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lunes, 7 de julio de 2008

Estudio plantea que el Congreso no actuará

Image and video hosting by TinyPic Nancy Pelosi FAX 1-202-225-4188 sf.nancy@mail.house.gov José A. Delgado WASHINGTON - Un grupo de estudio con sede en Washington D.C. considera que Puerto Rico tendrá, por lo menos, que ponerse de acuerdo en cómo adelantar su futuro político antes de pensar en que el Congreso se vincule con un nuevo proceso de status. El Concilio de Asuntos Hemisféricos (COHA) considera que sólo después de que los puertorriqueños adopten su propio “plan de acción”, pueden demandar que el Congreso lo apruebe. “Hasta que llegue ese momento, lo único que evita que Puerto Rico alcance un status permanente son los propios puertorriqueños”, indica COHA, en un análisis de su investigadora Michelle Quiles publicado en junio. Para COHA, un grupo de estudio dedicado a temas latinoamericanos, que los puertorriqueños de la Isla alcancen una decisión sobre su futuro político puede convertirse en su primer gran paso hacia la “libre determinación”. El análisis toma como base la inacción reciente del Congreso en torno al status de la Isla y los llamamientos hechos por el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas a favor de la libre determinación e independencia de Puerto Rico. Destaca, además, que el actual status de Puerto Rico ha ganado todas las consultas celebradas en la Isla, aunque incorrectamente sostiene que las victorias han sido “abrumadoras” y que los plebiscitos locales han tenido la “asistencia” del Gobierno de Estados Unidos. De todos modos, el análisis básico de COHA coincide con sectores de la Isla -entre ellos el Partido Popular Democrático (PPD), grupos independentistas y organizaciones cívicas-, que mantienen que hasta que Puerto Rico no tome sus propias decisiones, el Congreso no aprobará legislación que le comprometa con la solución de la indefinición política de la Isla. El PPD llevará a las elecciones de noviembre un programa de gobierno destinado a convocar a una Asamblea Constitucional de Status que permita a los puertorriqueños construir nuevas propuestas destinadas a revisar las relaciones entre Estados Unidos y Puerto Rico. No obstante, el Partido Nuevo Progresista (PNP) insistirá -como ha hecho durante la última década- en que el Congreso regule un referéndum en torno al status de Puerto Rico. Durante este cuatrienio, sin éxito, el PNP promovió en Washington legislación destinada a implantar las principales recomendaciones de un grupo interagencial de la Casa Blanca que recomendó encaminar a Puerto Rico hacia la independencia o la estadidad. La más reciente legislación, el proyecto 900 de la Cámara de Representantes, ha perseguido, por lo menos, un referéndum en el que los puertorriqueños puedan votar sí o no a la continuación del actual status territorial.