Nuevo Progresista (PNP), propulsor del anexionismo, es decir, de la transformación de Puerto Rico en el estado 51 de la Unión. Estados Unidos obtiene Puerto Rico en 1898 a partir de la guerra que libró con España, que se inició con la invasión de los gringos a la isla. El sentimiento independentista ha sido muy fuerte en la isla por mucho tiempo. En 1944 Luís Muñoz Marín gana las primeras elecciones democráticas en la historia de Puerto Rico y en 1952 logra el estatus de "Estado Libre Asociado" a Estados Unidos. El tema de la descolonización de Puerto Rico siempre ha sido importante para Venezuela y la región. Rómulo Betancourt, gran amigo de Muñoz Marín, junto a los otros muchos políticos venezolanos y latinoamericanos, siempre apoyó el proceso. Por esto nuestra posición en el Comité Especial sobre Descolonización de Naciones Unidas. Sin embargo, otras tendencias como la independentista y la anexionista se han enfrentado en varias ocasiones: en 1967, 1993, y 1998, sin un resultado definitivo. Incluso en 1991 se hizo un referéndum para cambiar la Constitución y así cambiar el estatus. En lo que va de este siglo se ha producido una fuerte confrontación entre el gobierno de la isla y el gobierno federal, con base en las conclusiones de una Fuerza de Tarea presidencial que estudió el estatus de la isla y que concluyó que ella no podía tener un gobierno independiente, pues se considera un territorio no-incorporado y que su gobierno puede ser revocado, así como la nacionalidad estadounidense por el Congreso Federal. El gobernador saliente reaccionó diciendo que esta posición definía a Puerto Rico como una colonia y que llevaría esto a Naciones Unidas. Por su parte, el recién electo gobernador, en su antiguo papel de Comisionado Residente de Puerto Rico, una especie de diputado electo por los isleños pero sin voto en el Congreso federal, avanzaba en una ley que aprobaría otro referéndum que hubiera permitido a los isleños decidir sobre el tema de la incorporación plena en 2009. El 4 de noviembre, el partido anexionista logró no sólo el contundente (11%), triunfo de su candidato a gobernador, sino también el control de ambas cámaras legislativas. Esto para muchos es una clara indicación de que los puertorriqueños han cambiado su posición y han optado por su incorporación definitiva como estado 51 de la Unión.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Una abultada agenda

