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lunes, 1 de marzo de 2010

Historia de la Ciudadanía Americana en Puerto Rico

Puertoricousa.com John A. Regis Jr El 25 de julio de 1898, las tropas Americanas desembarcaron en Guanica, un pequeño pueblo en la costa sur de Puerto Rico. De Guanica, las tropas se movieron por toda la isla hasta controlar su totalidad. Así es como comienza desde hace mas de cien años una estrecha y significativa relación entre los Estados Unidos y la isla y el pueblo de Puerto Rico. Desde la llegada de las tropas Americanas en el 1898 han ocurrido numerosos cambios políticos en Puerto Rico. Algunos argumentan que durante los años Puerto Rico ha ganado mas "autonomía". Esto es cierto en muchos aspectos, pero lo importante es que la unión o enlace entre Puerto Rico y los Estados Unidos ha continuado a crecer y fortalecerse atraves de los años. Hasta con la creación del Estado Libre Asociado en el 1952, no se hizo cambio a los artículos y provisiones que regulaban las relaciones entre Puerto Rico y los Estados Unidos bajo la Ley Foraker del 1900 o la Ley Jones del 1917. Lo que Puerto Rico ganó con el Estado Libre Asociado fue un grado de autonomía en la administración interna de nuestro gobierno, algo parecido al grado de autonomía de administración interna que disfrutan todos los estados de la nación Americana. Por medio del Estado Libre Asociado Puerto Rico dejó de ser meramente un territorio sin absolutamente ningún control o poder interno. Mientras que Puerto Rico continua bajo el control del Congreso de los Estados Unidos bajo las leyes Foraker y Jones Acts, la isla ha disfrutado grandemente de su autonomía de la manera que la disfrutan todos los otros estados de la Unión Americana. Puerto Rico se hace parte de los Estados Unidos, como un territorio, bajo el "Tratado de Paz Entre los Estados Unidos y España" de Diciembre 10, de 1898. Este tratado se conoce como el Tratado de París. En el articulo II este tratado lee: "España cede a los Estados Unidos la isla de Puerto Rico y otras islas en las Indias Occidentales en el presente bajo la soberanía Española, y las islas de Guam en las Marianas o Ladrones." En abril 12 de 1900, y bajo la presidencia de William McKinley, la Ley Foraker fue aprobada. La Ley Foraker fue la primera Ley Orgánica aprobada por el Congreso de los Estados Unidos para Puerto Rico. Bajo la Ley Foraker, Puerto Rico recobra su gobierno civil, pero la isla continua siendo una mera colonia de los Estados Unidos. Bajo esta Ley, Puerto Rico es gobernado por un Gobernador, un Secretario y cinco miembros del Gabinete, y todos eran nombrados por el Presidente de los Estados Unidos. Una Asamblea Legislativa de 35 miembros representaba el pueblo. Esta ley proveía para la elección de un Puertorriqueño para representar a la isla en el Congreso de los Estados Unidos. El 2 de marzo de 1917, bajo la presidencia de Woodrow Wilson, se firma el Jones Act. Esta nueva ley orgánica le da numerosos derechos a los residentes de la isla y en adición otorga la ciudadanía Americana a personas que nacen en Puerto Rico. El 25 de julio de 1952, exactamente cincuenta y cuatro años después de la llegada de las tropas Americanas a Puerto Rico, la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico entra en efecto. Bajo el preambulo de la Constitución esta lee en parte: "Que consideramos factores determinantes en nuestra vida la ciudadanía de los Estados Unidos de América y la inspiración a continuamente enriquecer nuestro acebo democrático en el disfrute individual y colectivo de sus derechos y prerrogativas; la lealtad a los postulados de la Constitución Federal; la convivencia en Puerto Rico de dos grandes culturas del hemisferio Americano." Puerto Rico ha disfrutado una gran y bella relación con los Estados Unidos desde el 1898. Nuestra gente en Puerto Rico gozan de la ciudadanía Americana desde el 2 de Marzo de 1917. Esta relación ha permitido a que Puerto Rico se desarrolle económicamente, eleve su nivel de vida, disfrute todas las libertades de la Constitución Federal, y a convertir a Puerto Rico en la real "estrella del Caribe."

A prueba la agenda de la Casa Blanca

El Nuevo Dia José A. Delgado WASHINGTON - Los miembros del grupo interagencial de la Casa Blanca sobre Puerto Rico se enfrentarán en su sesión del miércoles de San Juan a las crecientes dudas de si están decididos a impulsar iniciativas concretas o sólo quieren llenar el expediente. “No se pierde nada con uno prepararse como si el proceso fuera a tener consecuencias”, indicó el secretario de Estado, Kenneth McClntock. La historia refleja que las comisiones federales que han tenido a su cargo asuntos referentes al status y el desarrollo económico de Puerto Rico no han provocado avances concretos. “No se deben tener muchas esperanzas”, dijo, por su parte, el ex presidente del Senado Miguel Hernández Agosto. Algunos recuerdan con mal sabor las comisiones federales-boricuas previo al plebiscito de 1967, que en momentos en que se buscaba hacerle cambios al Estado Libre Asociado mantuvo el actual status como un alternativa viable. “Fue una especie de lavado de cara al ELA”, indicó el ex senador Manuel Rodríguez Orellana, secretario de Asuntos de Norteamérica del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP). Ahora, la comisión interagencial que aterrizará en San Juan entre hoy y mañana para su sesión del miércoles en el Centro de Convenciones de San Juan, busca darle forma a la directriz del presidente Barack Obama para que se estudien, además del status, temas económicos, salud y ambiente. A 48 horas de la sesión, no había aún un listado oficial de participantes. La Casa Blanca le ha pedido a los que les ha confirmado su participación que esperen por el anuncio oficial. “Parece que quieren limitar la participación”, dijo Manuel Rivera, quien hace cabildeo aquí para grupos de la Isla.

