Páginas vistas

viernes, 26 de septiembre de 2008

Rompe récord la deuda pública, el ELA en la bancarrota

Image and video hosting by TinyPic El Nuevo Dia Por Joanisabel González En los pasados ocho años, Puerto Rico ha tomado prestado más dinero en el mercado de bonos que la deuda que emitió en el último cuarto del siglo 20. Sin haber concluido la primera década de esta centuria, la deuda del país ha crecido como la espuma. Ha crecido tanto y tan rápido, que el Gobierno, literalmente, ha duplicado sus niveles de deuda en relación al crecimiento del producto nacional bruto (PNB). También, ha aumentado la cantidad de dinero no recurrente para cuadrar el presupuesto, lo que coloca el déficit estructural de la Isla en los $1,633 millones, según datos analizados por el Centro para la Nueva Economía (CNE). En términos simples, de acuerdo con Sergio Marxuach, director de Política Pública del CNE, no importa desde qué ángulo se analicen los números del Gobierno, el cuadro fiscal de la Isla va de mal en peor. Y con ello, la posibilidad de que los ciudadanos reciban más y mejores servicios a cambio del pago de contribuciones continúa en descenso. Sin ánimo de incidir en la vertiente electoral, el CNE, divulgó ayer su más reciente análisis en torno a las finanzas del país y al hacerlo, reconoció que se ha reducido el crecimiento del gasto público. Empero, el organismo gestor de política pública entiende que los esfuerzos para poner en cintura las finanzas del Estado no son suficientes, por lo cual, el director ejecutivo del CNE, Miguel A. Soto-Class, indicó que es tiempo de exigir que se cambie el proceso de toma de decisiones en materia fiscal. “Básicamente, estamos nadando en tinta roja”, agrega por su parte Marxuach, indicando que la emisión de deuda y manejo presupuestario que ha prevalecido “es simplemente insostenible”. Entre los años 2000 al 2008, la deuda pública, incluyendo las corporaciones, aumentó 9.54%. Mientras, el PNB creció a razón de 4.89% en el mismo período. (Ver gráfica). Visto desde otro ángulo, al cierre del año fiscal 2008, la deuda pública debió situarse en $49,368 millones, cifra que en un solo año, representa un alza de 15.3% con relación al año fiscal 2007. En cambio, cuando se analiza el PNB, la riqueza del país, en términos nominales, se colocó en $60,690 millones, para registrar un alza de 3.37% con relación al año anterior y de $4.89% con relación al 2000. O sea, en apenas un año fiscal, la deuda creció cinco veces por encima del producto nacional. Si bien la capacidad que tiene el Estado para pagar la deuda a los bonistas no se puso en duda a la luz de la disposición constitucional, los recursos que tiene el Estado para proveer sus servicios a la ciudadanía continúan en picada. Crece el déficit estructural El análisis del CNE reafirma el ya reconocido déficit de $1,067 millones en el Fondo General. Sin embargo, cuando se analizan los números en el contexto de ingresos y gastos recurrentes, la brecha deficitaria se amplía. Marxuach indica que para el año fiscal 2008, los gastos recurrentes totalizaron $9,539 millones. Mientras, los recursos del Estado alcanzaron $8,995 millones. De esta cifra, sólo $7,905 millones corresponden a ingresos recurrentes. El Gobierno zanjó la brecha con una contribución especial por parte de las corporaciones foráneas controladas, con fondos del Fideicomiso del Niño e incluso con el Fondo de Emergencia, que en los pasados años fiscales, no ha recibido ni un centavo adicional. Así las cosas, el déficit estructural aumenta a $1,633 millones. Los números parecen abstractos, pero cobran vida en los reportes de este diario acerca de la falta de pago a suplidores por parte del Gobierno, y en la lentitud con que se otorgaron las ayudas a los damnificados por las lluvias del fin de semana. También cobrarán vida cuando la siguiente administración de gobierno tenga que lidiar con una insuficiencia de efectivo que, de acuerdo con el prospecto de la emisión de bonos más reciente se ubica en $1,258 millones. De acuerdo con el CNE, no es tiempo de lamentación. “No es hora de tener miedo, es hora de actuar y cada cual puede hacer algo”, indica Soto-Class. Reitera, entre otras cosas, que es tiempo de efectuar una verdadera reforma fiscal y buscar eficiencias en el aparato público. “El Puerto Rico que queremos requiere de nuevas organizaciones y de nuevas agencias de gobierno”, agrega. De lo contrario, Puerto Rico seguirá siendo la jurisdicción más endeudada con la clasificación crediticia más baja de todos Estados Unidos. Image and video hosting by TinyPic Image and video hosting by TinyPic