Image and video hosting by TinyPic El Nuevo Dia José A. Delgado Al llegar a la Casa Blanca en enero, Barack Obama va a tener en sus manos el más amplio listado de compromisos que un presidente electo haya hecho con Puerto Rico. Con un Congreso demócrata que ha incrementado sus mayorías en ambas cámaras legislativas y en el que debe tener un aliado, la presión sobre el próximo inquilino de la Casa Blanca aumenta. Obama, entre otras cosas, se comprometió en Puerto Rico a crear un grupo de trabajo destinado a buscar alternativas para fomentar empleos, encaminar a la Isla hacia la paridad en los programas federales de salud - sobre todo en Medicaid-, y promover durante el próximo cuatrienio un proceso de consenso en torno al status político. También hizo un compromiso inequívoco con la limpieza de los antiguos terrenos militares en la isla de Vieques. "El tema de status va estar vivo con la petición que debe hacer Luis Fortuño (como gobernador electo) a favor de un plebiscito federal. Pero, esa propuesta no tiene consenso en la delegación puertorriqueña en el Congreso", advirtió Javier Colón, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Puerto Rico (UPR). Colón piensa que la propia disposición del Partido Nuevo Progresista (PNP) a optar por un plebiscito local si nuevamente el Congreso se niega a vincularse con un proceso de status, le facilita a Washington dejar el tema en manos del Gobierno de Puerto Rico. Para Luis Bacó, ex jefe de la oficina de Fortuño en el Congreso y ahora representante en Washington del bufete McConnell Valdés, el comisionado residente electo, Pedro Pierluisi, llega a la capital federal con un mandato y debe ser el enlace oficial entre Fortuño y el gobierno de Obama. "Pierluisi, quien fue copresidente de la campaña de Obama en Puerto Rico, va a tener un papel fundamental", sostuvo Bacó, quien considera que el proceso de nombramientos federales - donde el Partido Popular Democrático (PPD) buscará tener participación-, puede generar nuevas polémicas entre los bandos locales. El saliente presidente del Senado de Puerto Rico, Kenneth McClintock, quien es delegado ante el Partido Demócrata, quisiera que Obama comience por implantar iniciativas que acerquen a la Isla a la paridad con los estados en programas federales de salud. Y confía en que no tarde en atender el debate sobre el status. Para el analista político Angelo Falcón, presidente del Instituto de Política Pública Latina en Nueva York, Fortuño puede tener contratiempos en echar hacia delante sus iniciativas de status, por identificarse en Washington con los republicanos y haber sido aliado de John McCain. Fortuño, durante la campaña presidencial, cuestionó además las credenciales de Obama - quien fue respaldado por su comisionado residente electo, Pedro Pierluisi-, para asumir la jefatura del gobierno de Estados Unidos. Para Falcón, las voces más importantes en los temas de Puerto Rico en el Congreso seguirán siendo los tres congresistas boricuas: José Serrano (Nueva York), Luis Gutiérrez (Chicago) y Nydia Velázquez (Nueva York). Gutiérrez es particularmente cercano a Obama y quien coordinó la carta en la que el ahora presidente electo hizo sus principales compromisos con Puerto Rico, incluido el rechazo a algunas conclusiones de los informes de status de la Csa Blanca de George W. Bush. "Cómo Fortuño se enfrenta a esa realidad va a ser interesante, pues sólo Serrano tiene una relación cordial con el PNP", indicó Falcón. Serrano ha indicado que echará otra vez hacia delante su legislación a favor de una consulta en la que los puertorriqueños puedan determinar si quieren continuar o no con el actual status de la Isla. A su juicio, esa consulta - a la que se oponen el Partido Popular Democrático (PPD, y sus colegas Gutiérrez y Velázquez-, no choca con los planes de Obama de promover un proceso de status que tenga consenso entre las fuerzas políticas de Puerto Rico. "Mi proyecto no es ni a favor de la estadidad ni de la independencia. Una vez Puerto Rico decida si quiere cambiar o no su status, entonces la política pública de Obama se pone en marcha", indicó Serrano. Gutiérrez, sin embargo, ha indicado que confía en que se abran las puertas del diálogo entre los miembros boricuas del Congreso y el gobernador electo Luis Fortuño. "Mi esperanza es que Fortuño, con el que he tenido una buena relación, quiera buscar consenso", dijo el congresista boricua, quien está en el grupo de posibles candidatos para llenar la vacante que deja Obama en el Senado federal.

MINH dice que no fue un mandato de estadidad

Image and video hosting by TinyPic AP Para el movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), la victoria novoprogresista en las pasadas elecciones no significa un mandato del pueblo al anexionismo porque se debió a un "voto de castigo" contra el Partido Popular Democrático (PPD). Según el MINH, los 24 cargos federales que enfrenta el gobernador Aníbal Acevedo Vilá por supuestas ilegalidades en sus anteriores campañas tuvieron "relativa importancia" en los electores. "La derrota aplastante sufrida por el PPD se debe principalmente a las condiciones precarias por las que ha pasado la economía y la calidad de la vida del pueblo puertorriqueño durante los pasados cuatro años", aseguró Héctor Pesquera, copresidente del MINH, en un comunicado. Asimismo, catalogó al PPD como "un partido político en crisis, sin norte ni propósito y sin opciones claras y confiables para el futuro del país". Para el liderato del MINH, la defensa "tímida" de la soberanía de Puerto Rico por parte de algunos populares dejó a relucir precisamente el carácter colonial de la relación de la isla con Estados Unidos. "La discusión sobre la soberanía promovida tímidamente por Acevedo Vilá y otros sectores en ese partido es una muestra de cobardía de quienes se resisten a reconocer que el gran problema de nuestro país es justamente la carencia de soberanía, es decir, el colonialismo", sostuvieron. En un comunicado de prensa aparte, el Movimiento al Socialismo se unió al reclamo del MIHN al considerar que la situación económica motivó a los electores a escoger al candidato por el Partido Nuevo Progresista (PNP), Luis Fortuño. "Fortuño capitalizó el descontento que el PPD cultivó durante cuatro años, lo cual fue una pieza clave de la victoria del PNP", dijo Alvin Couto. MAS instó a los puertorriqueños a estar pendientes durante la administración de Fortuño ante lo que llamó medidas contra los sectores pobres y la clase obrera del país. "Esas medidas habrá que resistirlas en la calle, reviviendo las armas del paro, la huelga, el piquete, las movilizaciones, lo cual no será posible sino reagrupamos nuestras fuerzas", indicó Couto. El movimiento recalcó, también, que el PIP deberá reorganizarse si desea seguir siendo una opción electoral para los próximos comicios electorales. "Posiblemente haga falta un nuevo partido, incluso con nuevo nombre e identidad, para la lucha contra el colonialismo en el siglo 21... (o) un frente electoral del independentismo que incluya al PIP u otras alternativas electorales", opinó Couto.

