Páginas vistas

lunes, 12 de enero de 2009

Niegan vínculo con plan en contra de Chávez (Updated 25- 1 - 09)

Image and video hosting by TinyPic El Nuevo Dia José A. Delgado WASHINGTON - John Caulfield, el actual responsable de la Embajada de Estados Unidos en Caracas y ahora bajo la mirilla del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, estuvo en San Juan del 6 al 11 de enero. La portavoz de la embajada estadounidense, Robin Holzhauer, confirmó ayer que la razón principal para su viaje fue una boda a la que asistió en Puerto Rico el pasado sábado. No precisó de quién fue la boda ni dónde se celebró. “Estuvo también unos días de vacaciones”, indicó Holzhauer, al rechazar que haya tenido reuniones destinadas a coordinar una estrategia en contra del referendo constitucional que convocará el presidente Chávez con el propósito de eliminar la prohibición a que un jefe de Estado en Venezuela pueda ser reelegido indefinidamente. En su primera presentación de 2009 de su programa “Aló, Presidente”, Chávez expresó su preocupación de que Caulfield pueda haber viajado a San Juan con la intención de discutir -con asesores estadounidenses- iniciativas relacionadas al referendo que promueve para quitarle las limitaciones de término al período presidencial. Chávez advirtió que si corrobora que Caulfield tuvo reuniones en Puerto Rico para coordinar la oposición a la consulta, le echará de su país. “No tengo la prueba todavía, ojalá la tenga”, indicó el presidente venezolano, quien en septiembre pasado expulsó al embajador estadounidense, Patrick Duddy, y retiró al suyo de Washington, Bernardo Álvarez Herrera, en solidaridad con el gobierno de Bolivia. Para la portavoz del Gobierno estadounidense, las alegaciones de Chávez son un intento por evitar que los venezolanos se concentren en los problemas a que se enfrenta su país. Descartó, además, que Caulfield haya tenido reuniones con el gobierno de Luis Fortuño. Pero, las alegaciones de Chávez de que Estados Unidos pudo haber utilizado a Puerto Rico como plataforma para conspirar en su contra es una posibilidad que no puede descartarse, según críticos de la política estadounidense en torno a Venezuela. “Lo importante no es que haya sido o no en Puerto Rico. Lo preocupante sería que hubiese ocurrido”, dijo ayer el congresista demócrata José Serrano (Nueva York), quien sostiene que no se le olvida que se encontraron las “huellas” de Estados Unidos durante el intento de derrocamiento en contra de Chávez del 11 de abril de 2002. Serrano se expresó confiado en que Fortuño no esté vinculado a la visita de Caulfield a San Juan. “Siempre me ha preocupado” el antichavismo de Fortuño, sostuvo el congresista. Mientras, el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) afirmó que si se comprueba alguna reunión del encargado de la embajada de Estados Unidos en Caracas con la intención de conspirar en contra de Chávez, éste debe ser expulsado. --------------------------------------------------------------------------------- Fiscalía pedirá a Puerto Rico datos sobre supuesta reunión EFE - La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, informó hoy que tramita una "rogatoria" a Puerto Rico para recabar datos sobre una presunta reunión entre opositores venezolanos y funcionarios de EE.UU en un supuesto complot contra el Gobierno de Hugo Chávez. Ortega agregó que la próxima semana citará ante el ministerio Público "en calidad de testigos a algunos de los ciudadanos que estuvieron presentes en dicha reunión, a los fines de que aporten detalles sobre el encuentro", según un comunicado oficial. La fiscal general afirmó que "se está tramitando una carta rogatoria con el Gobierno de Puerto Rico por la presunta reunión", cuya celebración en un "hotel" de San Juan fue denunciada por el propio presidente venezolano. El pasado 10 de enero, Chávez amenazó con expulsar a un funcionario de la embajada de Estados Unidos en Caracas, al que nunca identificó, si comprobaba que participó en el supuesto encuentro en Puerto Rico. Según Chávez, la reunión sirvió para que sus adversarios recibieran instrucciones estadounidenses para la campaña contra la enmienda constitucional que impulsa, con el fin de eliminar los límites a la reelección y poder optar en 2012, por tercera vez consecutiva, a la ratificación en la presidencia. "Si la comprobara (la participación del funcionario diplomático estadounidense) lo echaríamos del país por inmiscuirse en asuntos internos", dijo Chávez el pasado 10 de enero en un acto oficial. El encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Venezuela, John Caulfield, reconoció que viajó a Puerto Rico pero negó que haya participado en un presunto "complot" contra el Gobierno venezolano. Caulfield dijo que asistió en Puerto Rico "al casamiento de unos amigos", y así lo notificó a la Cancillería de Venezuela, en concordancia con las normas diplomáticas. Chávez dijo que al supuesto cónclave en Puerto Rico asistieron "tres secretarios de unos partidos" opositores y "el director de una televisión privada", sin identificarlos, para recibir líneas de "asesores estadounidenses" para promover el "no" a la enmienda, que será sometida a referendo el próximo 15 de febrero. La fiscal general sostuvo hoy que "a la luz de la ley venezolana, incurre en un delito cualquiera que se reúna en un país o República extranjera para atentar contra la integridad del territorio o contra las instituciones republicana".