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jueves, 19 de marzo de 2009

Incorporación o disposición

Image and video hosting by TinyPic El Vocero Juan M. García Passalacqua El Departamento de Justicia de los Estados Unidos tenía hasta el lunes de esta semana para responder por moción escrita a un intento del Juez federal Gustavo Gelpí de declarar hecha la incorporación (mediante fiát judicial) de Puerto Rico a los Estados Unidos camino a la admisión como estado. Es una toma de posición importante de los Estados Unidos que aclarará si los poderes en el gobierno de Barack Obama siguen creyendo que Puerto Rico es un territorio no-incorporado de Estados Unidos como decidió su Tribunal Supremo en 1992. ¿Qué dirán? La Era Anexionista que comenzó el 2 de enero de 2009 tiene un aliado escondido en el poco atendido caso, porque va camino al Tribunal Supremo de los Estados Unidos. En un caso sobre los beneficios del programa estadounidense de salud, el gobierno de Puerto Rico ha sido demandado por no proveer beneficios iguales que los de los estados de la Unión. El Tribunal de Estados Unidos en Puerto Rico usó el caso para alegar que no somos territorio no-incorporado y merecemos pago igual y nuestro Departamento de Justicia saliente popular respondió en contra, alegando que Puerto Rico sigue siendo una colonia de Estados Unidos. ¿Y ahora qué? El secretario de Justicia Roberto José Sánchez Ramos fue el primer popular en admitir bajo su firma en un alegato en el caso de marras, que somos colonia. ¿Qué dirá ahora El Americano? En Washington, el 22 de diciembre de 2007 el Grupo Interagencial de Casa Blanca sobre el Status de Puerto Rico había emitido el Informe que le exigía la ley estadounidense. Y prometió otro informe de progreso sobre status para el 22 de diciembre de este 2009. El Informe de 2007 citó con aprobación la Resolución Legislativa contra la colonia aprobada unánimemente el 1ro. de abril de 2005 en votación de 70 a 0, pero que el Gobernador vetó el 10 de abril de 2005. Fue dos meses después, el 17 de junio, que el Departamento de Justicia de Estados Unidos ordenó al Buró Federal de Investigaciones iniciar una investigación criminal contra el Gobernador. Porque había vetado la resolución que los USA necesitaban para justificar acabar con el colonialismo. Publiqué la verdad sobre su caso en esta columna el 8 de mayo de 2008. El ningunismo colonial le costó a Acevedo Vilá la pesadilla que vive desde el 9 de febrero de 2009. Luego, la primaria aquí motivó al candidato Barack Obama a presagiar el futuro diciendo: “Estados Unidos está listo para tener otro estado con trasfondo multicultural...y creo que es algo bueno viniendo de mí, que tengo un trasfondo multicultural”. Y cambió la historia. Después de 110 años de silencio habló la Esfinge estadounidense, y por vez primera coincidieron el Congreso, la Casa Blanca y su Tribunal Supremo, como dije aquí el 26 de junio de 2008. La cuestión se centró en reconocer que somos un territorio colonial no-incorporado y plantear si en unos nuevos Estados Unidos, cabemos nosotros, o no. Puerto Rico votó por Luis Fortuño y Estados Unidos votó por Barack Obama el 4 de noviembre de 2008, y nos llegó el futuro. El único ‘issue’ después de 110 años es —si Estados Unidos admitirá un Estado Hispano. Aquí, más de un millón de electores boricuas habían dado un mandato para la anexión que no sea culturalmente asimilista. Allá, después y motivado por el resultado de las elecciones del 2008, se hizo público el Informe del Comité de Recursos de la Cámara sobre qué hacer con nosotros, que elaboré en esta columna el 11 de diciembre de 2008. Exigió el Comité que antes de entrar sobre la admisión de un Estado Hispano, debe mandarse por el Congreso de ellos que decidamos votando si queremos “continuar como territorio u optar por un status no-territorial permanente”. Esta será una cuestión ante el 111vo. Congreso de Estados Unidos. Ah, pero hubo dos personas que se dieron cuenta de todo, y actuaron: el juez federal Gustavo Gelpí, y el secretario de Justicia local Roberto Sánchez Ramos. En el caso poco atendido por nuestros medios noticiosos sobre pagos Medicaid, el Juez federal aprovechó para decir que las leyes estadounidenses son aplicables tal y como lo hacen en un estado de su Unión, porque ya estamos incorporados. Y se dio la confrontación legal entre tres fuerzas. Véanlas así: EL JUEZ FEDERAL GUSTAVO GELPI, contrario a lo que Casa Blanca, el Congreso y el Tribunal Supremo de ellos han dicho y que he citado en esta columna, se atrevió a argumentar que “una evolución constitucional monumental basada en una continua anexión congresional ha ocurrido ya, y Puerto Rico ha evolucionado hasta convertirse en un territorio incorporado”. En mis palabras, Gelpí cree que Puerto Rico no tiene que decidir votando si quiere seguir siendo no-incorporado porque ya no es, y somos incorporados hacia la admisión como estado de la Unión. EL SECRETARIO DE JUSTICIA BORICUA, en un escrito de 51 páginas, le respondió que: “Aunque los Estados Unidos ha dicho consistentemente que la concesión del estadolibrismo fue un acto de libre determinación...parece claro que fue menos que alterar la consideración subordinada de Puerto Rico con respecto a los componentes fundamentales de una alternativa no-colonial”. En mis palabras, Sánchez Ramos cree que Puerto Rico sí debe decidir votando si quiere seguir siendo un territorio no-incorporado, una colonia, un ELA. Sánchez acusó por escrito a los USA a nombre del gobierno saliente de Puerto Rico de “no reconocer la identidad colectiva de los puertorriqueños, con un potencialmente distintivo horizonte nacional”. Y añadió que “no hay autoridad judicial para cambiar la no-incorporación por incorporación por fiát judicial”. ¿Qué radicó el nuevo Secretario de Justicia anexionista? ¿Qué dirá El Americano? MI OPCION. Yo le he propuesto oficialmente al Secretario de Interior de Estados Unidos, Ken Salazar, que Estados Unidos se ahorre todo el galimatías de “incorporado” o no, haciendo la decisión de favorecer “disponer” unilateralmente de este territorio el 23 de septiembre de 2010. Y luego, nosotros (no importa la preferencia de cada cual) sabremos —qué hacer.