jueves, 6 de noviembre de 2008

El giro a la izquierda liquida al ppd

Image and video hosting by TinyPic Por JOSÉ FERNÁNDEZ COLÓN/AP PONCE — Las acusaciones contra el gobernador Aníbal Acevedo Vilá, su llamado a apoyar la soberanía, el Impuesto de sobre Venta y Uso (IVU) y la crisis económica figuran entre las causas de la aplastante derrota del Partido Popular Democrático (PPD) en las elecciones del martes, según el profesor y especialista en temas electorales, Fernando Bayrón Toro. “Yo he podido identificar cuatro causas por las que el PPD perdió, (pero) una sola de ellas bastaba para perder”, expresó el autor de “Historia de las Elecciones y los Partidos Políticos de Puerto Rico”. El profesor universitario opinó en entrevista telefónica con Prensa Asociada que el PPD perdió la elección desde que los integrantes de la asamblea del PPD decidieron en abril “tirarse de cabeza” en el tema de la soberanía con un gobernador acusado. “Acevedo Vilá, en un acto de desesperación y de reacción a las acusaciones federales, se va a las Naciones Unidas a reclamar soberanía para Puerto Rico y a criticar a Estados Unidos cuando en este país el 95% de la gente es estadista o quiere tener una relación permanente con Estados Unidos”, destacó. Se refirió a los 24 cargos criminales que enfrenta el mandatario por presuntas irregularidades en la financiación de sus pasadas campañas. A juicio del ex profesor universitario de Ciencias Políticas, si el PPD hubiera postulado una figura nueva para la gobernación, “hubiese tenido algunas opciones mejores” de ganar la elección del martes. Opinó que la candidatura de Acevedo Vilá provocó un abstencionismo electoral popular que sobrepasó los 76,000 votantes. Bayrón Toro especuló que si los alcaldes hubieran mantenido su posición de exigir la renuncia del mandatario tras las acusaciones federales, posiblemente el Partido Nuevo progresista no hubiese tenido un copo electoral.

