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lunes, 28 de julio de 2008

A 110 años

Image and video hosting by TinyPic Jose A. Delgado El engavetamiento del proyecto 900 – que impulsó terminar con el actual status-, ha supuesto el más reciente fracaso de los intermitentes esfuerzos por conseguir que el Congreso se vincule con un proceso sobre el futuro político de Puerto Rico. A 110 años de la invasión estadounidense y 56 de la adopción de la Constitución de Puerto Rico, la clase política boricua aún hace malabares para lograr que Washington se comprometa con terminar el ‘limbo’ político en que se encuentra en la Isla. La falta de consenso en San Juan y Washington sobre el rumbo que deben tomar las relaciones entre Puerto Rico y Estados Unidos suele ser la explicación inmediata a la inacción del legislativo federal. Pero, el debate tiene muchos más vericuetos. "Ante la complejidad del problema tendría que haber un sentido de urgencia en el Congreso que aún no se ha conseguido generar", reconoció el presidente ejecutivo del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Fernando Martín. Para Martín, será necesario que uno o varios de estos factores se hagan realidad para poder verdaderamente conseguir la atención del Congreso: la puesta en marcha de una Asamblea Constitucional de Status; una mayor presión internacional; un reclamo oficial de una mejora al actual status que represente un conflicto directo con la Constitución federal; una petición formal de estadidad; un aumento importante del voto independentista; acciones continuas de desobediencia civil; o una solicitud consensuada apoyada por el voto popular, como la que se quiso hacer en 2005, a favor de que Washington deje de evadir el tema. "Mientras no haya consenso (sobre) un proceso, no habrá legislación", consideró, por su parte, Eduardo Bhatia, hasta hace poco representante del Gobernador en Estados Unidos y ahora candidato del Partido Popular Democrático (PPD) a senador por acumulación. Para Bhatia, la estructura del Congreso – con dos cámaras y legisladores que reciben apoyo económico de sectores politicos en Puerto Rico-, complica el debate. Y sostiene que la estadidad es percibida por las estructuras de poder en Washington como una amenaza a sus "intereses nacionales". Los estadistas, sin embargo, adjudican al gobernador Aníbal Acevedo Vilá el estancamiento del proyecto 900, que como la legislación de la pasada década del republicano Don Young, intentaba encaminar a Puerto Rico hacia la estadidad o la soberanía política. "La única razón por la cual el Congreso no ha terminado el proceso" se debe al Gobernador y al uso de cabilderos en contra de la legislación 900, dijo Luis Fortuño, candidato del Partido Nuevo Progresista (PNP) a Gobernador y comisionado residente en Washington. Fortuño ha indicado que su colectividad insistirá el próximo cuatrienio en conseguir que el Congreso se vincule con un referéndum de status, tomando como base la legislación 900 que propuso una consulta "territorio sí o no". El presidente de la Cámara de Representantes, José Aponte, sin embargo, favorece que la Legislatura reviva un proyecto similar al de 2005, que fue adoptado por unanimidad y después vetado por Acevedo Vilá, que permitiría convocar primero a una consulta local en la que los electores de la Isla le reclamen acción al Congreso. Pero, Fortuño advirtió que el PNP sólo apoyaría que el reclamo sea hecho por el legislativo y el Ejecutivo de Puerto Rico, insistiendo en que cualquier consulta sea vinculante para el Gobierno federal. El PPD, mientras, sostiene que está comprometido con la convocatoria a una Asamblea Constitucional de Status. ? Pero, como promover una Asamblea Constitucional de Status si de salida el otro partido con fuerza electoral significativa, el PNP, se opone? Para el popular Eduardo Bhatia, la respuesta sería "lograr que líderes en el partido estadista, como Angel Cintrón y Aníbal Vega Borges, hagan entender al movimiento estadista que las opciones son la Asamblea Constitucional de Status o 100 años más de limbo y soledad". El presidente del Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes federal, el demócrata Nick Rahall - quien manejó la aprobación del proyecto 900 en su comisión antes de que fuera engavetado por los líderes de su partido-, eludió analizar el por qué tradicionalmente el legislativo federal echa a un lado legislación sobre el status de la Isla. Pero, se expresó esperanzado en que el debate avance el próximo cuatrienio. "Estoy convencido en que la próxima sesión, si hay un Gobernador en La Fortaleza con el que pueda trabajar y un nuevo comisionado residente tan dedicado al tema como Fortuño, no sólo podamos echar hacia adelante el tema, sino cruzar la meta", indicó Rahall, quien mantiene buenas relaciones con los líderes del PNP y con toda probabilidad volverá a estar a cargo en la Cámara baja del debate sobre el status de la Isla. Los dos principales candidatos a la Casa Blanca difieren, por su lado, en torno a cómo tartar de darle impulso, a partir de 2009, a la discusión en torno al futuro político de Puerto Rico. El republicano John McCain se ha comprometido a respaldar las recomendaciones de los dos informes de la Casa Blanca en torno al status de la Isla, lo que significaría retomar la idea de un proceso que vaya dirigido a que los puertorriqueños escojan entre la estadidad y la soberanía política (independencia o libre asociación). El demócrata Barack Obama, quien durante las primarias presidenciales se enfrentó a este debate, ha hecho claro que cualquier nuevo proceso debe generar consenso en Puerto Rico, lo que pudiera obligar a conseguir un acuerdo, por lo menos, entre los dos partidos principales, el PNP y el PPD. --------------------------------------------------------- Algunos proyectos debatidos en las últimas dos décadas: 1989-1991- Se presentaron diversas versiones en el Senado y la Cámara baja federal con el propósito de convocar a un plebiscito entre el actual "Estado Libre Asociado", la estadidad y la independencia. La Cámara baja aprobó a viva voz en octubre de 1990 un proyecto que autorizaba la convocatoria a uan consulta de status, pero la iniciativa del Senado murió en comité en febrero de 1991. 1995- Primer proyecto Young buscaba que Puerto Rico escogiera entre la estadidad y la soberanía política. Nunca fue llevado a votación en el pleno de la Cámara baja. 1998- El 4 marzo la Cámara baja aprobó por la diferencia minima (209-208) un nuevo proyecto proyecto (856) que promovía un referéndum entre el actual status, la estadidad y la soberanía política (independencia o libre asociación). El Senado engavetó la medida y se limitó a aprobar una resolución a favor de la libre determinación de Puerto Rico. 2006- El comisionado residente Luis Fortuño presentó el proyecto 4867 que recogió las recomendaciones del primer informe de la Casa Blanca sobre el status de Puerto Rico y el cual impulsa encaminar a la Isla hacia la estadidad o su soberanía política. En el Senado se presentó una versión simplificada del republicano Mel Martínez, que tampoco nunca avanzó. 2007- Con los demócratas ahora en mayoría, el boricua José Serrano encabezó la nueva versión del 4867, que en esta sesión ha tenido el número 900 e impulsa la participación de los nacidos en Puerto Rico que viven en Estados Unidos. El proyecto se aprobó en el Comité de Recursos Naturales, pero fue engavetado por la presidenta de la Cámara baja, Nancy Pelosi, quien considera que la legislación no ha generado suficiente consenso. Un proyecto del senador demócrata Ken Salazar – a favor de un referéndum entre el actual status, la libre asociación, la independencia y la estadidad-, durmió el sueño de los justos en el Senado federal.

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