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viernes, 24 de julio de 2009

Nancy Pelosi y congresistas de "origen boricua" le dan poco reconocimiento al proyecto 2499

Image and video hosting by TinyPic El Nuevo Dia José A. Delgado WASHINGTON - Para avanzar en la Cámara de Representantes federal, el proyecto 2499 sobre el futuro político de Puerto Rico tendrá que enfrentarse al apretado calendario del Congreso y a las diferencias internas dentro de la mayoría demócrata. Al ser preguntada ayer sobre la aprobación del 2499 en el Comité de Recursos Naturales, la “speaker” Nancy Pelosi advirtió que no estaba familiarizada con el contenido del proyecto adoptado el miércoles. “No conozco el proyecto que salió de la comisión. He estado totalmente concentrada en la reforma de salud”, dijo Pelosi, al referirse al principal tema que se debate en el Congreso, ante la urgencia de buscarle acceso a servicios médicos a cerca de 46 millones de personas en Estados Unidos. “Ella y yo estamos en la misma página”, comentó la presidenta del Caucus Hispano del Congreso, la boricua Nydia Velázquez, quien confía en que Pelosi mantendrá su posición de no echar hacia delante ningún proyecto de status que no sea fruto del consenso, pero coincide en que el Congreso se enfoca en la reforma de salud. Luis Gutiérrez, demócrata por Illinois, piensa que tras la aprobación de la medida en el Comité el próximo paso debería ser -como ocurrió en la pasada sesión- una reunión interna de los líderes demócratas y los boricuas del Congreso. “Todavía hay mucho espacio entre el comité y el hemiciclo de la Cámara. No aguantaría la respiración esperando por esa votación”, indicó Gutiérrez. Por su parte, José Serrano, elegido por Nueva York y decano de los congresistas boricuas, no descarta que la jefatura demócrata decida llevar el 2499 a votación en algún momento después de las vacaciones de agosto. “La reforma federal de salud no se va a aprobar por consenso”, señaló Serrano, distanciado del proyecto 2499 por no incluir la posibilidad de convocar a una Asamblea Constitucional de Status. “Nunca pierdo la esperanza de que (un proyecto de status) tenga posibilidades”, agregó Serrano. Gutiérrez reconoció que para el comisionado residente Pedro Pierluisi y los defensores del proyecto 2499 puede haber sido importante que el congresista George Miller, conocedor del tema del status y muy influyente en el círculo cercano a Pelosi, haya apoyado la legislación. Pero Gutiérrez advirtió que si se decidiera llevar el 2499 ante el pleno de la Cámara baja competiría con un calendario “que está muy lleno”, con asuntos como la reforma de la salud, asignaciones fiscales y quizás una reforma en las leyes de inmigración. “Si bajo una mayoría republicana en 1998 a mí y a Nydia nos permitieron debatir 10 enmiendas durante todo un día, espero que los demócratas piensen esta vez ser más flexibles. Me imagino que una próxima vez estaríamos un buen rato debatiendo, pues presentaría aquellas enmiendas (de 1998) y otras. Por eso es importante el consenso, pues con consenso una medida se puede ratificar en cinco minutos”, subrayó el demócrata. Gutiérrez prevé que cuando decida discutir el tema con los líderes demócratas y los boricuas del Congreso, Pelosi puede tener que equilibrar si vale la pena una batalla interna, sobre todo cuando en el Senado las posibilidades de éxito de un proyecto sobre el status de Puerto Rico sería aún más incierto.