Nos llegó el futuro

Image and video hosting by TinyPic Juan M. García Passalacqua 06 de noviembre de 2008 El Vocero Hace dos días se votó aquí y en Estados Unidos. Más allá de quiénes han ganado o perdido aquí y allá, antier comenzó un nuevo futuro para el globo, que se concretará en los próximos años. Los Estados Unidos de América se encaminan a convertirse en un país post-racial, multi-étnico, y trans-generacional. Y para mí, ese futuro tiene mucho que ver con el destino de los 8 millones de puertorriqueños, allá y acá. ¿Qué nos espera a los boricuas? Los pensadores siempre intentamos adelantarnos a los electores, tratando de entender. Para prepararnos hacia el futuro, debemos examinar esas tres nuevas corrientes históricas. POST-RACIAL – Los Estados Unidos nacieron con una Constitución racista que daba a los blancos anglosajones el poder total en detrimento de los hispanos y afroamericanos en su seno. Luego, se inventaron la idea de que Estados Unidos era un crisol de razas (“melting pot”, en inglés). Pero en la década de 1960 pensadores como mi profesor amigo en Harvard Patrick D. Moynihan comenzaron a advertir que Estados Unidos se movía hacia un futuro distinto (“Beyond the Melting Pot”, se llamó su libro en inglés) muy particularmente viendo lo que ocurría por la presencia de los puertorriqueños en Nueva York. Los nuestros no se querían asimilar. Medio siglo después, antier, al votar a favor o en contra de un afroamericano para presidente de los Estados Unidos los millones de electores tuvieron que enfrentarse a su propia historia e hicieron una decisión con grandes consecuencias para el futuro y de ellos y nosotros. El mejor análisis de lo que estaba en juego el martes pasado, lo presagió la profesora Kate Zarnike en el New York Times del 12 de octubre de 2008. Planteó ella que las encuestas en esta contienda presidencial allá no podían interpretarse como indicativas de lo que pasaría porque existía el fenómeno de blancos racistas que engañaban a los encuestadores al decirles que votarían por un afroamericano, pero que en secreto votarían en contra. El analista Nicholas Kristof elaboró en un artículo publicado aquí el 15 de octubre, diciendo que existía un “racismo sin racistas”, un racismo inconsciente que determinaría su voto anti-afroamericano. ¿Y qué pasó? Hay que meditar sobre el resultado detrás del voto antier. Nadie puede detener el curso de la historia. Y lo que ya pasó, sucedió. El camino hacia una nación post-racial ya se ha abierto. MULTI-ETNICA – Los Estados Unidos se constituyeron como una nación de migrantes blancos de extracción europea. En las elecciones de antier, factores influyentes para el resultado electoral fueron estadounidenses de otras extracciones que no lo son: afros e hispanos. A los otros los había bautizado hace años Michael Novak como etnias inderretibles (“the Unmeltable Ethnics”, se llamaba su libro en inglés). Aún en el caso de los neo-europeos, advirtió Novak, los Estados Unidos se movían hacia la multi-etnicidad. Pero no fue hasta antier que esa realidad tuvo un efecto electoral con un candidato con abuela blanca en Hawaii y negra en Kenya. Por ello, más allá del resultado numérico, tiene grandes consecuencias para el futuro de ellos y nosotros. El mejor análisis sobre este tema lo publicó mi gran amigo el periodista puertorriqueño Juan González desde el 2000, argumentando que los Estados Unidos como nación estaban cosechando ahora lo que sembraron con su imperialismo de principios del siglo XX. La multi-etnicidad, predijo, enfrentaría dos grupos culturales con dos visiones de mundo diferentes. Su caso explicativo fue, claro, Puerto Rico. El camino hacia una nación multi-étnica ya se ha abierto. TRANS-GENERACIONAL – Desde que se concibieron como nación, los poderes que son estadounidenses han estado en manos mayormente de hombres de edad madura. Predijo Prensa Asociada que antier las cifras evidenciarían que 6 de cada 10 jóvenes estadounidenses votarían por Barack Obama. La multiplicidad de jóvenes fue presagiada por Steven Hurst de Prensa Asociada como “una revolución social”. Es en realidad una revolución generacional. Los jóvenes votantes primerizos en los Estados Unidos no vivieron la época del racismo rampante que llevó al asesinato de Martin Luther King hace 40 años pues ninguno de ellos había nacido. Todos ellos nacieron luego de la presidencia del anti-racista Jimmy Carter. Acá vienen jóvenes al poder. Allá, el camino hacia una nación trans-generacional también ya se ha abierto. Este es el tercer factor que también tiene grandes consecuencias para el futuro de ellos y de nosotros. Más allá de quién sea presidente, es importante la nueva nación que nació antier. LA CONSECUENCIA – El 25 de mayo de este año el entonces candidato presidencial afroamericano Barack Obama respondió en nuestra Prensa a la pregunta de si los Estados Unidos están preparados para tener otro estado con personas de una cultura e idioma diferentes. Su respuesta fue, cito: “Si esa fuera la decisión, Estados Unidos está listo para tener otro estado con trasfondo multicultural. Después de todo, en California, Nuevo México y Arizona existe una gran población hispana, aunque a veces suceden tensiones. Pero la gente debe reconocer que América se ha convertido en un país diverso y creo que es algo bueno, sobre todo viniendo de mí que tengo un trasfondo multicultural”. Jure o no presidente, lo dicho ya está históricamente dicho. Acá, los tres fenómenos que se asomaron allá antier presagian el mejor momento para un movimiento anexionista anti-asimilista. Anexionista, porque desea la unión con los estados de Estados Unidos. Anti-asimilista, porque concibe la preservación de una nación dentro de otra nación. En una nación post-racial, multi-étnica , y trans-generacional, se abren posibilidades que hasta antier no existieron. A partir de estos días sabremos si se sabe aprovechar esa oportunidad. Hay, sin embargo, un problema: el liderato político secundario del anexionismo. Sus dos nuevos líderes jóvenes van a necesitar ejercer un liderato ilustrado, continuo, y decisivo. Mano de hierro en guante de seda. Yo les planteo a ellos dos hoy que su tarea es una: que sepan aprovechar la mejor oportunidad de un anexionismo puertorriqueñista en la historia. O fracasan.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Elecciones Historicas 2008

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lunes, 3 de noviembre de 2008

Empuña tu futuro conociendo la verdad (We the people 3)

