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miércoles, 18 de marzo de 2009

Tercer Congreso Pro Independencia

Image and video hosting by TinyPic Claridad Carlos Gallisá En el 1943 independentistas de una diversidad de organizaciones y no afiliados se unieron en asamblea que llamaron Primer Congreso Pro Independencia para expresar, según la Declaración aprobada, “que es el derecho y la voluntad del pueblo de Puerto Rico constituirse en pueblo libre y soberano”. Asimismo, demandaron del Gobierno de Estados Unidos “el reconocimiento inmediato de la plena soberanía política de nuestro pueblo”. Para los miembros del Partido Popular Democrático (PPD) el Congreso sirvió para expresar su apoyo a la independencia ya que no podían hacerlo dentro del PPD por la sordina que Luis Muñoz Marín había impuesto en el partido prohibiendo manifestaciones a favor de la independencia desde las elecciones de 1940 cuando en el programa del PPD se estableció que el estatus no estaba en discusión. Aun así, ante la fuerza del independentismo dentro del PPD, Muñoz se vio obligado a enviar un mensaje al Congreso deseándole éxito en sus deliberaciones y afirmando que el Congreso expresaba “el sentir mayoritario de nuestro pueblo”. Al año siguiente (1944) se celebra el Segundo Congreso Pro Independencia y se reafirma el derecho del pueblo de Puerto Rico a su independencia. Posteriormente Muñoz Marín declara incompatible pertenecer al Partido Popular y ser miembro del Congreso Pro Independencia. De ese úkase de Muñoz surge un desprendimiento del PPD y se organiza el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) en el 1946. Noel Colón Martínez, Juan Mari Brás, David Noriega y el que suscribe hemos lanzado la idea de convocar a un Tercer Congreso Pro Independencia. La idea surge de la situación que enfrenta el país. Es de todos conocido que estamos sumidos en la peor crisis económica en décadas. Mientras en Estados Unidos le llaman recesión y hablan de depresión, en Puerto Rico no es exagerado decir que estamos ante el colapso de las estructuras políticas y económicas coloniales. Y para agravar la situación, el colapso se da con un partido anexionista en la gobernación luego de un triunfo electoral arrollador. Y si lo anterior no fuera suficiente, la oposición está desarticulada y prácticamente inexistente. El PPD está acéfalo, dividido y a la deriva. El independentismo fragmentado, disperso y sin consenso para actuar frente al reto del momento. El PIP moribundo luego del desastre electoral. La crisis organizativa del independentismo no se debe confundir con una crisis del sentir independentista. Creo que la independencia tiene hoy una base fuerte y cuenta con la periferia mayor de las últimas décadas, como lo demuestra el indiscutible crecimiento, sólido y sustancial del sector soberanista en el PPD. El llamado al Tercer Congreso tiene como propósito fortalecer el polo independentista agrupando los no afiliados y dispersos para junto a las organizaciones que apoyen el Congreso lograr consensos que nos permitan marchar unidos y trabajar alianzas con sectores mas allá del independentismo, entiéndase los soberanistas del PPD, las organizaciones comunales, ambientales y otras que viabilicen un plan de acción conjunto que sirva de base para la tan necesaria oposición en un frente amplio descolonizador y de justicia social. Entendemos que la entrada al Congreso debe hacerse en el carácter individual para evitar las viejas e interminables discusiones entre organizaciones. Sin que se entienda esto como una postura anti-organización. La agenda del Congreso que se somete a discusión incluye la aprobación de una Declaración que contenga los principios que deben guiar la lucha independentista de los próximos años. Esto serviría a manera de un perfil de una estrategia de lucha. Dentro de esta estrategia debe discutirse como elemento prioritario la creación de alianzas más allá del independentismo. Además, el Congreso debe aprobar una agenda de trabajo mínima y elegir un comité directivo. Lo anterior se lanza a discusión en reuniones regionales y de pueblo que ya hemos comenzado a celebrar para eventualmente elegir en asamblea un comité organizador del Congreso y lanzar la convocatoria con fecha y sitio para el evento. Próximamente estaremos anunciando la forma de comunicarnos para trabajar el Congreso.