Gutiérrez se ríe de Obama

El Nuevo Dia José A. Delgado WASHINGTON - Luis Gutiérrez se ríe a carcajadas cuando se le pregunta por la sesión del miércoles en San Juan del grupo interagencial de la Casa Blanca sobre Puerto Rico. No entiende cómo el presidente Barack Obama envía una misión a Puerto Rico para discutir el debate del status, sin haber consultado con los congresistas federales de origen puertorriqueño o haber incluido en su comisión a representantes de la Isla. “¿Se imagina alguien al presidente Barack Obama enviando a Israel un grupo de trabajo sin un judío o sin consultar con congresistas judíos?”, cuestionó. En una entrevista en su oficina del Congreso, Gutiérrez descartó que la audiencia del miércoles pueda tener consecuencias. “Terminará en un archivo en el volumen número 17 de la trágica y larga historia de las audiencias federales sobre Puerto Rico”, indicó. Echa nuevas carcajadas cuando recuerda que no fue hasta el pasado lunes cuando le llegó un correo electrónico de la Casa Blanca avisándole de la audiencia. “Indicaron que era confidencial, secreto, silencio, ‘vamos a ir a Puerto Rico’, pero si ya estaba Cecilia Muñoz (la copresidenta del ‘task force’) en El Nuevo Día confirmando esa sesión”, dijo. También se mostró sorprendido de que en momentos en que la reforma federal de salud entra en una etapa crucial, el Gobierno boricua se dedique a presionar para que este mismo mes se lleve a votación el proyecto 2499 sobre el status político de la Isla. “Si los demócratas van a hacer eso, tienen que permitir un debate interno y amplio. Me parece curioso que en el momento preciso en el cual todos los distintos agentes del Gobierno de Puerto Rico han venido al Capitolio a pedir mejor participación en la reforma de salud que esto sea una prioridad para ellos. ¿Cuál es la prioridad, el tema político o el cuidado de la salud? Al mover las dos cosas simultáneamente, con lo mucho que hay que trabajar para incluir a la Isla en la reforma, ponen en peligro literalmente la salud del pueblo de Puerto Rico”. Contó que su madre sufrió un arresto cardíaco recientemente en Puerto Rico. Y que poco después a él le tuvieron que tratar una piedra en el hospital de Carolina. “La calidad del servicio médico es tremendo, lo que falta es la estructura física. Desde el punto de vista personal se ven mejor las prioridades”, agregó. ¿Por qué no hacer dos cosas? “Aquí se te da con una mano y se te niega por la otra. Cuando te dan algo y vienes inmediatamente con otra petición, te dicen ‘pero si ayer yo te ayudé’. Puerto Rico nunca ha sido una prioridad en el Congreso y ahora quieren dos muy grandes al mismo tiempo”. ¿Quizá por lo menos tres, pues están cabildeando para reglamentar el reembolso por el arbitrio federal al ron? “Esos son otros 20 pesos, en los que estamos trabajando. Pero advierto que hay muchos aquí que no están dispuestos a dar la pelea (por la legislación que impulsa el Gobierno de Puerto Rico sobre la industria del ron), porque temen que se diluyan las ganancias en torno a la reforma de salud. Un mismo comité (de Medios y Arbitrios) tiene jurisdicción sobre las dos cosas”. ¿No creerá el Gobierno de Puerto Rico que una votación sobre el status se resuelve en dos horas en la Cámara y que como el Senado probablemente no va a aprobar la legislación, pues por lo menos pueden decir que hicieron algo? “Tengo la responsabilidad de que cuando se discuten las cosas de Puerto Rico todo sea transparente. Aquí el proyecto de plebiscito no se entiende bien. Los latinos fueron a las urnas con la reforma de inmigración como prioridad. No recuerdo que tuvieran como prioridad un plebiscito en Puerto Rico. Por eso me sorprendería que el Congreso tenga tiempo para atender esto. ¿No pensará Obama que puede decir que el debate del proyecto de status es una decisión que tomarán los líderes demócratas de la Cámara, no él? “Aun si se aprobara el proyecto de status en la Cámara, bajo unos pretextos bastantes falsos, la realidad es que estamos tarde en el proceso -ya estamos en marzo- y el Senado no va tocar el tema”. ¿Hay que aplazar el debate de status? “No. Siempre he dicho que el éxito de un proceso plebiscito no es venir a pedir el permiso del Congreso o del amo. Hay que buscar consenso”. ¿Es una pérdida de tiempo este debate de status? No voy a decir eso, porque después lo vas a publicar. En vez de audiencias, lo que deberían hacer es arreglar la situación de Serrallés e integrar a Puerto Rico en la reforma de salud. Tienen puertorriqueños en el Congreso y ni siquiera coordinan bien ese esfuerzo.