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Más claro no canta un gallo

Image and video hosting by TinyPic 03-Noviembre-2008 Hernán Padilla Mañana se celebra el evento de mayor importancia en la vida democrática de los puertorriqueños: el proceso electoral. Me uno a la fiesta de pueblo que precede este encuentro con la conciencia colectiva de la mayoría de los ciudadanos. Durante la campaña política, se presentaron y se debatieron programas de gobierno para el futuro. La discusión pública es la fuente que brinda información para tomar una decisión política racional, lógica. Sabido es que las elecciones generales no son plebiscitarias. El 4 de noviembre se eligen los representantes de las aspiraciones mayoritarias de los electores. Aquí radica la importancia ideológica del 4 de noviembre. Los problemas que enfrentan los electores son avasallantes: descalabro económico, desempleo, pobreza, deuda pública sin control, extrema dependencia de fondos federales, corrupción gubernamental, agricultura abandonada, pésimos servicios de salud, inseguridad galopante, monopolio de la AEE y un Departamento de Justicia parcializado y politizado, entre otros asuntos. De no ser por las ayudas y transferencias federales multimillonarias de $23,324,000,000 de agencias como Educación, Salud, Vivienda, y programas como Medicare, Seguro Social, Sección 8 y Asistencia Nutricional, los puertorriqueños vivirían en una pobreza extrema. Resulta innegable la realidad que la relación permanente con Estrados Unidos está en juego en estas elecciones. Los partidos y los candidatos han comunicado claramente su objetivo ideológico de resultar electos. Acevedo quiere perversamente transformar la elección general en un referéndum sobre el status. El objetivo es continuar el engaño y convocar una Constituyente separatista para convertir a Puerto Rico en una república. Luego tratarán de negociar con Estados Unidos para que brinden ayuda económica a los ciudadanos americanos que residan en Puerto Rico. Ese es el engañoso “pacto”. El PIP está claro. Quieren la independencia a como dé lugar. Su meta no es administrar la colonia, es promover la independencia. La nueva propuesta del ELA culminado contiene principios que fueron “rechazados” y no son aceptables para el Congreso. Estados Unidos sostiene que Puerto Rico es un territorio no incorporado y tajantemente rechaza el ELA culminado. Esta patraña política no encaja dentro del marco constitucional americano. Bajo la “soberanía” que reclaman los líderes coloniales, crearían una nación independiente sin un voto a favor de la independencia y más tarde tratar de asociarla a Estados Unidos: “república asociada”. Los miembros de la nueva generación de puertorriqueños no serían ciudadanos americanos. Luis Fortuño se compromete a defender vigorosamente la ciudadanía americana y luchar para retener las garantías constitucionales, los derechos individuales, las libertades civiles, el progreso, la prosperidad y las oportunidades de crecimiento personal y colectivo que brinda el modelo politico-económico de estadidad federada. La verdadera soberanía a la que aspira el pueblo de Puerto Rico es la soberanía del estado federado. La estadidad garantiza autonomía local, los poderes de la soberanía estatal, igualdad en la ciudadanía, prosperidad, la estabilidad de la unión permanente y brinda finalmente, tras 110 años de ignominiosa colonia, dignidad a Puerto Rico. Mientras los puertorriqueños no resuelvan su problema del status de manera final, continuará la gran válvula de escape: 4 millones de seres humanos con raíces puertorriqueñas que residen en los Estados Unidos. Estudiantes, profesionales, jubilados y familias completas en todos los niveles económicos, se siguen sumando a la nueva generación de emigrantes que viven en un estado federado. Todos en busca de seguridad y prosperidad. Al final de la jornada eleccionaria, cada ciudadano tiene que asumir responsabilidad por las consecuencias que su decisión tenga sobre el futuro del país. El resultado final es un mandato legislativo, ejecutivo, gubernamental y administrativo. La ideología que obtenga el respaldo de una mayoría robusta, reclamará que obtuvo un mandato claro para implantarla. Los candidatos del PIP impulsarán la independencia. El PPD movería cielo y tierra a favor de una república independiente, asociada y subsidiada. El PNP continuará en su trayectoria en defensa de la unión permanente, la ciudadanía americana y la estadidad federada. Más claro no canta un gallo. El componente plebiscitario está presente en las elecciones. El país merece y reclama solución a los problemas, buen gobierno y políticos honestos Queremos asegurar que el futuro estará ligado en unión permanente a Estados Unidos.